Publicidad
Publicidad

Indicadores económicos
2016-12-09

Dólar (TRM)
$2.989,71
Dólar, Venta
$2.900,00
Dólar, Compra
$2.850,00
Café (Libra)
US$1,58
Euro
$3.207,95
UVR, Ayer
$242,35
UVR, Hoy
$242,34
Petróleo
US$49,77

Estado del tiempo
2016-12-09

marea

Marea min.: -14 cms.

Hora: 00:21

Marea max.: 20 cms.

Hora: 07:38

Dirección viento: Variable

Intensidad viento: 06 a 14 kms/h

Temp. superficial del mar: 26 ºC

oleaje

Cartagena-Islas del Rosario: 0.4 a 0.6 metro(s) de altura

Estado

estado
Mín. 26 ºC
Máx. 31 ºC

Pico y placa
2016-12-09

Hoy no salen los vehículos con placa:

Vehículos Particulares

De lunes a viernes 7 a.m a 7 p.m

1 - 2
Taxis
9 - 0
Motos
S/M

Puerto Rey: donde crece el olvido

-A A +A
 

Los cangrejos se han ido y las esteras ya casi no se venden. Basta mirar las condiciones en las que viven los habitantes de Puerto Rey, vereda de La Boquilla, en Cartagena, para entender qué significa el olvido. ¿Acaso el Distrito sabe que este pueblo existe?

Esta pequeña población, que se levantó cerca a la ciénaga de Tesca, rodeada de mangles, y entre cangrejos y eneas (planta herbácea con la que se elabora la estera), hoy vive con nostalgia al ver cómo han cambiado sus tradiciones y las actividades que se convertían en su sustento económico.

A las seis de la mañana, Ana Isabel Acosta, Elodia Vega, Martina Vega, Costanza Vega, Cecilia Pérez y otras mujeres arriesgadas, agarraban sus machetes para ir a buscar la enea con la que tejerían sus esteras. Caminaban hasta una hora para llegar a su destino y en ese andar, entre mosquitos, serpientes y animales silvestres, aprovechaban para recolectar leña o cazar cangrejos.

Elodia Vega Acosta levantó a sus quince hijos “a punta de esteras”, como ella dice. Su marido falleció hace muchos años y desde entonces le tocó buscar la manera de sostener a su familia. Ella las elaboraba y sus hijos las vendían en La Boquilla.

“Hace tiempo que no hago una estera, primero por el verano y segundo porque los terrenos donde se conseguía la enea los han comprado y sus nuevos dueños no dejan que la gente entre. Nosotras salíamos tempranito y regresábamos a la una de la tarde. En un día me hacía hasta tres esteras. Esos eran nuestros colchones, yo acostaba a todos mis pela'os en esteras, en cambio ahora se usan para hacer enramadas, pero ya no las compran tanto como antes”, cuenta Elodia.

“Gracias a Dios nunca nos pasó nada malo en el monte. Bueno, una vez un hombre que cuidaba unos terrenos nos quitó la enea y la quemó, nos cogió por los pelos y nos trajo hasta aquí (Puerto Rey) con el revólver en la mano, pero resulta que la dueña nos había dado el permiso para entrar, le pusimos las quejas y lo despidieron de una vez. Nosotras cuando íbamos a cortar la enea era con permiso de los dueños... ahora eso ha cambiado de dueños y no dan permiso”, agrega.

Tejer esteras, además de una actividad económica en esta zona rural de Cartagena es un arte heredado de generación en generación con el que también se tejían dinámicas sociales que poco a poco  se han ido perdiendo.

“Mi mamá aprendió de mi abuela y yo de mi mamá. Mis hijos saben, pero de pronto mis nietos no lo aprendan. Eso era como una costumbre para nosotros, aquí es rara la persona que no sabe hacer esteras, aunque ya casi no las hacen. Recuerdo que yo antes las vendía en La Boquilla, todos los fines de semana. Se vendían a mil pesos o a 1.500. Ahora, según el tamaño y el hilo, se venden a 10 mil o a 15 mil, pero la verdad ese precio no recompensa todo el trabajo, uno demora hasta medio día buscando la enea porque ya casi no se consigue, más las dos o tres horas para hacerla. Es casi todo un día de trabajo, así que 10 mil pesos no son suficientes”, añade Miriam Pitalúa.

“Ya no hay cangrejos”

Pero Puerto Rey no solo vivía de las esteras, también de la caza de cangrejo. La agricultura se mantiene en pie, se cultiva melón, patilla, arroz, maíz y yuca, aunque esta actividad se ha visto afectada por la extensa sequía. Los puertoreyanos, como se hacen llamar, dicen que las grandes construcciones y las invasiones sobre áreas de manglares, que se extienden cada vez más y acaban con la naturaleza, es la principal razón para entender la escasez de aquello que abundó en una época pasada.

“Aquí en Puerto Rey no pasábamos necesidades porque se sembraba de todo y el cangrejo se veía durante todo el año, pero ya no. Nosotros nos íbamos y nos vestíamos para las fiestas de La Boquilla con plata que daba el cangrejo, y también lo comíamos bastante: arroz de cangrejo, cangrejo guisado, cangrejo 'espurgao' o guiso de cangrejo”, señala Míriam.

Según narran en Puerto Rey, las casas amanecían llenas de cangrejos, que, también, aparecían colgados en los toldos que se usaban en las camas para cubrirse de los insectos durante las noches. “Uff, a veces no teníamos necesidad de salir a buscarlos porque en la casa se recogían hasta 100. Ahora, para encontrar 50, toca dedicarle todo el día. Ya todo eso se nos está acabando con las construcciones, pero ajá, la gente vende sus 'terrenitos' por necesidad”, indica José Miguel Pérez, agricultor.

José pone sobre el suelo un tanque con el que trastea agua para regar su cultivo y comenta: “Cazar cangrejo es mi rebusque, porque, por ejemplo, por ahora estoy sembrando melón, pero mientras está la cosecha me toca cazar cangrejos para tener para comer. Un muchacho los compra a 500 pesos y los vende en el mercado de Bazurto”.

En Puerto Rey hoy recuerdan con nostalgia las “marchas” de cangrejo que se veían por las calles del pueblo, los recorridos llenos de tertulia que a diario hacían estas mujeres -algunas ya fallecidas- para encontrar una opción de ingreso económico a sus hogares y esos momentos de compartir saberes y costumbres que hoy desaparecen por el egoísmo, lo moderno y la falta de conciencia ambiental. Hoy ni siquiera se ve un cangrejo dejando su sombra por la arena, y si acaso se encuentra una estera vieja en algunas de las casas.

¿Qué ha pasado con los cangrejos?

De acuerdo con Cardique, la mano depredadora del hombre, sumado a la destrucción del hábitat de los cangrejos, ha hecho que varíe el modo de vida de estos crustáceos y otras especies. Es un caso que no solo se presenta en Puerto Rey si no en varias poblaciones de la Costa.

Notas recomendadas
Publicidad
Publicidad
2329 fotos
64139 seguidores
Exprese su opinión, participe enviando sus comentarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los usuarios y no reflejan la opinión de www.eluniversal.com.co. Nos reservamos el derecho de eliminar aquellos que se consideren no pertinentes. Consulte los términos y condiciones de uso.

Para enviar comentarios Inicie sesión o regístrese

Comentarios

no lamento aprendamos

Muy bonitas historias, nostalgicas, pero no nos quedemos en recordatoris sino qu eaprendamos la leccion, que el mundo cambia y por lo tranto debemos cambiar con los tiempos. ayer abundaban los cangrejos y se recogian como en el eden los frutos. Pero sabe que al poblacion crecios los cangreos se fueron, y quenda pocos, ahy esta la leccion que hay que preder, que el homebre tiene que meter su mano y ahora en vez de esperar que la naturazleza haga todo por nosotros hay que cultivar cangrejos. Aqui es dodne tiene que entrar el emprendimiento hay un negocio que no se explota crair cangrejos, no sabemos como, pero hay que aprender, asi como los japoneses cultivan almejas, colombia puede hacerlo con los cangrejos, jaibas y los peces del mar. de frente tenemos la mas grande fuente de riquezas y estamos como la pobre viejesita sin nadita que comer. El gobiernoen vez de estar inventando programs aqui esta la verdadera oportunidad de respaldar proyectos productivos.

Nostalgia

Que nostalgia me da ver esto, me acuerdo que hacen mas de treinta años en compañia de Happy, Joaquin, El panela y yo del barrio santa maria. soliamos ir a puerto rey a coger cangrejos, y esa gente por alla nos atendian muy bien, me cuardo que teniamos que cruzar en bote, aveces lo alquilabamos y otras veces lo cojiamos prestado ( Sin permiso) y cuando veniamos de regreso alli estaba el dueño esperando con un policia a que llegaramos y entonces le teniamos que dar casi medio saco de cangrejo...Uffffff que tiempos aquellos, pobre gente y el distrito no los tiene en cuenta...pilas Manolo ayuda a esa pobre gente.....