Pese al aumento de la violencia, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó el despliegue de un primer grupo de observadores en el país, a fin de supervisar una endeble tregua.
El régimen sirio anunció que pondrá fin a sus operaciones militares hoy, día en el que expira el ultimátum del plan Annan para un alto el fuego, aunque advirtió que sus fuerzas responderán a cualquier ataque “terrorista”.
Más de 100 personas, en su mayoría civiles, murieron ayer en Siria víctimas de la violencia, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), a pocas horas del plazo establecido por la ONU para que el ejército sirio retire los tanques de las ciudades.
El régimen del presidente sirio Bashar al Asad anunció que no retirará sus tropas de las ciudades hasta que no disponga de “garantías escritas” por parte de la oposición, cuando falta un día para la fecha límite fijada por la ONU.
Más de 120 personas murieron ayer en Siria, donde el régimen parece querer terminar con la rebelión al acercarse la fecha límite del 10 de abril fijada por la ONU para la retirada de las tropas gubernamentales.
Los dirigentes árabes, reunidos en una cumbre en Bagdad, instaron al régimen sirio y a la oposición a entablar un diálogo “serio”, que adopten una actitud positiva hacia la misión (de Annan) y rechazaron una intervención militar en el país, donde el ejército seguía atacando ciudades rebeldes.