La tecnología se expande o encoge en pulgadas. La oferta que está disponible en el país empieza con los relojes inteligentes que permiten recibir notificaciones y llamadas, hasta los computadores dos en uno, tableta y PC, que funcionan independientes o como uno solo, unidos de diversas formas.
En la mitad de estos extremos están los imbatibles teléfonos inteligentes, las "phablet" o tabléfonos que conquistan con su pantalla de mayor tamaño y las tabletas que continúan ganando terreno.
¿Qué elegir? ¿O mejor tener una de cada una? Luis Arturo Vargas, gerente de Producto de Samsung Colombia, cree que no hay una "canibalización" entre unos y otros, pero ahora "el usuario piensa dos veces antes de comprar uno y reflexiona sobre qué necesita: si ser productivo o entretenerse". Agrega que ha ocurrido que el PC dejó de ser el medio principal por el que se accesa a internet.
Ahora los dispositivos son personales, las jornadas laborales se extienden y está la necesidad de tener conectividad "on the go", en cualquier momento y lugar, explica Emilio Serrano, director de Producto de Lenovo Colombia.
Con tanta diversidad, los fabricantes ya no se enfocan en las prestaciones: ahora "los productos se definen por los usos", añade Emilio. Lo que rompe la tradición de que el usuario se acomode a la oferta. En este contexto, llega al país la Yoga tablet que se utiliza en tres posiciones diferentes y tiene una duración de batería de 18 horas. O hay smartphones, como el LG G2, que no tiene botones laterales, sino atrás.
"Los fabricantes estamos muy afanados por incrementar en números: desarrollar más apps, poner más núcleos al procesador y estamos perdiendo el objetivo del consumidor", añade Junsuk Hwang, director de producto de LG Electronics.
Y con esta perspectiva, los teléfonos suben en tamaño de pantalla con consecuencias: se vuelven engorrosos de manejar en las manos, pero resultan ideales para visualizar contenido y hacer bocetos. Por eso llegan con stylus como funciona el Samsung Galaxy Note III.
Que a su vez llega con el Galaxy Gear, que como otros de su especie, permiten contestar desde la muñeca.
Hasta ese minúsculo territorio llega la tecnología.