Indicadores económicos
2018-11-14

Dólar (TRM)
$3.197,20
Dólar, Venta
$2.935,00
Dólar, Compra
$2.780,00
Café (Libra)
US$1,37
Euro
$3.600,36
UVR, Ayer
$260,12
UVR, Hoy
$260,17
Petróleo
US$65,47

Estado del tiempo
2018-11-14

marea

Marea min.: -12 cms.

Hora: 00:13

Marea max.: 17 cms.

Hora: 16:29

Dirección viento: Variable

Intensidad viento: 7 a 19 kms/h

Temp. superficial del mar: 28 ºC

oleaje

Cartagena-Islas del Rosario: 0.5 a 1.0 metro(s) de altura

Estado

estado
Mín. 26 ºC
Máx. 31 ºC

Pico y placa
2018-11-14

Hoy no salen los vehículos con placa:

Vehículos Particulares

De lunes a viernes 7 a.m a 9 a.m - 12 p.m a 2 p.m- 5 p.m a 7:30 p.m.

1 - 2
Taxis
9 - 0
Motos
0 - 2 - 4 - 6 - 8

ARC 20 Julio: Calor de Cartagena en el extremo frío del planeta

El radar marca un gigantesco punto, el barco navega y se aproxima hacia un objeto del tamaño del Castillo San Felipe de Barajas. ¡Es un témpano de hielo! El ARC 20 de Julio esquiva el obstáculo y se abre paso entre las frías aguas de la Antártida. Colombia está una vez más en el continente blanco. Con sus 80 metros de eslora (largo) y 13 metros de manga (ancho), el buque surca aquella región inhóspita y helada del hemisferio sur.

***
Dentro del ARC 20 de Julio nos recibe su capitán, Jorge Ricardo Espinel Bermúdez. La embarcación recién atraca en el puerto de Cartagena, luego de una travesía de 75 días y más de 14 mil millas náuticas, equivalente a darle vuelta y media al globo terráqueo, dice su comandante. Y comienza a contarnos sobre el periplo al confín del mundo.

La temperatura en el verano austral en el Polo Sur es de unos 5° centígrados, pero con vientos de 40 nudos (unos 78 kilómetros/hora) baja la sensación térmica hasta menos 20°. ¡Qué frío! Un cambio extremo, pasar de Cartagena a ese refrigerador del sur, implica prepararse por más de un año. Desde adaptar los uniformes de los tripulantes con tres capas térmicas, instalar calefacción al mismo barco, hasta calentadores para el combustible.

“Además de ser el continente más frío, la vida es muy agreste. La Antártida se vuelve como el regulador del medio ambiente del mundo, todos los mares confluyen ahí y todas las corrientes marinas nacen de allí. Todo lo que sucede allá impacta en cualquier parte del planeta, por es importante que Colombia haga estudios científicos en la Antártida”, nos dice Espinel.

El barco zarpó el 16 de diciembre de 2016 de la Base Naval de La Heroica, atravesó el Canal de Panamá y, bordeando Sudamérica, arribó a Valparaíso. “Era un punto logístico donde nos provisionamos de combustible y víveres. Aprovechamos para intercambiar conocimientos con los investigadores de Chile. El 31 de diciembre lo pasamos allá, con fuegos artificiales. Luego llegamos al último puerto antes de la Antártida: Punta Arenas, es la puerta de entrada a ese continente. De ahí partimos el 10 de enero”, narra el Capitán de Navío.

***
En el pasaje de Drake, uno de los pasos más temidos por los marinos, donde decenas de barcos han zozobrado, y que separa América del Sur de la Antártida, los glaciales comenzaron a romper el horizonte, a observarse en los radares del ARC 20 de Julio. “Si uno no hace caso a la meteorología puede encontrarse con olas hasta de 10 metros. Es un lapso de un día y medio que tenemos para pasar el Drake. Uno de los glaciales que vimos tenía casi 200 metros de largo y de alto”, cuenta Espinel. En adelante frío, más frío y témpanos, hielos flotantes, blancos y azules perpetuos dominan ese paisaje austral.

“La primera vez que fui a la Antártida, fue importante porque yo era segundo al mando. El viento era muy malo, pero ahora, estaba el tiempo espectacular, había un sol muy bueno, pero no había nada de viento, cuando no hay viento, todos los hielos salen a la mitad del estrecho, y ya no podemos navegar con la misma facilidad. Nos tocó cambiar la planeación que llevamos”, nos explica el Capitán.

El Capitán Espinel ha dedicado 27 años al mar y a la vida militar. Ingresó a la Escuela Naval en 1990 y ha navegado, comandando embarcaciones de la Armada Nacional, en aguas del río Magdalena, del río Atrato, del Pacífico, además ha prestado sus servicios en la Presidencia de la República.

Esta, tal vez, ha sido su misión más apasionante: comandar el segundo a viaje del ARC 20 de Julio al sur del planeta, en la tercera Expedición Científica de Colombia a la Antártida (la segunda se hizo sin el buque colombiano). “El propósito es que Colombia sea miembro consultivo del Sistema del Tratado Antártico, del que hace parte hace 15 años pero en el que no tiene ni voz ni voto, es un adherente. Una de las tareas que hay es hacer ciencia durante mucho tiempo para lograrlo”, afirma sobre el Programa Antártico Colombiano.

Para esta misión el buque transportó a 96 personas, entre ellas 23 científicos, para el desarrollo de 19 proyectos de investigación.

***
“En esa ocasión llegamos casi de madrugada, allá no oscurece en esta época del año, así que llegamos en realidad de día. Lo primero que vimos en el radar parecía un barco grandísimo, pero no, era un hielo. Ese día nos recibió una nevada completa, íbamos para la isla Livingston, a la base de Juan Carlos I de España, para hacer un trabajo científico en conjunto, pero no veíamos nada, todo era con radar”.

En su celular, el capitán nos muestra varias fotos del paisaje antártico. “Es único, hay cosas casi indescriptibles. Uno ve las fotos, pero estar navegando entre ese mundo de hielos y al mismo tiempo estar viendo la fauna alrededor, es algo indescriptible”, dice. En este viaje el área de estudio de Colombia era el estrecho de Gerlache. “Duramos 25 días haciendo batimetrías, oceanografía, tomando muestras de fondos marinos y del plancton”, comenta el marinero.

“Hicimos un estudio especial para apoyar la seguridad marítima en la Antártida, en dos bahías donde van muchos turistas. No se sabe cuál es la profundidad, entonces hicimos la batimetría para luego hacer cartas de navegación. Eso fue pedido exclusivo del Programa Antártico Inglés, se necesita aumentar la seguridad en esa zona”.

El ARC 20 de Julio regresó a Cartagena el primero de marzo, pero ya hace preparativos para la próxima expedición a la Antártida en 2018 que, como esta, buscará ampliar las investigaciones de Colombia sobre el enigmático continente.

En una sola palabra, ¿cómo describiría esta experiencia?
-Increíble.
-¿Volvería?
-No sé. Creo que ya no como Capitán, hay que darle oportunidad a otro.



Ranking de noticias

Exprese su opinión, participe enviando sus comentarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los usuarios y no reflejan la opinión de www.eluniversal.com.co. Nos reservamos el derecho de eliminar aquellos que se consideren no pertinentes. Consulte los términos y condiciones de uso.

Para enviar comentarios Inicie sesión o regístrese

Comentarios

pura mamadera de gallo.

esa plata que se gastan en ir al polo deberian mas bien utilizarla en llevarles recursos a los wayuu...ponerles panles solares y generarles agua potable...