Publicidad
Publicidad

Indicadores económicos
2016-12-11

Dólar (TRM)
$3.002,80
Dólar, Venta
$2.900,00
Dólar, Compra
$2.850,00
Café (Libra)
US$1,57
Euro
$3.170,65
UVR, Ayer
$242,34
UVR, Hoy
$242,32
Petróleo
US$51,50

Estado del tiempo
2016-12-11

marea

Marea min.: -17 cms.

Hora: 01:22

Marea max.: 28 cms.

Hora: 09:04

Dirección viento: Variable

Intensidad viento: 5 a 13 kms/h

Temp. superficial del mar: 25 ºC

oleaje

Cartagena-Islas del Rosario: 0.8 a 1.3 metro(s) de altura

Estado

estado
Mín. 25 ºC
Máx. 30 ºC

Pico y placa
2016-12-11

Hoy no salen los vehículos con placa:

Vehículos Particulares

De lunes a viernes 7 a.m a 7 p.m

-
Taxis
-
Motos
- - - -

Una ventana interior sobre Cartagena

-A A +A
 

Al despedirse como directora de la Alianza Colombo Francesa de Cartagena, en donde cumplió una activa y ejemplar tarea cultural, Mathilde Vanmansart, compartió su visión sobre Cartagena.

Cartagena ha sido para mí un sitio excepcional en el sentido propio de la palabra, tanto desde un punto de vista personal como desde un punto de vista profesional.
No hablo aquí únicamente de la Cartagena excepcional de las revistas, sino también de la otra Cartagena, para la cual, en mi opinión, está destinado, más que todo, un centro cultural extranjero en una ciudad: para ofrecer a la población, a través del manejo de una lengua extranjera, nuevas perspectivas de vida; para proponer, a través de la programación cultural, otra mirada sobre su entorno; y, a través de cada acción, contribuir a construir juntos un mundo más respetuoso de todas las diferencias.
Se trata por supuesto allí del cimiento idealizado de un trabajo cotidiano que toma a veces formas mucho más prosaicas; pero estuvo siempre allí la motivación principal de mi colaboración con la Alianza francesa. Y es animada por el mismo idealismo ingenuo que empezaré a trabajar, a partir del mes de septiembre, para la cooperación cultural del Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia, porque creo sinceramente en el papel crucial de las políticas educativas y culturales, tanto a nivel local como a nivel internacional, como factor de cohesión social, de respeto y de paz.
Una experiencia de varios años en un lugar no es una simple experiencia más. Es una etapa existencial que modela a una persona en profundidad.
Así que por muy psicorrígida que pueda yo ser, el universo caribeño logró meterse dentro de mí, e inscribir en mi personalidad, a su manera, y al lado de mi toque checo y de mi toque nepalí, un nuevo toque costeño.
Un toque costeño que tendré entonces la posibilidad de seguir desarrollando desde Costa Rica donde pasaré los próximos años.
El proverbio dice: “Irse, es morir un poco”
Y cuando uno sale de un país, tiene que aceptar la separación, por lo menos física, de las personas que amaba, de los lugares que frecuentaba - aceptar la separación de un mundo cotidiano que ganará de ahora en adelante el nuevo estatuto de mundo interior.
No he previsto dejar atrás a Cartagena. Me la llevó conmigo, como un capitulo de mi historia, una etapa imborrable de mi vida, con sus heridas y sus conquistas, con sus lecciones y sus fantasmas, satisfechos o insatisfechos…
Dejaré por esto, dentro de mí, una ventana interior abierta sobre Cartagena, por la cual seguiré dejando entrar, cada vez que me invadirá la nostalgia, al viento salado del alta mar, el calor tórrido de las noches de octubre, las vociferaciones de los vendedores ambulantes, el olor del moho después de la lluvia, el tumulto de Bazurto, los piropos indecentes de los pescadores, el orgullo de los afrodescendientes, el ardor cortante del sol, la deliciosa brisa del mes de diciembre, los suspiros de los amores y demonios, la resonancia de los cascos de caballos en los noches de insomnio, la arrogancia de los conquistadores y la decrepitud de los antiguos mundos, el refunfuño de los jugadores de cartas, la hipocresía emparapetada de los privilegiados, la ondulación de la lancha entre los manglares, la apatía de los sometidos y el desamparo de los desplazados, lo voz de Etelvina Maldonado y el ojo de Carlos Hoyos, el lujo ostentoso de universos económicos improbables, la vulnerabilidad de los tuchineros, la siesta descarada del abuelo en el andén, el sudor de los pequeños traficantes y él de los bailarinas de salsa, el sempiterno Guantanamera del restaurante del frente, el confort protector de los sillones rojos del Teatro, el sabor poético del tomate de árbol, el frío polar de las salas de cine, la dignidad de las mujeres golpeadas, las perfidias de los grandes reyes venidos a menos, la amargura de los días de elecciones, las imprecaciones de los más locos en el Parque Fernández de Madrid, la cerveza fresca de los domingos en la playa, la rebelión de Joe Arroyo, la suficiencia seductora de las mujeres elegantes, la virilidad del costeño, los meandros de la Ciénaga, y las olas de la historia.

Me llevo todo esto conmigo. Un universo bullicioso que seguirá agitándose en mi cabeza, al ritmo de la salsa y del porro.
Y porque unos de los recuerdos más valiosos que llevo conmigo es el de las noches que pasé admirando los movimientos de sus caderas. Me gustaría muchísimo que en la ocasión de esta fiesta, mi regalo de despedida sea de verlos a ustedes bailar.

Publicidad
Publicidad
2331 fotos
64217 seguidores
Exprese su opinión, participe enviando sus comentarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los usuarios y no reflejan la opinión de www.eluniversal.com.co. Nos reservamos el derecho de eliminar aquellos que se consideren no pertinentes. Consulte los términos y condiciones de uso.

Para enviar comentarios Inicie sesión o regístrese