"Canario Botón de Oro": Cantor Invencible de los Cantores.

23/09/2020 - 09:25

Canario Botón de Oro: El Cantor Invencible de las aves canoras.

 

1.EVOCANDO SABERES SOBRE LOS ORÍGENES DE LAS AVES Y LOS CANARIOS DE LA TIERRA.

El origen de las aves.

Sobre el origen de las aves, hace uno 150 millones de años, hoy existe consenso sobre su proceso evolutivo a partir de los dinosaurios, en un complejo y maravillosos procesos evolutivos que deja asombrado a quienes somos amantes de estos seres extraordinarios.

La web: Myanimals.com, plantea a este respecto:

“Actualmente existe cierto consenso: las aves evolucionaron de los dinosaurios de un grupo conocido como celurosaurios y dentro de estos, como pariente cercano está el velociraptor.

El primer eslabón perdido que muestra el origen de las aves es el famoso archaeoapterix, con rasgos intermedios entre las aves modernas y los dinosaurios con plumas. Este animal tenía largas plumas, y si bien podía volar tenía dientes bien afilados.

El estudio del origen de las aves comenzó paralelo con las publicaciones de Darwin. Un año después del origen de la publicación de “El Origen de las Especies…” se descubrió la primera pluma fosilizada y a partir de ahí fueron varias las teorías y eslabones que surgieron para explicar el origen de las aves”.

Hoy, con grandes indicativos de certeza se tiene sabido que existen unas 10.000 especies de aves en el mundo, (10% de estas son colombianas) constituyendo, por su esqueleto, la belleza de su plumaje y la capacidad de vuelo, el numeroso grupo de especies animales más extraordinario de la Tierra.

2.LOS CANARIOS DE LA TIERRA.

Algunos de los estudios actuales sobre los canarios dispersos en el mundo, (salvo nuestro botón de oro, hasta donde llegan mis modestos saberes) indican que ciertas especies son originarias de las islas españolas llamadas Canarias, conquistadas por el colonialismo español, en el siglo XVI, desde las cuales fueron difundidos por el mundo conquistado.

De igual manera, en Bélgica y Alemania desde el siglo XVII ya se conocían a los canarios cantores y en el pasado siglo XX, surge el cantor americano; por otra parte, a través del tiempo y las naciones se dieron cruces de canarios con otras aves surgiendo las más de 30 especies que hoy identifican los ornitólogos.

Hoy, los estudiosos reconocen las especies identificadas y las clasifican en tres grupos como son canarios de cantos, de colores y canarios de postura o posición.

La página web “experto animal.com” explica sobre la clasificación global de los canarios:

En la actualidad se conocen más de 30 tipos de canarios siendo esta la especie de ave doméstica más abundante en todo el mundo, junto con los periquitos. Aunque existen muchas clasificaciones posibles, las razas de canarios suelen estar divididas en tres grandes grupos:

I.CANARIOS DE CANTO. Representan las razas más codiciadas, gracias a su gran capacidad de aprender y reproducir melodías complejas y una gran variedad de sonidos. Las principales razas son:

“el canario timbrado español,

 canario roller de Alemania,

canario cantor americano (USA).

Canario malinois belga.

Canario cantor ruso”.

Canario botón de oro. Es nuestro típico canario suramericano, aunque no aparezca en el top de algunos tratadistas.

II.CANARIOS POR COLOR. Esta, quizás es la clasificación más básica de los canarios, basándose en el color de sus plumas. Se divide en los subgrupos, según los pigmentos presentes en su plumaje: Los canarios hipocrómicos con tonalidades de blanco predominante y recesivo amarillo y rojo; los canarios melánicos pueden ser de color negro, ágata, verde, bromo, marrón y tonalidades acastañadas, entre otros.

III.CANARIOS DE POSTURA O DE POSICIÓN. Son también llamados canarios de diseño o de forma, y presentan características de morfología muy específicas. Esta categoría comprende cinco grandes grupos como son; canarios de plumas rizadas, canarios de plumas lisas, canarios moñudos, canarios de plumaje liso, canario gibber italicus y canario meloso Tenerife, entre otros.

3. EL CANARIO BOTÓN DE ORO: CANTOR INVENCIBLE DE LOS CANTORES.

No es el ave canora más bella del mundo, ni tampoco la que más y mejor canta; pero es una de las más hermosas; su canto es uno de los mejores del universo conocido hasta el presente, y lo más espectacular de todo es que es nuestro, es decir de Nuestra América del Sur.

Es indudable que existen pájaros más bellos como el “ave lira” y el quetzal, y mejores cantores como el turpial y nuestro humilde cucarachero, conocido en otros lugares con el nombre de ruiseñor; sin embargo, es el más emblemático de nuestras aves cantoras silvestres.

Ya dese 1526, el conquistador y Cronista de Indias, Gonzalo Fernández de Oviedo daba razones de su encantadora existencia. en el Sumario   de la Natural Historia de Las Indias, al identificarlo de la siguiente manera:

“Hay muchos ruiseñores y otras muchas aves pequeñas que cantan maravillosamente y con muchas melodías y diferentes maneras de cantar, y son muy diversos en colores, los unos de los otros. “Algunos hay que son todos amarillos” y otros que todos son colorados, de una color tan fina y excelente, que no se puede creer ni ver otra cosa más subida en color, como si fuese un rubí, y otros de todos colores y diferencias algunas, mezclados aquellos colores, y otros de  pocos y algunos de un solo color y tan hermosos que en la lindeza exceden y hacen mucha ventaja , a todos los que en España e Italia”.(P.P.185, 186.Edición 1979 .Fondo de Cultura Económica. México).

Me refiero, por supuesto al canario botón de oro, una de las aves más hermosas y de mejores y mayores trinos en nuestro Caribe colombiano, presencia que  se da en el continente suramericano.

Poetas y cantores han hecho versos y canciones a sus cantos y bellos colores y como siempre en un mundo machista ponderando al macho, que es el cantor, mientras la hembra , suelta , apenas unos ligeros silbidos y  su belleza es de menor grado:

Era muy lindo escuchar,

de su garganta sonora,

la nota grave que llora

en un constante rolar.

…Un cierto día su dueño

el candoroso pequeño

que se solía extasiar

al observar los fulgores

de tan divinos colores

y tan bonita cantar.

Estas son las estrofas hermosas de “El Niño y el Canario” del compositor y poeta argentino Hilario Cuadros, un trovador del folclor de ese hermoso país, quien con los Trovadores de Cuyo, hizo popular en América Latina, esta canción en la década de los 40 del siglo pasado.

En los años 60 de nuestros días el gran cantautor Leonardo Favio nos puso a cantarla en toda Latinoamérica, haciéndonos caer en cuenta de la preciosa joya natural, que muchos apreciábamos, pero que otros indolentes se complacían y complacen todavía, por millares, manteniéndolo cautivo en una infame jaula de 30 x20 centímetros de superficie.

Sin embargo, a pesar de todos los esfuerzos que millares de colombianos y habitantes del Caribe colombiano han hecho por exterminarlo, ahí lo tenemos a diario, con sus trinos alegres, durante los conciertos matutinos (5:30 am.) y vespertinos (5:30 pm.) haciéndonos la vida más agradable, menos triste en medio de la pandemia, y más esperanzada en que mis tataranietos se han de convertir en sus acérrimos defensores, así como ahora lo defienden mis nietos y nietas.

4. MIS ENCUENTROS CON EL CANARIO BOTÓN DE ORO.

Hoy, cuando se da mi nuevo encuentro con el canario botón de oro, recuerdo su bella estampa, cuando era fácil observarlos en los jardines de la ciudad, en el Parque de La Marina, en pequeños grupos o con su pareja de toda la vida, o solitario en un árbol de roble en el centro histórico de nuestra Cartagena

Ahora, todavía, aunque solitario, continúa siendo el cantor invencible de los cantores de nuestras aves silvestres canoras, pregonando su derecho a la vida silvestre, a la vida en libertad, exigiendo con su canto que liberen a sus hermanos alados, pues ningún ave canta con alegría en medio de una cárcel de alambre y madera.

Ahora, en el horario señalado lo observo y oigo cantar en la cima de una palma real de una urbanización del pie de La Popa, o en la copa de una palma de coco de una de esas antiguas residencias que todavía existen, sus sitios favoritos para anidar.

Pero lo más espectacular de este paisaje natural, en medio de la selva de cemento, es cuando mi amigo el cantor, el residente en la palma de coco, se sube a la azotea de un viejo edificio e inicia su

concierto vespertino; entonces, el par de tórtolos que le acompañan comienzan a acicalarse, a darse piquitos, hasta cuando el macho arrastra el ala derecha y presto sube al delicado cuerpo y hace el amor a su compañera, con la misma velocidad que lo hace el gallo cantor de mis vecinos.

Terminado el romance, los tórtolos, vuelan raudos a sus nidos antes que la pertinaz lluvia se torne más intensa, y el botón de oro solitario vuelve a su aposento de hojas y frutos de color amarillo, aun cuando el fulgor de mi cantor amigo no tiene comparación.

Si bien es cierto que esta anécdota parece un poco fantástica, en realidad, es una vivencia, de la vida real, como hay miles de  historias personales con estos preciosos pájaros; se trata de una historia  tan real, como cuando en los inicios del año 2000, con el periodista Oscar Castillo, María Banda y el docente Víctor Borré, creamos la Pajarera Distrital de Cartagena de Indias, una estación de paso, para rehabilitar a las aves que habían quedado libres de un extenso cautiverio.

Allí, al poco tiempo de estar en preparación para levantar de nuevo el vuelo que lo conduciría a la libertad, el botón de oro, convertido en el símbolo de la Pajarera, se reprodujo con su compañera, la cual parió otro lindo canario, siendo liberados los tres en el Jardín Botánico de Turbaco, uno de los últimos paraísos del Caribe colombiano.

En este día, cuando reflexiono sobre mis encuentros con el “botón de oro” no puedo dejar de manifestar mi enojo cuando veo el triste espectáculo de un ave canora presa en una jaula, cuyo dueño la pasea de manera abierta, pese a las múltiples prohibiciones existentes, y cuando pienso en el tráfico de aves, a plena luz pública, existente en la ciudad, sin que las autoridades ambientales tomen medidas serias para erradicar tan perversa práctica.

Por ello, en medio de esta pandemia mi invitación sigue siendo a liberar las aves cautivas, echar a volar nuestros sueños y a mejorar nuestra conducta ambiental para construir la ciudad sostenible que necesitamos.

Con los afectos de siempre,

 fortalecidos con el canto de los canarios de la Tierra.:

UBALDO JOSÉ ELLES QUINTANA


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