Taliana Vargas pasó de diva a “ñera”.
Al fin, la guapísima actriz dejó esos papeles blancos de mujer sufrida y bien puestecita de la sociedad.
Ahora la vemos todas las noches en la serie Fugitivos, del canal Caracol, encarnando a Esperanza, una presidiaria que mató a su marido por tratar de abusar sexualmente de la única hija que tenían.
Cualquiera que no haya visto la serie, pensaría que la exreina de belleza fracasaría en un papel como este. Pero, ¡vaya sorpresa! nos llevamos los medios de comunicación que asistimos al lanzamiento del primer capítulo en Bogotá, cuando la vimos despojarse (como sólo lo hacen los grandes actores) de esa imagen de estrella impecable y presuntuosa.
Sólo lleva 3 protagónicos, y el crecimiento que dejó ver en cada una de las escenas es tremendo. Muestra su lado más ácido y poco le importa lucir sucia y desarreglada. Es tan bella que, contrario a lo que muchos pensaban, la actriz no sale sin maquillaje en la serie: el afeite es mayor intentándola hacer lucir fea y desagradable.
Parece que su formación actoral en Nueva York está dando frutos. Taliana se muestra, para esta ocasión, como una actriz de carácter. Conversamos con ella durante el lanzamiento de la serie en Bogotá, y esto fue lo que nos dijo:
Sin temor a equivocarme, este es su papel más difícil...-Sí, y es porque Esperanza no soy yo. Ahí está la magia de todo. Este es un trabajo que he estado esperando desde hace mucho, y por fin se dio.
¿Qué tan difícil era desligarse del personaje, una vez llegaba a su casa?-Buena pregunta. Eso no es tan fácil como parece: son 12 horas de trabajo y muchos meses de grabación. Emocionalmente es una carga muy dura. Con el tiempo, uno se despoja del personaje, pero ahí queda una secuela emocional. Cargaba con esos dolores que no eran míos y llegaba a mi casa a llorar hasta por dos horas. Al principio, esa fue la catarsis natural. El cuerpo me lo pedía para poder dormir tranquila.
¿Qué le dejó para su carrera este papel?-Me deja mucho crecimiento profesional, cansancio y alegrías. Me deja mucha felicidad. De alguna manera, esto fue lo que fui a estudiar a Nueva York. Lo que llevo en la sangre es actuar e interpretar almas diferentes. Lo que pasaba era que no se me había dado la oportunidad. Y aquí está Esperanza, una mujer muy alejada de mí.
¿Hubo algún percance especial en las grabaciones?-Tengo la rodilla derecha muy lastimada, me partí el menisco y entonces ha sido muy complicado, pero es parte del trabajo.
¿Cómo va la fundación que puso en Magdalena?-La fundación va muy bien. Vamos hasta ahora con 300 niños y 100 madres. Acaba de comenzar el programa de Belleza para un futuro, que es una iniciativa donde vamos a certificar a las 100 madres de esos niños para arrebatarlas de la pobreza.
¿Cómo fue la sensación la primera vez que se vio sin maquillaje en la producción?-Ojalá hubiera poco maquillaje. Me ponen uno que me hace lucir muy fea. Me hacen unas ojeras y unas líneas de expresión que me hacen ver más ruda. Hubiese sido genial salir natural, soy famosísima por mis pecas. Pero me machucaron para verme más destruida.
¿Cuál es la faceta más fascinante de ser actriz?Sentir cosas que uno nunca ha experimentado. Por ejemplo, en el caso de Esperanza, ser madre. O padecer un duelo de 11 años en la cárcel, haber matado. Son situaciones que creo que nunca voy a vivir. Pero este tipo de papeles me dan la oportunidad de interpretar realidades de mucha gente. Ahí está la clave de la actuación: interpretar otras almas.
En la serie, el jefe de guardia intenta abusar de usted en repetidas ocasiones. ¿Fue difícil hacer esas escenas?Mario es un gran actor, pero sabes que mi cuerpo lo rechazaba impresionantemente. Después de la escena me comenzaban a dar unas alergias. Me salían unas ronchas gigantes cada vez que me acosaba.
¿Quién es Taliana cuando sale del set?Una mujer normal, que ama madurar y crecer profesionalmente. Nada que no han visto. No escondo nada, ni tengo una doble vida.
¿Cuál es su secreto para verse siempre angelical?Creo que se trata de cuidar el alma. Esto que tú ves es efímero. En unos años se esfumará y no estará y sólo quedará lo que hemos cultivado.
¿Por qué no asistió este año a las Fiestas del Mar en Santa Marta?Porque no debieron realizarse. No hay agua desde hace 4 meses, no estábamos preparados. Pero el alcalde se empecinó en hacerlas. Vengo de una semana allá, porque estaba trabajando en la fundación y no había agua ni para bañarme. Aunque soy más samaria que el morro, este año decidí no asistir a las fiestas en esas condiciones.
¿Qué papel rechazaría Taliana Vargas?No le apuesto nunca a la vulgaridad. Entonces, podría ser uno de ese tipo. Ni en fotos, ni en nada. Es lo único que me podría alejar de aceptar un papel.
¿Le apostaría al cine?Esperanza es para desmostar que estamos listos pa' todo, pa' lo que sea.



