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Opinión: ¿Por qué me aburrí de Pokémon Go?

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Desde accidentes hasta noticias hilarantes, Pokémon Go es, en definitiva, el fenómeno digital del año. 

No hace falta ser experto y reseñar todos los logros de la aplicación desde su lanzamiento para entender su éxito, pero, por si queda alguna duda, podemos resumir (hasta el momento) que es la aplicación más usada con más de 20 millones de usuarios activos (sin contar los usuarios no oficiales en otros países que han usado la APK) sobrepasando el récord de Candy Crush, superando a Tinder y muy pronto alcanzando a Twitter. Las tendencias que mostró Google tampoco mienten, “Pokémon Go” es ahora una búsqueda más popular que el término “porno”. Pero el éxito de la aplicación no termina en el mundo digital. El impacto en la sociedad ha sido tal que se han disparado noticias de accidentes de tránsito, peatones que se caen tropezando por caminar metidos en la pantalla del celular, ladrones usando la aplicación para pescar incautos jugadores, usuarios invadiendo establecimientos públicos como departamentos de policía para buscar pokemones y hasta el caso de una niña que encontró un cadáver mientras jugaba con la aplicación. 

¿Qué es Pokémon?

Para poder entender este fenómeno digital hay que entender primero el fenómeno cultural que es Pokémon. El nombre es una abstracción del término en inglés ‘Pocket Monster’ que significa algo parecido a Monstruo de Bolsillo. Empezó como una franquicia de videojuegos RPG con un primer lanzamiento en 1996 en Japón con Pokémon Red y Green para la consola portable Game Boy.

La historia de este universo ficticio se basa en el hecho de que el mundo está lleno de criaturas distribuidas en diferentes especies (Pokémon) con habilidades especiales que además pueden convivir y trabajar en conjunto con los humanos. Generalmente las criaturas de este mundo están inspiradas en animales verdaderos, figuras mitológicas, plantas y hasta objetos que adquieren personalidad.  Los humanos son capaces de capturar estas criaturas con un aditamento especial llamado Pokébolas, es el equivalente a domar un animal, pero de una manera más rápida y compacta gracias a la tecnología. El mundo resuelve sus batallas en una especie de deporte donde entrenador y pokémon se enfrentan a otros para volverse más fuertes y ganar reconocimiento como Maestro Pokémon. Sin embargo, el título de Maestro Pokémon no es un título físico. Es el claro ejemplo de que es más importante el viaje que el fin del mismo. Ser un Maestro Pokémon se definía por la complejidad de tu aventura, tus fracasos y como evolucionas en el proceso mas no por derrotar a todos y cada uno de los entrenadores del mundo demostrando ser el más rudo, fuerte o por tener los mejores pokemones en tu inventario.

La serie empezó una acenso importante y debido a su popularidad también se exportó con gran éxito a otros medios como el manga (cómic japonés), animé (animación oriental), cine y una gran cantidad de mercados. Los fans fueron los encargados de masificar esta franquicia a través de animaciones y sketches sobre Pokémon.

En Latinoamérica las generaciones de los 80 en adelante conocieron a Pokémon gracias al animé y de ahí se exploraron los demás géneros. Es y sigue siendo un fenómeno mundial tan arraigado que incluso las nuevas generaciones siguen descubriendo la franquicia gracias a los padres que crecieron soñando en ser maestros Pokémon. Un ejemplo de ello es como mientras escribo este artículo escucho el tema musical del primer opening del animé de Pokémon.

Antes de Pokémon Go

Pokémon es una de esas franquicias que, como Caballeros del Zodiaco, Super Campeones o Dragon Ball Z nos genera nostalgia con solo mencionar el nombre en una reunión social. Toda clase de historias y recuerdos empiezan a fluir una vez mencionado el tema.

Sin embargo, no todos seguían invirtiendo dinero y tiempo en este tipo de cosas. Personalmente, dejé el animé a un lado (sinceramente creo que la mejor temporada fue la primera) y me concentré en los juegos. Sigo enamorándome de la franquicia y aunque no me sé al pie de la letra las 721 especies que tiene Pokémon al día de hoy, sigo admirándolos y jugando cada lanzamiento como si fuera el primer día.

Mientras esto sucedía en mi vida el estudio Game Freak no se detuvo ahí y masificó el nombre de Pokémon en las nuevas generaciones de una manera muy exitosa acaparando industrias de evolución natural como juguetes y merchandising ampliamente diverso. 

Lo que significó Pokémon Go

El sueño se hizo realidad y fue la invitación perfecta para el que conociera Pokémon se levantara de su sillón y saliera para atraparlos a todos. 

Pokémon Go es un juego de realidad aumentada donde el celular usa su función GPS para ubicar al jugador dentro del mundo virtual. Niantic usa la información de Google Maps para recrear un escenario virtual donde existen pokemones y el usuario puede atraparlos si pasa por alguna ubicación específica. En resumen, para jugar Pokémon Go debes tomar tu celular y caminar por tus alrededores para encontrar las criaturas que el mundo virtual presenta. No solo eso, también podrás acceder a Pokeparadas para obtener ítems y luchar en gimnasios para reclamarlos como líder. Esta dinámica de explorar el mundo real en conjunto con el mundo virtual de Pokémon es lo que ha hecho que la aplicación sea usada de manera masiva y también ha generado los eventos que se expusieron en un principio.

Todo niño que creció en esta generación soñó con hacer exactamente esto, levantarse de la cama, tomar un morral y llevar sus pokébolas a mano (en este caso tu celular) para atrapar criaturas con habilidades inimaginables. La dinámica del juego se acomodó perfectamente a la premisa de que importa más el viaje que el final del mismo y su jugabilidad ha sido tan accesible y fácil que cualquier generación es capaz de entrar al juego. Fue la fórmula perfecta que masificó el uso de la aplicación y volvió a Pokémon uno de esos temas Mainstream del que nadie puede escapar.

¿Por qué me aburrí?

Primero debo aclarar que soy fan de la franquicia y además soy de los que no oculta su pasión o gusto por las cosas. Soy creyente de que el niño que todos llevamos dentro no debe quedarse bajo la sombra de la burla, miedo a ser juzgados o la presión social que ejerce la madurez o la adultez en nuestra sociedad. En ese orden de ideas, un mensaje muy breve que quiero dejar es: “sea feliz y deje ser feliz” tal vez a ti te parezca una pendejada que alguien salga a las calles exponiéndose a un atraco en busca de criaturas ficticias de su infancia, pero ten en cuenta que todos tenemos formas aún más pendejas de gastar nuestro tiempo pero que son socialmente más aceptadas como, por ejemplo, sentarse por 90 minutos a ver 22 tipos divididos en dos equipos pateando un balón a ver cuál equipo anota más puntos imaginarios ubicando la pelota en un área imaginaria. Y ojo, no me malinterpreten, disfruto el fútbol como todos lo hacen, solo que también  se disfrutar de cosas muy diferentes a lo que el mundo espera de ti. Este mismo ejemplo aplica para el tenis, béisbol y un largo etcétera. No tienen que ser deportes, pueden ser actividades completamente ociosas que solo tienen un objetivo: entretener.

Teniendo en cuenta lo anterior y considerando mis gustos particulares con los videojuegos y la tecnología, es así como fui uno de los primeros en descargar un APK no oficial y forzar mi celular para jugar Pokémon Go aun cuando no está disponible en Colombia. Estuve un par de semanas en el juego y de repente dejé de usar la aplicación. Claramente me pregunté ¿por qué yo siendo un fan de la franquicia y además con tanta popularidad a nivel mundial, dejé de jugar Pokémon Go? La respuesta fue dolorosa, pero a la vez reveladora y contundente: el juego en si no es tan bueno como la importancia que el mundo le ha dado. 

Si le preguntas a un fan ¿qué hace de un juego Pokémon, un verdadero juego Pokémon? Las respuestas no dejarán de fluir mientras escuchas cosas del tipo: entrenar mis pokemones, hacerlos fuertes y crear una conexión con ellos. Ese suspenso cuando debilitas un Pikachu, le lanzas tu última pokébola, esta empieza a agitarse y no sabes si este se escapará. ¡Esa alegría que te invade cuando después de una batalla aparece un cartel con el mensaje “Oh!, Torchic está evolucionando”. Esa difícil decisión de elegir cuales son las cuatro mejores habilidades que tu Pokémon debería aprender. Esa intensidad de batalla en el que puedes combinar tu ingenio con el poder de tus pokemones.  Ni que decir cuando te enfrentas a un legendario líder de gimnasio y este destroza por completo hasta tu Pokémon más fuerte y entonces debes volver a entrenar, repensar tu estrategia para luego regresar más fuerte y por fin derrotarlo. Hazte un favor y juego cualquiera de los títulos a continuación para que sepas a que me refiero.

Bueno, déjenme decirles que Pokémon Go no tiene nada de lo que describí anteriormente. Atrapar un Pokémon es tan fácil como deslizar una pokébola por la pantalla haciendo que pierda valor la dinámica de encontrar y atrapar un pokémon, las batallas se limitan a dos habilidades y destrozar la pantalla con el dedo para esquivar o atacar. Realmente no estas entrenando un Pokémon, simplemente estás en una constante y monótona búsqueda de pokémones con puntos de pelea absurdamente altos.

Por ejemplo, en estos juegos de Pokémon siempre comienzas tu aventura con un Pokémon iniciador que se te da al principio (generalmente debes elegir entre un tipo fuego, agua o planta) y este amiguito termina siendo tu mano derecha durante toda tu aventura. No solo es tu criatura más fuerte, es en el que has depositado tu confianza por completo, ese que estuvo ahí desde el principio. Si bien tienes la posibilidad de liberarlo y abrir espacio para otros pokemones más fuertes y exóticos, muchos de nosotros nunca lo hicimos porque creamos una conexión intima con este personaje. Pokémon Go tiró todo eso por la ventana cuando al tercer día de elegir a Charmander como mi iniciador, ya era reemplazado por un Ratata con más puntos de pelea.

Desde Niantic (desarrollador de Pokémon Go) han dejado claro que no quieren ser como el juego clásico de Pokémon y eso lo entiendo perfectamente. También soy consciente que no todo se puede migrar, pero también sé que los aspectos claves pudieron trasladarse y adaptarse trayendo una experiencia móvil más rica y gratificante. Pokémon Go va a camino a ser el Candy Crush de la franquicia y aunque a nivel de negocios eso es muy bueno, para un gamer y fanático como yo no es tan positivo que se prostituya de esta manera un nombre con tanto eco en nuestra cultura mediática. 

Pokémon Go pudo ser una experiencia mucho mejor si Niantic no hubiese respetado tanto la fórmula traída de su primer juego Ingress (Lea más sobre Ingress aquí). Se trata de un título que usa la misma dinámica de levantarse del asiento para jugar, pero con una historia mucho más seria, oscura y competente que la de Pokémon Go. Básicamente reemplazaron los portales por pokeparadas, cambiaron el cursor de ubicación por un avatar y pusieron un diseño más colorido al mapa que se construyó originalmente en Ingress. En mi opinión, no hubo mucho esfuerzo por parte de Niantic para ofrecer una experiencia de juego única con todas las ventajas que puede ofrecer una franquicia como Pokémon.

Lamentablemente, llega un punto en que no encuentras sentido a esta aventura y te das cuenta que el viaje que estás haciendo finalmente no tendrá valor como el que podía tener el juego original. Es un juego que se viralizó y como todo lo viral ahora está llegando a su punto máximo de éxito y eventualmente tendrá su drástico declive. El día en que los usuarios activos empiecen a caer en picada no me alegraré, solo me sentiré un poco defraudado de pensar que esto pudo ser algo más que un éxito viral pensado para hacer dinero.

Tampoco quiero desconocer que el juego ha movido a millones de personas y ha demostrado la importancia de los nuevos formatos para la industria gamer, pero es un juego que finalmente será olvidable y es cuestión de tiempo para que Pokémon Go pase al libro de historia de internet como un éxito viral al lado de los ya olvidados Gangnam Style, Angry Birds y hasta el mismo meme de la misma franquicia "Vamo a calmarno".

El destino de Pokémon Go está sellado desde ya y suspendí el juego por no tener la esencia de Pokémon y  porque se como terminará todo. Desde el fondo de mi corazón quisiera equivocarme de la manera más rotunda posible porque Pokémon es una franquicia que tiene un lugar tan especial entre los fanáticos que no merece el fatídico final que le pronostico.  

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Comentarios

Yo también me aburrí pero...

Solo quiero agregar que como tu soy fan de la serie, bueno por lo menos de la 1era Gen y me aburrí del juego, aunque vale la pena aclarar que la semana pasada se realizó la comic-coon 2016 y el anuncio de Niantic es que el juego solo está brindando el 10% de las funcionalidades finales que estan programadas esten disponibles en el juego, asi que hay que esperar y no lanzar una conclusión apresurada sonre el juego, el fabricante y la franquicia, mas bien hay que esperar para ver como se termina de desarrollar todo.
Ojala y Niantic no esté mintiendo porque de verdad que si hay mucho por mejorar