A Natalia Ponce le quemaron el cuerpo, pero no el alma

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¿Qué es el perdón? Es un tema muy profundo del que hay que hablar mucho. No es decir perdonar y perdoné porque sí, no. Es todo un proceso de amor propio, de sanación del alma, del corazón, porque al cargar con culpa, con odio o con rabia, porque yo sentí muchísima rabia y mucho odio, estaba sintiendo que no podía respirar. Me sentía en una cárcel peor que en la que está mi victimario y empecé a comprender y a renacer. Renací totalmente y descubrí que la verdadera libertad es cuando uno tiene su alma tranquila y no carga rabias, porque así se hace daño uno mismo.

La que responde es Natalia Ponce De León, la misma mujer que ha acaparado tantos titulares de prensa, tantas notas de televisión, tantos minutos en la radio y en internet: la mujer quemada con ácido sulfúrico hace poco más de cuatro años. La noticia ya no es el ácido, ya no es que le quemaron todo el rostro o tanto porcentaje del cuerpo, la buena nueva es que ella renació. Fue tan fuerte como para levantarse de sus propias cenizas y tan valiente como para recorrer Colombia hablando de justicia, de prevenir y de perdonar... de renacer.

“Así como el Ave Fénix renace de las cenizas, todos podemos renacer una y mil veces. La vida siempre renace”, dice. Y quién mejor para predicarlo que ella, una mujer que supo sobreponerse a sus dolores para dar una gran mensaje a la sociedad, al mundo entero. Natalia se ha convertido en una luchadora que se empeñó en “defender, promover y proteger los derechos humanos de las víctimas de ataques con agentes químicos”, después de aquel 27 de marzo de 2014, cuando un desalmado le lanzó ácido sulfúrico sobre su rostro y su cuerpo.

El 9 de abril de 2015, creó una fundación que lleva su nombre y desde entonces no ha parado por cumplir su objetivo. Su caso llevó a endurecer las penas para este delito y ella siguió trabajando, desde su organización sin ánimo de lucro y junto a muchas otras personas que se sumaron, para hacer todo lo posible con tal de “devolverle una vida digna a cada una de las víctimas y sus familias, e intentar evitar que sigan ocurriendo más casos”.

¿Cómo defines la belleza de una persona?

- La verdadera belleza viene muy de adentro. No es físico, no es un cuerpo lindo, porque el cuerpo es prestado, se envejece y todos vamos para el mismo hueco. Hay que trabajar más en la belleza interior porque lo que tú tienes y sientes por dentro es lo que reflejas en tu físico. Una mujer puede ser muy linda, tener muchas cirugías, verse espectacular por fuera, pero si es vacía por dentro su cuerpo lo muestra. La belleza es muy relativa.

¿Cuál es tu percepción sobre las cirugías plásticas?

- No era un tema en mi vida, porque nunca se me vino a la cabeza. Lo que me han hecho a mí no son cirugías plásticas, es una cirugía reconstructiva que es diferente y es un decreto, el decreto 1033 (de 2014), porque antes estaban catalogadas como unas simples cirugías estéticas cuando esto es una reconstrucción de la identidad y de la vida completamente. No es una cirugía estética para uno mejorar físicamente sino para devolverle a uno la vida. No tiene que ver con la cirugía estética el tema de la reconstrucción de quemados en lo absoluto.

¿Cómo era la Natalia de antes y cómo es hoy?

- Yo he evolucionado mentalmente y físicamente también porque ha sido un milagro toda esta reconstrucción, un proceso con médicos, cirujanos, un grupo de personas que me ha ayudado a salir adelante... Y tengo el apoyo de mi familia, que es lo más importante. Pero mi esencia es la misma. Me quemaron el cuerpo pero no el alma. Mi alma se hizo más fuerte.

¿Cómo ves hoy a la persona que te agredió?

-Entendí que no podía seguir cargando con rabia y con odio y me perdoné fue a mí, no es que haya perdonado a la persona que me lo hizo, sino que entendí que debía perdonarme y sanar mi corazón, convertir todo eso tan negativo en algo positivo. Hacer de mi vida lo que es hoy y no quedarme como una víctima, sino en una persona victoriosa y creo que todos podemos hacerlo, por eso el mensaje “La vida renace”. Por más duros que sean los dolores, porque todos somos seres humanos y tenemos dolores, momentos duros, hay que pasar la página y seguir la vida porque el pasado es pasado y hay que vivir el ahora.

Después de lo que te ocurrió, ¿cómo te relacionas con los hombres? ¿Existe alguna prevención?

- No, normal. Yo ya no cargo odios. Además tengo tres hermanos.

¿Qué le dirías a una mujer que está siendo maltratada?

- No calles. No al silencio.

Educación para prevenir

¿Qué países del mundo han creado alternativas para acabar con la violencia contra la mujer, que se puedan replicar en Colombia?

- La ONU trabaja proyectos muy grandes para prevenir esto, hay muchas organizaciones, y cada país es diferente culturalmente. La cultura influye mucho en la educación y en la evolución de una sociedad. La violencia de género y la violencia contra el ser humano no son nuevas, vienen pasando hace mucho tiempo. Ahorita la mujer habla mucho más y por eso se dan a conocer más casos, pero para evitar y prevenir, porque se puede prevenir, la educación es lo primordial. Y eso, creo que es un punto en todos los países donde he participado en congresos de violencia de género y desarrollo sostenible y evolución del hombre. Culturalmente influye muchísimo la educación. Eso es lo que tenemos que cambiar y por eso es la campaña.

Comenzó en Cartagena

Recientemente, lanzó, en un trabajo conjunto con el Programa de Alianzas para la Reconciliación de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y ACDI/VOCA, la campaña ‘La Vida Renace’, en la que se crearon “mensajes positivos para cambiar narrativas de pensamiento en Colombia, para que haya más tolerancia, más aceptación, más resiliencia”.

El pasado miércoles, en Cartagena, se inició el primero de 10 conversatorios que se harán en diferentes lugares del país. “En 2019 vamos a viajar a otros nueve municipios para seguir compartiendo nuestro mensaje a la comunidad y a las mujeres, para empoderarlas y que no callen, porque el silencio mata”, dice Natalia.

No más violencia

¿Qué crees que puede llevar a un hombre a violentar a una mujer?

- Que en su infancia fue violentado o vivió en un espacio con mucha violencia. En los primeros tres años es donde más se marca la violencia, la violencia no empieza en un colegio, empieza en el hogar. El niño que vive y crece en una casa violenta, por naturaleza, va a ser violento. Entonces por eso es la educación y por eso las campañas, los mensajes positivos en el mundo y muchos movimientos para defender los derechos de las mujeres, pero a los hombres hay que incluirlos también.

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