Según sus vecinos, del barrio Pedro Salazar, el felino permanecía allí desde el domingo, día en que fue visto por un niño que jugaba fútbol en la calle.
Ese día varios vecinos se aglomeraron en la calle para tratar de bajar al gato por sus propios medios, pero resultó imposible.
“Pobrecito, lo tratamos de ayudar y nada, nosotros utilizamos una vara larga y nada, en vez de bajar se subía”, dijo Francia López, la propietaria de la casa donde se encontraba el gato.
Ayer el diario Q’ hubo llamó a los Bomberos quienes acudieron al rescate.
Estos se vieron obligados a cortar el árbol debido a que la escalera que utilizaron no llegaba a la parte donde se encontraba el gato.
Una vez a salvo el felino fue llevado a la veterinaria del Espíritu del Manglar donde fue hidratado y devuelto a su dueño en horas de la tarde.
