Mauricia Mena levantó, entre el recuerdo del padre y la curiosidad de su hijo, una barrera de honorable silencio.
Su casa está llena de rosas. Parece que no todos están disgustados con que ella sea la Señorita Cartagena.
Se trata de una verdadera fiesta musical, donde la ciudad y el departamento podrán disfrutar de un abanico de estrellas internacionales y lo mejor de los jazzistas del país.
Eso de que “los extranjeros pierden la noción al llegar a Cartagena” parece tener razón en los 20 foráneos que han regresado en ataúdes a sus países.
Las jóvenes se complementan hasta en las ideas que expresan, al punto que las frases las comienzan con las mismas palabras.