487 años: Una Nueva Historia para Cartagena:Un reto político y cultural.(final).

19/06/2020 - 20:22

487 años: Una Nueva Historia para Cartagena: El reto Político y cultural actual (Parte final).

*Valoración de la nueva periodización.

Valorando la propuesta de la nueva periodización se aprecia que esta aporta una serie de elementos conceptuales científicos, valiosos para la construcción de la Nueva Historia, como son:

*La noción de Modo de Producción, entendido este como las formas específicas en que la vida económica se organiza dentro de una sociedad humana específica para la satisfacción de sus necesidades de bienes y servicios.

En consecuencia, el Modo de producción incluye también la estructura política, social y cultural, sostenida por l la economía, al igual que las fuerzas productivas (fuerza y tiempo de trabajo, tecnología, maquinaria, herramientas, etc.), al igual que las relaciones de las clases sociales, las cuales en nuestro tiempo son de dominación y explotación, por parte de los dueños del capital.

*La visibilización del Modo de Producción Amerindio, con el rescate de las culturas indígenas, lo cual equivale a validar, de manera aproximada, 4600 años de historia local independiente, vividos por nuestros antecesores Precaribes y Caribes.

*Finalmente, se incorpora a la construcción de nuestra Nueva Historia la teoría de la dependencia externa, omitida durante varios siglos en nuestra historiografía.

3.3. EL HACER DEL HISTORIADOR Y DE LA METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN ACCIÓN PARTICIPATIVA(IAP).

El hacer del historiador se concibe de manera estricta, como el oficio de elaborar la ciencia histórica, que posibilita el conocimiento de las realidades económicas, sociales políticas y culturales que ha vivido una comunidad, una región, un país a través del tiempo.

A este respecto Jaime Jaramillo Uribe conocido como el padre de la Nueva Historia de Colombia expresa que:

“La labor del historiador es reconstruir la constitución de un país, una nación a través de sus diferentes etapas, basándose en los documentos y testimonios que esa misma historia ha dejado… tales como testimonios materiales:  vivienda, herramientas de trabajo, tecnologías”, etc. E inmateriales como la tradición oral.

Sin embargo, en la introducción del tomo I del Manual de Historia de Colombia (Procultura.1979) Jaramillo es más explícito en este tema, cuya comprensión nos obliga a compartir sus criterios al respecto.

No obstante, nuestra concepción va más allá y concibe al historiador como líder del cambio social, que con sus estudios y publicaciones promueve el conocimiento de la verdad histórica y con esta el cambio de las mentalidades, en la búsqueda del bienestar de las comunidades, es decir en la satisfacción de las necesidades materiales y espirituales.

Por ello, la investigación y publicación de la historia de Cartagena, además de ser instrumentada o elaborada con la metodología de la investigación científica debe acompañarse de la IAP, cuyas características explica Fals (1985) en los siguientes términos:

  1. El compromiso del investigador con las luchas de los sectores populares, por el cambio social de la comunidad actora de la investigación.
  2. La devolución sistemática del conocimiento obtenido a la comunidad, con u lenguaje sencillo, accesible a toda ella.
  3. Reflujo a intelectuales orgánicos, en el sentido de formar “cuadros” de la comunidad actora, los cuales puedan, también conducir a esta en la búsqueda del conocimiento científico.
  4. Ritmo: Reflexión-Acción. Es el constante devenir de la teoría  a la práctica  y de la práctica a la teoría, que constituye una estrategia básica  en el hacer histórico científico.
  5. Ciencia modesta y técnicas dialógicas, entendida de esta manera:

*El investigador debe descartar la arrogancia del letrado o del doctor, aprender a escuchar discursos concebidos en otras sintaxis culturales y asumir la humildad de quien realmente desea aportar al cambio social necesario.

*Así mismo, el investigador debe romper las relaciones asimétricas que se imponen, generalmente entre entrevistador y entrevistado, para explotar de manera unilateral el conocimiento de estos.

*Incorporar a las personas de base como sujetos activos, pensantes y actuantes de su propia investigación. (P.P.102, 105).

De esta manera, en consonancia con estos principios, el historiador, se constituye en líder del cambio social- tal como ya se escribió- en el sentido que promueve el rescate de la memoria histórica colectiva y con esta la identidad cultural, la valoración del pasado histórico y la proyección del presente y el futuro, en procura de una sociedad justa y democrática.

De igual forma debe devolver a la comunidad el resultado del trabajo histórico, con un lenguaje sencillo, sin renunciar a las categorías y metodologías científicas; para ello se implementará estrategias de difusión masiva, de tal manera que la nueva historia sea accesible a todos los estamentos sociales.

Finalmente, el historiador ayudará a preparar los nuevos historiadores, acordes con estos parámetros y con los principios éticos y científicos propuestos.

En nuestros días del 2020, la IAP es aceptada y practicada por múltiples comunidades de la Tierra de carácter rural y urbano marginales.

Nuestra experiencia en este último ámbito dio resultados extraordinarios en los años 80 del siglo pasado, cuando centenares de estudiantes del Liceo de Bolívar, construyeron decenas de historias totales de sus barrios de habitación, elaborando así un archivo valioso de la vida urbana contemporánea de Cartagena, trabajo que fue sistematizado por una importante entidad cultural de la ciudad, la cual, presumo conserva en sus archivos.

4. PARA SABER MAS.

Para aumentar los saberes sobre estos temas recomiendo la consulta de los siguientes textos:

 Estudios Sobre El Subdesarrollo Colombiano de Mario Arrubla.

Las Llaves de Indias, de Nicolás Del Castillo.

Esbozo de Historia Social y Económica y Esbozo de Historia Total Del Departamento de Bolívar de Ubaldo Elles Quintana.

El problema de como investigar la realidad para transformarla, de Orlando Fals Borda.

Manual de Historia de Colombia. Tomo i. Prólogo de Jaime Jaramillo.

De la Historia Romántica y Académica a la Nueva historia de Colombia, de Javier Ocampo.

Criterios sobre la Periodización de la historia, de Zhukov.

Con los afectos de siempre, recargados y fortalecidos

 con una nueva historia:

UBALDO JOSÉ ELLES QUINTANA.

 


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