Ante la adversidad, ¡no te rindas!

21 de septiembre de 2013 12:02 AM

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No fue una entrevista, asistí a una terapia.
Por lo menos, así me hizo sentir el psiquiatra español Enrique Rojas, famosísimo no sólo por ser best seller, sino por sus conferencias alrededor del mundo.
Y es que Rojas lleva el gen psiquiátrico en la sangre: su padre fue uno de los cuatro primeros psiquiatras en España; su primo, uno de los más prestigiosos en Nueva York; y sus dos hijas también se inclinaron por la misma profesión.
Parece que casi toda la familia del humanista disfruta vendiendo felicidad a los que se acercan a su consultorio en busca de un consejo, una asesoría o simplemente una frase de aliento que les devuelva el deseo de continuar guerreando la vida.
Llegó a Cartagena a presentar la conferencia ¡No te rindas!, basada en su más reciente libro Don't Give Up, una obra, que sólo en un par de meses, ha vendido 100 mil ejemplares en España.
¿Por qué en los países de Medio Oriente la gente es menos feliz? ¿Por qué ocurre lo contrario en occidente?
Recuerdo que cuando empecé, mi primer trabajo fue sobre el suicidio. En Europa, la gente se suicida. Es increíble, mucha gente, y esa es mi tarea. El occidente ha entronizado la razón, la lógica; en oriente, se ha entronizado la magia, el amor, la fantasía.
Si Colombia es uno de los países más felices del mundo, ¿en qué radica entonces el sentido de la felicidad?
Según el grupo de periodistas que han hecho esa información, Colombia es el país donde la gente está más contenta, alegre, vive más en la calle, disfruta más de la naturaleza, es más comunicativa y expresa mejor sus sentimientos.
La felicidad consiste en estar contento con uno mismo al comprobar dos cosas: primero, tener una personalidad madura, equilibrada; y, en segundo lugar, tener un proyecto de vida, con cuatro notas dentro: amor, trabajo, cultura y amistad. Por lo tanto, la felicidad es una pentalogía (5 cosas), a través de la cual creo que mi vida va funcionando relativamente bien, si todo lo anterior funciona.
¿Qué tan cierto es que en el Caribe la gente vive más feliz?
La gente del Caribe tiene una cosa, y es que está contenta, alegre, habla, se comunica, se expresa, muestra sentimiento. En Suecia, a las 3 de la tarde, siempre está nublado, siempre hace frío. El sueco no habla. En un país del Centro de Europa, Alemania, todo es más distinto, pero tiene que ver la explosión de la naturaleza. Los monumentos en Europa son el arte gótico, el arte románico, el renacimiento, el barroco; aquí, es el mar, las montañas, la gente.
¿Cómo alimenta el espíritu una persona que habla todo el tiempo de felicidad?
Yo estoy acostumbrado, paradójicamente, a ver gente que está triste. Mis tres grandes temas de estudio son: la depresión, la ansiedad y gente que está desequilibrada. Como contrapartida, me preocupa la felicidad. Séneca pensaba que la felicidad consistía en la virtud, y decía que el hombre más feliz era el que practicaba más la virtud. Un siglo siguiente, Epicuro decía que la felicidad estaba en el placer; Platón, en el conocimiento; Aristóteles, dice que la felicidad consiste en el amor. Ahora, yo digo que uno es feliz al comprobar que hay una buena relación en lo que he deseado y lo que he conseguido.
Después de afrontar un duelo, muerte o una infidelidad, ¿cómo se hace para abrirse a un nuevo capítulo en la vida?
La vida es un reto, entonces se trata de tener claro qué se quiere hacer. Hay un binomio entre felicidad y proyecto, de modo que los cuatro grandes temas del proyecto de vida son amor, trabajo, cultura y amistad y en los cuatro podemos encontrar una enfermedad: el amor, el desamor; el trabajo, la falta de actividad laboral; la cultura, la ignorancia; la amistad, el individualismo.
¿Cuál considera es su especialidad?
Soy profesor de Psiquiatría, director del Instituto Español de Investigaciones Psiquiátricas. He decidido saber mucho de algo, porque hay tanto conocimiento. Mi especialidad son las depresiones. Lo que más he trabajado es la gente que está deprimida, que está triste, que está melancólica y que quiere morirse. Ese es mi campo de acción, gente que tiene ansiedad. Pero qué ocurre, que me considero un médico humanista, que le interesa el hombre, el ser humano.
En Estados Unidos, donde he estudiado; y en Inglaterra, hay mucha relación entre psiquiatra y pastillas. Si estás triste, te doy una pastilla, igual si estás nervioso o no puedes dormir. En cambio, el en equipo que dirijo nos preocupa mucho el ser humano; es decir, recurrimos a la medicación, pero hablamos con la personas. ¿Qué te pasa? ¿Por qué estás triste? ¿Cómo te encuentras? ¿Qué quieres hacer con tu vida? Siendo un médico que escribe, he vendido 2 millones de libros, porque los libros que escribo son de temas que están en la calle. Tengo un libro que se llama “Remedio para el desamor”, que explica qué se hace con la infidelidad, cómo lo resolvemos; acabo de sacar un libro “El amor, la gran oportunidad”, que trata de cómo mantenerse enamorado con el paso de los años. La gente se desenamora. Cómo se mantiene uno, cómo se supera la melancolía.
¿Qué lo pone triste?
Me pone triste la ignorancia. Cervantes decía: 'El viajar te hace discreto'. Cuando viajas mucho te das cuenta la diversidad, la riqueza de la gente. Una parte del conocimiento es el viajar, el conocer gente, pensar en la diversidad de razas, de estilos.
Me entristece ver que la gente está pegada a la televisión viendo bobadas, que la gente está viendo internet; me pone triste la injusticia, la guerra de Siria.
¿Cuál es la premisa de su libro Don´t Give up?
“No te rindas”, o Don't Give up, es un manual de cómo superar las adversidades de la vida. El título se lo he robado a Tony Blair. Cuando él llegó al Reino Unido, en 1997, le llamó a su campaña Don't Give up, y se lo  robé; y él, a su vez, se lo robó a Winston Churchil cuando llegó al Reino Unido como primer ministro.
La tesis de mi libro es: “Lo que te ayuda a crecer como persona son los fracasos”. Si sabes dar la vuelta, comprendes que el fracaso enseña lo que el éxito nunca. Por muy mal que lo hayas pasado y, por muy dura que haya sido la vida, tú puedes escribir un futuro positivo, sí quieres.
¿Qué opinión tiene de usted como profesional?
Soy un psiquiatra que baja al sótano de la personalidad a poner orden. Soy de los que se adentran en la intimidad del ser humano para poner orden. Los psiquiatras vendemos felicidad. Tenemos una tienda donde usted toca la puerta y le ofrecemos felicidad. Me interesa bucear en el alma humana, meterme en la bodega.
¿Qué tema dejé por fuera de la entrevista, que desee compartir?
Dentro de la nota, pondría lo siguiente: Enrique Rojas, psiquiatra español, está casado con una mujer que tiene 11 años menos que él, de mucha categoría. Tiene cinco hijos con ella, de 28 a 21 años.
Tiene una felicidad razonable. No es total, ni absoluta y quiere poner su granito de arena en esta sociedad que le ha tocado vivir para ayudar a la gente a salir adelante de los problemas, dificultades y sinsabores.

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