Colombia empieza a escribir un nuevo guión, protagonizado por jóvenes talentos creadores de cine, que con mucha preparación buscan un lugar im-portante en el séptimo arte.
La creatividad en el pintor cartagenero Rafael Espitia no se detiene, ex-plora nuevas propuestas que llevan a sus mujeres a un estado cada vez más actualizado, ubicándolas siempre en un contexto actual.
Nuevos ritmos se inte-gran al ya extenso univer-so musical y jóvenes estu-diosos de este arte hacen fusiones cada vez más in-teresantes para enriquecer de manera moderna la música.
Llega la próxima sema-na a Cartagena, “Embajadores del jazz” una de las colecciones de fotos más interesantes alrededor del jazz y de lo que este género musical pudo hacer por la diplomacia norteameri-cana en tiempos de la Guerra Fría.
La Corte se abstuvo de pronunciarse frente al reconocimiento del derecho al matrimonio entre las personas homosexuales y la decisión sigue aplazada. He intentado comprender a la Corte.
El rostro amable de Carlos Calero resulta fa-miliar entre los colombia-nos, este comunicador se ganó el corazón de un país tras hacer parte de impor-tantes presentaciones en la pantalla chica, las cuales le dieron el aval para inte-grarse a eventos de gran magnitud.
La mujer entra al esce-nario, viste una tanga bra-silera y un pequeño sos-tén. Inicia una danza eróti-ca y el público se amonto-na para verla. Ella elige a un hombre entre los asis-tentes. La gente lo aplaude y lo anima. El hombre no está muy decidido, pero ha estado tomando suficiente alcohol para asumir el riesgo. Es media noche y el ambiente destila aires de desinhibición.
La decoración no expe-rimenta límites, es una ex-plosión de creatividad que acude a materiales, formas y colores para satisfacer necesidades y adecuar to-dos los espacios.