Del sexo, la monogamia y otros ¿demonios?

12 de febrero de 2017 12:00 AM

ENVIAR PÁGINA POR CORREO

-Amor, acabo de ver al nuevo vecino… tiene un no sé qué, me gustó.  Aguanta un polvo. ¿Puedo?

-Bueno, si quieres.

¿Podría sostener una conversación de ese calibre con su pareja? En el mundo de Andrea García y Cristian Cipriani es divinamente normal.

“Lo nuestro es una nueva forma de monogamia –me dice Andrea-. Sí, tengo mi pareja, tengo mi relación estable y feliz, pero puedo hablarlo con mi esposo y tener relaciones sexuales con otros... es imposible que uno se sienta atraído sexualmente por la misma persona hasta que se muera, eso no existe. Es mentira”.

Andrea es manizalita y Cristian nació en Caracas, Venezuela. Están juntos hace doce años y casados hace dos, tienen dos hijas. Son dos de los productores de cine y televisión para adultos más reconocidos de Colombia, y acaban de lanzar su libro “Personalidades morbosas, el amor en los tiempos del porno”. 

No todos los días nos topamos con personas tan peculiares, que ven el mundo de forma tan abierta, que rompen paradigmas tan polémicos y se atreven a decirlo sin miedo. ¿Cómo no hablar de sexo con ellos?

¿Qué es sexo?
-Es todo, es felicidad. Los seres humanos somos sexuales por naturaleza, entonces sexo es todo: es la forma de hablar, es cómo te mueves, lo que transmites. Todo es sexual y todo se mueve alrededor del sexo. Esa química mueve al mundo.

¿Qué es amor?
-Los sentimientos. Las ganas. Lo que te impulsa a hacer las cosas bien, a no embarrarla.

¿El sexo y el amor van siempre de la mano?
-No. El sexo existe sin amor, pero el amor sin el sexo… no lo concibo.

¿Si amas a alguien, no importa que sea malo en la cama?
-Mira, cuando estás enamorado, no sabes si él o ella es mal polvo o no. Tú le ves los defectos, pero lo amas y te gusta cómo es. En la cama también es así. Para mí un hombre es mal polvo cuando tiene alguna disfunción o algo así, no cuando la técnica no es buena. La técnica se puede mejorar hablando. Debo decirle qué me gusta y cómo.

¿La pasión sí se apaga? ¿Por qué? ¿Hay solución?
-Claro que se apaga… a veces el exceso de seguridad apaga hasta el incendio más voraz –risas-. Cuando empiezas a estar muy seguro de tu pareja, las cosas se van apagando. Como siempre está ahí, entonces empiezas a descuidarlo o a descuidarte. ¿Cómo recuperar la pasión? Con la comunicación. Contarse todos los detalles, todas las cosas, y pensar que hoy tienes tu pareja, pero puede salir y conocer a alguien, nunca sabes. Entonces hay que vivir un noviazgo eterno. Eso nos ha funcionado mucho a Cristian y a mí, con todo y nuestras dos hijas.

Lo más atrevido…
-¿Qué puede ser lo más atrevido? –risas- Creo que un trío con otro chico.

¿Ese chico era un desconocido?
-No, era conocido, alguien a quien yo le tenía el ojo puesto –ríe más-. La fantasía de todos los hombres es hacer un trío con dos chicas y nosotros ya habíamos hecho eso, y las mujeres también tenemos derecho, entonces me tocaba a mí. Tenía que escoger quién… para los hombres es muy fácil escoger, les gusta cualquier chica, pero para que las mujeres tengamos sexo con otro hombre es más complicado. Me tomé mi tiempo para escoger porque tenía que gustarme, miré cómo hablaba, cómo olía, que hubiera química con él y que no fuera amenazante para mi esposo. Y lo encontramos, lo hicimos y lo contamos en el libro.

La primera fantasía  que cumplieron juntos…
-Un trío con otra chica.

Una fantasía por cumplir…
-Una orgía –risas-. Es muy difícil, si es difícil a veces armar el plan para ir a rumbear, imagínate organizar una orgía –vuelve a reír-. En serio, hay fantasías que es mejor dejar como fantasías… por aquello de expectativa versus realidad. Por ejemplo, siempre he tenido una fantasía con hombres negros, acostarme con un hombre negro guapísimo e interesante. Cristian me dijo un día: “yo quiero alimentar tu fantasía”, y me llevó dos negros actores porno para que escogiera y ninguno me gustó… mejor he dejado mi fantasía en fantasía, eso mismo ha pasado con la orgía.

¿Hay un límite en su relación?
-Sí. Tenemos unos límites y tampoco es que tengamos una relación súper abierta donde cada ocho días estamos haciendo mil cosas… no. El límite es: no puede suceder nada con gente cercana a nosotros, muy cercana. Amigos muy cercanos, gente que va a estar siempre en contacto con nosotros. No puede ser cercano ni a nuestra vida familiar, ni en el trabajo. No mezclamos entretenimiento con familia ni trabajo.

Fidelidad es…
-Lealtad.

Infidelidad…
-Es mentir, el engaño, la traición… es: “Yo lo hice a tus espaldas, te dije que estaba con mi mamá y estaba con la otra”, es imperdonable. Lo nuestro es una nueva forma de monogamia. Sí, tengo mi pareja, tengo mi vínculo estable y feliz, pero puedo hablar con mi esposo y tener relaciones sexuales con otros... es imposible que uno se sienta atraído sexualmente por la misma persona hasta que se muera, eso no existe, es mentira. Ahora, no digo que te vas a acostar con toda la gente que te llame la atención, pero si sientes que hay una química con otra persona, por qué no decirle a tu pareja y ser permisivos… me parece que es mejor eso a mentir. Es duro entenderlo y asumirlo, y no es para principiantes, pero hay más respeto si hay comunicación.

¿Has sido infiel?
-No. Desde que estoy con Cristian no. Antes sí. Ahora no es necesario por lo que te digo, somos compinches.

¿Qué tal los colombianos en el sexo?
-El colombiano promedio no me gusta –ríe-. Son atentos, caballeros, pero son muy creídos. Se creen ese cuento de los “latin lovers”, se dicen los mejores amantes del mundo. Se alaban tanto y al final nada… en una escena de porno llegan creyendo que son lo máximo y ni les funciona. No dan la talla, no entienden que el sexo que tienen con su pareja es diferente al que tienen los actores porno.

***
En “Personalidades morbosas”, Andrea y Cristian abren la puerta de su alcoba. No hay censura, no hay pena ni tabúes.

¿Después de todo lo que contaron en el libro, todavía tienen secretos de sábanas?
-Sí, falta mucho por contar. Mucho.

¿Para qué sirve el libro?

Bueno, hay que decir que en el libro hablamos de todo lo que la gente saber sobre la intimidad de una pareja. ¿Para qué sirve? Pues la gente no se comunica y ahí es cuando son infieles. De pronto quieren hacer un trío y no saben cómo decirlo, entonces el marido se queda callado o el marido cree que a ella no le gusta y entonces no le dice, prefiere hacerlo por fuera y engañar. Entonces decidimos hablar sobre muchos temas que tienen que ver con la pareja desde nuestra experiencia y el fenómenos que ha pasado con el libro es que la gente comienza a hablar de sexo en pareja. Hay quienes tienen su esposa o su esposo y lo ven como inmaculado, inmaculada… es absurdo, todos tenemos deseos sexuales, entonces se les olvida que cuando eran novios tenían el sexo más delicioso del mundo, entonces a partir de nuestra experiencia pueden contarse cosas y reavivar la pasión.

Ahora te puedes comunicar con El Universal a través de Whatsapp

  • Videos
  • Mensajes
  • Fotos
  • Notas de voz

cuando seas testigo de algún hecho noticioso, envíalo al: 321 - 5255724. No recibimos llamadas.

LEA MÁS SOBRE Facetas

DE INTERÉS