“Aprendí coreano porque soñaba hablar con mis cantantes favoritos”

09 de diciembre de 2018 12:00 AM

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Me recibe la pequeña montaña de libros con los que Camila aprendió a hablar coreano. Hay textos de gramática, de coreano básico, incluso hay una novela africana traducida y un libro que se llama ‘La Guerra de Corea 1129’.

Casi todos se los han regalado sus amigos coreanos, algunos a quienes ha conocido por mera casualidad.

“Este es el primer libro coreano con el que aprendí, se nota, ¿verdad?”, ríe Camila. Me muestra un libro delgado, que se ve ajetreado y manoseado.

Camila tiene 21 años, el cabello muy negro y corto, la piel blanca, ojos grandes y mirada expectante. Tiene un timbre de voz agudo, y de vez en cuando le gusta reírse estrepitosamente (pero cuando hay confianza).

Ama el K-Pop, el anime, los doramas y los dramas asiáticos. Su nombre coreano es Hani.

Empezó el interés

“Mi primer contacto con la cultura coreana viene desde los 13 años. Yo estaba viendo un ánime que se llama Itazura na kiss y para esa misma época salió un drama que era la versión coreana del manga. Yo apenas escuché el idioma pensé ‘¡wow!’. El protagonista es Kim Hyung Joong, el líder de la banda coreana SS501, y empecé a escucharlos a ellos de primero, después escuché a Girl Generation, Shinee, y después a Super Junior, que fue el grupo que realmente me encantó y por el que decidí aprender coreano.

Se la pasaba horas frente a un computador, soñando poder hablar con los integrantes del grupo coreano Super Junior, sus favoritos. Pero quería hablar con ellos en coreano, no en inglés.

“Empecé a interesarme por hablar coreano a los 14 años. Mi sueño era hablar coreano con los chicos de Super Junior, entonces descargué unos Pdf de ‘Talk to me in korean”, un proyecto que estaba en YouTube y empecé por ahí a bajar los documentos, y empecé a estudiar. En el colegio me miraban muy raro. En el cuaderno yo sola me ponía a escribir hangul (escritura coreana), escribía barbaridades pero estaba aprendiendo”.

A través de Internet, conoció a su primer amigo coreano, quien no hablaba ni inglés ni español.

“Cuando me gradué del colegio bajé la App de Hello Talk y empecé a hablar con mi primer amigo coreano, el primero que tuve por Internet. Al tiempo, una amiga coreana me dio algunas clases y, bueno, me ayudó mucho con la pronunciación, aunque después no fui más, ella me decía, ‘aprendes rápido’.

A través de Hello Talk con mi amigo, empecé a hablar en coreano con él de lo poco que yo sabía. Yo no sabía la mitad de cosas que él decía. Pero empezaba a traducir, traducir”.

Cuando Camila se dio cuenta de que su nivel de coreano era bastante aceptable, se propuso enseñarles a los demás lo que sabía, y de esa forma empezó a exigirse más y más. “Como yo daba clases decía, bueno, no soy la experta pero esto lo voy a enseñar y mientras yo enseñaba, iba aprendiendo. Antes yo lloraba porque yo decía ‘esto es complicado, hay acentos, la estructura de las oraciones son demasiado diferentes a las del español’, y es que manejan oraciones que para nosotros no tendrían sentido”, explica.

La primera vez que habló en coreano

La primera vez que se atrevió a saludar a una persona coreana fue en una reunión de la comunidad Hallyu (Traduce Ola coreana y es un neologismo que se refiere al aumento de la popularidad de la cultura contemporánea de Corea del Sur. Es una comunidad que cultiva la cultura de ese país asiático en diferentes partes del mundo).

“A una reunión de Hallyu en Cartagena llevaron a una chica coreana y me presenté en coreano. De un momento a otro ya no era solo el saludo sino que seguimos hablando y quedé loca. ¿Cómo es que estoy hablando coreano con ella? Desde ahí se me quitó la pena”.

“En el caso de mi mamá, la primera vez que me oyó hablando coreano con mi amigo por Internet, se acercó y me dijo. ‘Camila, ¿yo te parí?’”, dice soltando la risa, “ella no tenía idea de que yo hablaba el idioma”.

***

A través de eventos y amigos, Camila ha tenido contacto con organizaciones como la Agencia de Cooperación Internacional de Corea - KOICA, y la embajada de Corea, y gracias a ello ha hecho bastantes amigos coreanos.

Incluso, fue el puente para que veteranos de guerra colombianos y personas coreanas interactuaran durante un evento de conmemoración de la Guerra de Corea (Colombia fue el único país de América Latina que respondió al llamado de la ONU en apoyo a Corea del Sur luego de la invasión norcoreana en junio de 1950)

“Me impactó esa convivencia. Estaba uno de los veteranos colombianos que perdió la vista y un integrante de una compañía coreana me dice ‘por favor, dile que lo siento, que muchas gracias por salvar a mi país’. Yo le digo eso al señor costeño y me dice ‘Nombe, qué, todo bien’”, suelta la risa Camila. “Y el señor de Corea me pregunta ‘¿Qué fue lo que dijo?’... y yo no sabía qué decirle”, sigue riendo.

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“Yo puedo decirles a los papás, que no regañen a sus hijos si tienen pasión por el anime, por el manga, porque eso es interesarse por otra cultura”, recomienda Camila. “Antes a veces me daba pena decir que me gusta Corea gracias a Super Junior, a BTS, y ya no me importa que me critiquen, lo digo con orgullo”.

Gracias a su habilidad con el idioma asiático, ha tenido propuestas laborales y está más cerca su sueño de conocer Corea. Ella sabe que debe certificarse en coreano (cuyo examen debe hacer en Bogotá), sin embargo aún no tiene la prisa.

Antes que todo, quiere terminar su carrera de Comunicación Social en la Universidad Tadeo Lozano y seguir con varios proyectos que tiene pendientes.

Por ahora, le gusta enseñar el idioma y decirles a los chicos “tú también puedes aprender”.

Frases de Camila para aprender

otro idioma:

“Si no le pones amor, no lo vas a aprender”.

“No le prestes atención a nadie que te diga: ¿Por qué quieres aprender a hablar tal/cual idioma?”.

“Cuando estés aprendiendo, habla con nativos del país del que quieres aprender, pero no en inglés ni en español”.

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