Ambiente


"Ser guardia ambiental me ha cambiado la vida"

SAMUEL ÁLVAREZ BELEÑO

28 de enero de 2017 12:00 AM

Omar no cambia por nada del mundo la tranquilidad que tiene hoy. Lo pone mucho más feliz el hecho de que su madre, doña Ana Maza, no lo tiene que salir a buscar todas las noches para sacarlo de las riñas y enfrentamientos entre pandillas o de jóvenes en riesgo, como se les llama ahora.

Este joven de 22 años es claro en señalar que no quiere que su pequeños hijos pasen por las mismas dificultades que él tuvo que pasar, y por las que decidió ingresar esos grupos delincuenciales. “Me di cuenta que con estar metido en eso no se gana nada. O sí, un tiro que te mate y puedes dejar a una familia sufriendo. Mi mamá siempre me lo decía, tengo unos hijos por los cuales luchar que ya están creciendo”, describe lo que en un momento fue su vida pasada Omar Gelis Maza.

Por su parte, doña Ana recuerda los momentos difíciles que pasó cuando Omar andaba en los malos pasos. Sus ojos se llenan de lágrimas y describe que “pasaba enferma, no podía dormir. Su papá lo regañaba, yo le daba consejos y eso era una zozobra porque ese niño no quería si no estar en la calle y en esas peleas”.

Sin embargo, su semblante cambia cuando dice que de un momento a otro dejó de estar en las calles. “Le decía: párale bolas al asunto, escúchame a mi que soy tu mamá. De un momento a otro me comenzó a explicar que estaba en un proyecto ambiental. Eso lo ayudó a cambiar mucho y hoy le doy gracias a Dios y al EPA por haberlo tenido en cuenta a él y a otros jóvenes que andaban en los mismo. Ahora que es otro le digo que ni se le ocurra mirar atrás”, señaló esta mujer quien se muestra muy contenta porque hoy ya siente paz, debido a que su hijo hace parte del programa “Guardianes de la Ciénaga” del Establecimiento Público Ambiental (EPA).

“Ejemplo nacional”
Precisamente María Angélica García Turbay, directora del EPA explicó que el programa “Guardianes de la Ciénaga” ha arrojado muy buenos resultados y su exitosa labor es reconocida por el Ministerio de Medio Ambiente, tanto que lo adoptó como uno de sus programas. Lo destacó como uno de los aspectos más positivos del 2016.
“Ellos, al final quedan haciendo parte de la Guardia Ambiental Voluntaria de Colombia y son la mano derecha del EPA en la ciudad. Prestan un servicio, siguen trabajando por su ciudad. Inicialmente se adelanta con ellos un proceso de formación que demora cuatro meses y se gradúan. Este éxito ya lo ha convertido en un programa del Ministerio y lo vamos a seguir fortaleciendo más”.

Ahora Omar, o ‘el Trespe’ como le conocen en el sector El Tancón del barrio Olaya Herrera, comenzó a librar otra “pelea” y es que como guardián de la Ciénaga de la Virgen, debe generar conciencia entre muchos cartageneros para que no solamente dejen de contaminar este cuerpo de agua, si no de evitar arrojar basura en los caños y arroyos, un daño que con el pasar de los años se convierte en un asesino silencioso mucho más peligroso que aquellos enfrentamientos entre ‘los Tanconeros’ y ‘los Villeros’, grupos que ya hoy no existen.

“Yo estoy agradecido con Dios. Estoy arrepentido de haber hecho todo lo que hice. Aún estoy con vida, quiero tener la oportunidad de estudiar porque solo llegué hasta tercero de primaria. Gracias a Dios la Guardia Ambiental me cambió la vida”, concluyó.