Egos personales

12/10/2021 - 07:31

El ego es una cosa bien jodida. Los hay de todos los estilos y colores. Para la sicología, “el ego es una instancia psíquica mediante la cual una persona se reconoce como "yo" y empieza a ser consciente de su propia identidad. Esto significa que el ego es, en sí mismo, la parte central de la consciencia humana encargada de dar el sentido de sí mismo". Entonces, el ego es lo que marca la condición humana para toda la vida, su relación consigo mismo y con el exterior. De ahí el origen de nuestros comportamientos.
Pero el vulgo y la sociedad en general le han dado otro matiz al ego, se considera como las personas prepotentes, egocéntricas, odiosas, inmorales, líderes, emprendedoras, ambiciosos, tramoyeros, avispados, en fin, tienen velocidad, mucha velocidad para emprender cualquier actividad buena o mala, sin importar si lo que se hace raya con lo ético o lo moral.

Existe una confusión sobre el ego de las personas, es “el yo mismo”, es la conducta humana, es su identidad única, su forma de ser y también sus deseos y quereres. El ego comienza a fortalecerse cuando se tiene uso de razón. Los seres humanos comenzamos a trazar mentalmente nuestros caminos, de acuerdo con nuestros aprendizajes, conocimientos adquiridos hasta ese momento, así es la vida, no hay otra. Está ya muy claro científicamente, que todo ser humano tiene conocimientos, aprendizajes y de acuerdo con sus entendimientos se comporta en sociedad y presenta su personalidad.

Los deseos de ese “yo mismo”, tienen diferentes manifestaciones. Muchos desean ser profesionales, tener una familia, tener hijos, ser ricos, conseguir una casa propia, tener un carro, ser dueño de una finca, alcanzar un trabajo digno, lograr una pensión, poder viajar por el mundo, ser cantante, ser escritor, ser actor, tener muchos amores. Poder ser un dirigente político, ser corrupto, ser alcalde, ser gobernador, ser presidente, ser agricultor, ser pobre, ser esclavo, ser sumiso, ser agresivo, etc., etc. Sueños y deseos que la mayoría no se cumplen, las frustraciones son inmensas, los resentimientos sociales abundan; es la realidad de hoy cuando el tiempo pasa. La resultante de todo, que muchos grupos poblacionales quiere, desea cambios profundos en todos los aspectos, y sobre todo en los ámbitos políticos, económicos, ambientales y sociales.

Colombia no es ajena a estos cambios sociales, y menos aún a la movilidad geopolítica que se presenta en el mundo en economías emergentes o en vías de desarrollo como la nuestra. Los egos personales trascienden en la consciencia de un país, región o territorio que la hacen únicas, auténticas, originales y dinámicas. Ejemplos hay muchos, sin embargo, donde más se notan esos cambios, son en el ámbito político, económico, ambiental y social. Y lo más repetitivo es el cambio político de la democracia en algunos países.