Cáncer de tiroides, un tumor de buen pronóstico

29 de noviembre de 2018 05:52 PM

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Cuando se habla de cáncer, el miedo invade, por lo general se asocia con pérdida, con muerte. Sin embargo, no todos los diagnósticos pueden ser pesimistas y existen tumores que aunque son de riesgo, permiten ser tratados con una sobrevida larga y de calidad.

Uno de los cánceres endocrinos más comunes es el de tiroides, un tumor que se origina en un nódulo, que por una mutación genética se va a convertir en un tumor, que generalmente pese a ser maligno es de buen pronóstico, porque la sobrevida ha cambiado mucho, indica el médico oncólogo cirujano de cabeza y cuello Einstein Alfredo Viana.

En ocasiones, advierte el especialista, muchas personas no son diagnosticadas a tiempo y el nódulo crecer notablemente afectando la recuperación total del paciente. Es de aclarar, que un tumor que mida menos de tres centímetros, la sobrevida va a tener más expectativa.

De otra parte, cada vez son más las ayudas diagnósticas, especialmente en imágenes, que permiten atender de manera oportuna el tumor, por lo que la facilidad para determinar el problema facilita su tratamiento. El doctor Viana advierte que sólo un 10% de los cánceres de tiroides se va a comportar mal, el resto es predecible y con una cirugía bien realizada, el peligro se va a reducir.

En cuanto a las cirugías, cada vez son más conservadoras y menos radicales dependiendo de cada caso, por lo que se debe manejar con cuidado lo que se le comunica a la población. El cáncer de tiroides suele estar sobre tratado y si bien la sola palabra genera angustia, es menester saber que a diferencia de otros tumores, con cirugía y tratamiento, es curable.

Hay distintos tipos de cáncer en la tiroides, el más frecuente es el papilar, después le sigue el medular, que es muy agresivo y requiere una cirugía radical, sin embargo, el más nefasto es un tumor que se denomina anaplásico, es de los más violento que hay en el cuerpo y la sobrevida es muy baja.

Síntomas y señales de alerta

Aunque en este cáncer como muchos otros no se presentan síntomas primarios que permitan actuar, muchas veces el dolor puede ser una señal de alerta, lo mismo que la disfagia (dificultad para tragar), también una masa en la región cervical anterior o un nódulo que se mueve con la tiroides, y finalmente cuando se afecta la voz.

En algunas ocasiones se produce tos, sobre todo cuando hay tumores al lado del nervio recurrente, una localización particular para que esté pegado a la tráquea, indica el doctor Einstein Viana.

Es importante que ante la presencia de estos síntomas, el paciente debe acudir a un endocrinólogo y un cirujano de cabeza y cuello, previo exámenes que se basan en imágenes guiadas por ecografía y una biopsia con aspiración con aguja fina, que llevan a un diagnóstico certero.

Clasificación

Luego del diagnóstico, se logra una clasificación que va del 1 al 6 y que se llama Clasificación de Bethesda, de acuerdo a esa categoría así es el riesgo de malignidad. Los primeros tienen poca probabilidad de malignidad y no requiere de cirugía, a menos que el tamaño comprima las estructuras en la vía aerodigestivas, del 4 y 5 hay sospechas de malignidad y el 6 si lo confirma.

Con lo anterior, el paciente va a un endocrinólogo y si la indicación es una cirugía, el idóneo para realizarla es un cirujano de cabeza y cuello, que es el especialista que conoce esta área anatómica que es muy difícil por las estructuras que están en la zona.

Se trata de una cirugía que requiere precisión por lo que en manos equivocadas podría comprometer funciones necesarias como la voz, advierte el doctor Viana. El cáncer de tiroides es muy frecuente en el adulto mayor, pero los casos revelan que el espectro es muy amplio.

Tratamiento

Una vez se llega al diagnóstico, hay que tener en cuenta el tamaño del nódulo y el número, además de la sospecha de malignidad, de allí dependerá seguimiento o la cirugía, indica el especialista.

La tiroides tiene forma de mariposa, si los nódulos sospechosos están ubicados en ambos lóbulos, la indicación es una tiroidectomía total y de acuerdo a la agresividad y el tamaño, se decide si se realiza un vaciamiento ganglionar o no.

Dependiendo de la extensión de la cirugía serán los riesgos, aunque siempre es de aclarar que en la pericia del cirujano de cabeza y cuello está el éxito de la recuperación, ya que desde el punto de vista funcional la tiroides encontró reemplazo en el laboratorio con un medicamento que se llama levotiroxina, además del seguimiento por parte del endocrinólogo, que de acuerdo al peso y a la hormona TSH, el paciente puede llevar una vida normal y en algunos casos, cuando hay lesión de las paratiroides, se complementa el tratamiento con la ingesta de calcio, afirma el doctor Viana.

El cáncer de tiroides se clasifica en varios grupos, el de bajo riesgo, intermedio o alto. Esta clasificación se denomina recurrencia e indica si el tumor puede volver o está descartado, para esto existe una molécula que se le llama tiroglobulina, que permite hacer un seguimiento en los pacientes.

Como este tumor no responde a tratamientos, la cirugía es una parte del proceso y de acuerdo a los criterios adversos patológicos, se le hace al paciente la yodoterapia, una indicación que también está dada por el riesgo y que la practica un médico nuclear.

Es de agregar, que el cáncer de tiroides es una patología que requiere el manejo de tres especialistas, el cirujano de cabeza y cuello, el endocrinólogo y el médico nuclear, por lo que el proceso podría verse seguro, siempre que se acuda en el momento adecuado.

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