La vida no era un postre para Rosita

Rosita de Benedetti
Rosita de Benedetti // FOTOS: MARUJA PARRA/ EL UNIVERSAL/
Rosita con su hija, Rosa Eugenia y Margarita, a quien educó.
Rosita acompañada de su hija, Rosa Eugenia y Margarita, a quien educó. //
Rosita de Benedetti
Tiene 84 años y nunca ha dejado de ir a la empresa. //
-A A +A

No todo era dulce en la vida de Rosita de Benedetti. Es más, fueron varios los momentos amargos que pasó junto a su marido los que hicieron que se dedicara a la repostería.
Vivía en Bogotá con su familia; y, después de tenerlo todo, su esposo se volvió alcohólico, sufrió una crisis nerviosa y le tocó regresar a Cartagena.
Sin dinero y llena de un mundo de problemas, no sabía qué hacer para generar ingresos a corto plazo.
“La idea de la repostería surge de la necesidad: mi esposo se enfermó, tenía 4 hijos nacidos. Yo tenía que hacerle frente a la vida”, dice Rosita de Benedetti.
Tenía dos habilidades: sabía coser y cocinar. Y es que sus habilidades para la costura eran tan buenas que ella misma se diseñó, a los 19 años, su ajuar de novia. 
Pese a ello optó por la cocina, debido a que es una mujer exageradamente perfeccionista y, mínimo, se iba a tardar un día en hacer un vestido. Demasiado tiempo para la situación económica que pasaba en ese momento.
Su suegra fue una de las personas que más la motivaron a que se metiera de lleno en el negocio de la cocina. Le comentó que cerca de su casa habían abierto una panadería llamada El Bimbo y que ahí podía vender sus creaciones.
“No tenía ni batidora, así que comencé a hacer seis y hasta nueve pudincitos individuales y algunos Pies. Me llamaban y me pedían pudines más grandes, pero para hacer una torta así me levantaba a las 5 de la mañana, porque se me hacía un mundo. No me podían quedar mal, pues lo que necesitaba era clientela”, dice. 
Ya no eran nueve pudincitos al día. Llegó el momento en que vendía hasta 70. Una parte se quedaba en El Bimbo y la otra se la vendía un indigente que se recorría Bocagrande distribuyéndolos.
Hubo tantos pedidos que Rosita, para poder dedicarse de lleno a la fabricación de tortas, tuvo que conseguir una niña para que jugara con su hija. Se llamaba Manuelita Martínez, y la recuerda con especial cariño porque fue ella la primera persona que la ayudó a preparar los postres.
Cuando su hija entró al colegio le salió otro trabajo en la ciudad como administradora en una compañía holandesa. Así que al mediodía llegaba a su casa a terminar de preparar los pudines que le habían encargado.
En una ocasión, Manuelita, quien tenía parálisis infantil, le dijo que habían llamado a encargar un pudín y que el pedido lo recogerían al mediodía.
“Cuando Manuelita me dijo eso, la regañé. Le dije que cómo iba a aceptar ese pudín si yo apenas iba llegando. Me dijo: ‘No se enoje, doña Rosita. Ya yo lo hice. Yo he visto cómo lo hace usted y me quedó igualito’”.

Ganó una hija de corazón 

De todos las anécdotas que tiene para contar, hay una en especial que le hace sonreír y llorar a la vez cuando la recuerda:
En su casa había una empleada muy buena para la cocina. En una ocasión le pidió permiso para traer a casa a su hija, que vivía en un pueblo.
Rosita aceptó. Sin embargo, su empleada se iba casi todas las noches y Rosita se quedaba pendiente de la niña. Fue así como se encariñó rápidamente con la pequeña.
“Le dije a mi empleada: ‘Mira, mija, Margarita se queda todos los días aquí y yo me estoy encariñando con ella.  Me dijo: ‘Bueno, yo se la regalo’. A lo que le respondí: Bueno, pero con escritura pública”. 
“Hoy, esa niñita tiene 35 años de estar conmigo (se seca las lágrimas). Es la jefe de producción de la empresa. Trabaja divino, decora precioso y ahora sabe más que yo”, agrega.
Ya son 50 años de estar en el negocio, de los cuales tiene menos de 15 trabajando en centros comerciales. Son locales son muy recientes. El primero lo tuvo en el Paseo de La Castellana, luego en La Plazuela, después en el aeropuerto y más adelante  en El Centro, Bocagrande y Caribe Plaza.
Rosita considera que su empresa trabaja  24 horas. Han sido múltiples las veces en que, después de acostada, se ha levantado a abrir la repostería.
Así le pasó con un evento del Club Naval en el que olvidaron los postres para un buffet, y a las 9 de la noche fueron a comprarlos a su repostería.
Por eso, a sus 84 años todavía duerme con el celular en la cabecera de la cama y, desde que puso el negocio, no ha dejado de ir un  solo día, por lo menos, al local de Bocagrande.
“Le he dado la vida a la empresa. Creo que, después de mi familia, la empresa es lo más grande que tengo. Para mí no ha habido horario y mis empleados saben que a mí me pueden llamar a las 10 de la noche o a las 2 de la mañana, que yo atiendo la empresa las 24 horas”, me dice, mientras se seca nuevamente las lágrimas.

Indicadores económicos
2014-11-28

Dólar (TRM)
$2.206,19
Dólar, Venta
$2.080,00
Dólar, Compra
$1.980,00
Café (Libra)
US$2,09
Euro
$2.753,98
UVR, Ayer
$214,69
UVR, Hoy
$214,70
Petróleo
US$66,15

Estado del tiempo
2014-11-28

marea

Marea min.: -14 cms.

Hora: 23:48

Marea max.: 21 cms.

Hora: 16:08

Dirección viento: Norte

Intensidad viento: 14 a 18 kms/h

Temp. superficial del mar: 27 ºC

oleaje

Cartagena-Islas del Rosario: 0,9 a 1,4 metro(s) de altura

Estado

estado
Mín. 26 ºC
Máx. 31 ºC

Pico y placa
2014-11-28

Hoy no salen los vehículos con placa:

Vehículos Particulares

De 7 a.m a 7 p.m

1 - 2
Taxis
9 - 0
Motos
S/M
Publicidad
Exprese su opinión, participe enviando sus comentarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los usuarios y no reflejan la opinión de www.eluniversal.com.co. Nos reservamos el derecho de eliminar aquellos que se consideren no pertinentes. Consulte los términos y condiciones de uso.

Para enviar comentarios Inicie sesión o regístrese