Los ejercicios son importantes para el desarrollo integral de las personas y los mismos deben adoptarse como un hábito desde edades tempranas. En los niños la natación es una actividad que permite trabajar muchos aspectos, toda vez que con sólo estar durante cierto tiempo en el agua, se logra trabajar el sistema muscular de la mejor manera.
En una actividad en piscina, el niño está en constante movimiento y el agua se convierte en un elemento clave para lograr un buen ejercicio al exigir mayor fuerza durante ese desplazamiento, afirma la instructora de natación Andrea Piedrahíta.
Cada actividad acuática dirigida persigue objetivos diferentes y se puede dividir en dos facetas, ambientación y técnicas de natación. La ambientación es la manera como se adapta el niño al agua y las técnicas, los ejercicios específicos para desplazarse con facilidad en el medio acuático. En natación existen cuatro estilos definidos que se llaman: libre, mariposa, espalda y brazo.
Ejercicios de ambientación
En la piscina se camina buscando objetos en el fondo de la misma, con ese ejercicio se puede trabajar la fuerza de piernas.
Caminar agitando los brazos siempre dentro del agua, para dar fortaleza en las extremidades superiores.
Llevar las rodillas al pecho, tomándolas con los brazos hasta hacerse una bolita y flotar en esa posición.
Ejercicios de natación
Con la tabla de flotar, en posición horizontal, hacer patadas con las piernas extendidas.
Poniendo la tabla entre las rodillas, el niño se desplaza haciendo sólo brazadas.
Se toma la tabla con un brazo extendido, se realiza patada y con el otro brazo la brazada haciendo una S bajo el agua.
Los ejercicios en el agua son benéficos desde todos los puntos de vista, pues desarrollarán al niño desde el aspecto neuromuscular, fisiológico, psicológico y social. Es importante tener en cuenta que la práctica de cualquier deporte en el niño, contribuye a su desarrollo integral y la natación es uno de los más completos, advierte la instructora.
