Más demoraron los obreros de Transcaribe en habilitar los andenes del costado derecho de la Avenida Pedro de Heredia en Bazurto (en dirección al Centro Histórico), que los dueños de mueblerías en llenarlos de colchones, mecedoras y otros elementos que obstaculizan el paso de peatones.
Ni los llamados de atención de la Policía ni las quejas de traseúntes han servido para frenar esta ocupación de espacio público, que ya parece haberse convertido en parte del paisaje urbano de este sector de Cartagena.
“Estos tipos mandan cáscara, no les basta con tener locales comerciales sino que ponen sus ‘chécheres’ en el andén y a uno le toca tirarse a la carretera para poder pasar. Esto pasa porque en esta ciudad no hay autoridad”, dice el ciudadano Tomás Vergara.
Gabriel Patiño, uno de los hombres que se dedica a conseguir compradores de colchones y muebles, se defiende de las críticas y asegura “las obras de Transcaribe nos tuvieron quebrados por varios meses y ahora lo que queremos es trabajar. Aunque estén los colchones a la gente le queda su espacio para cruzar”.
PROBLEMA COMÚN
El gerente de Transcaribe, Enrique Chartuni González, advierte que la invasión de espacio público recién construido no se da solo en Bazurto, sino en otros sectores de la ciudad como Escallón Villa, Pie de la Popa, La Castellana y otros que son usados por comerciantes formales para la exhibición de productos o realización de actividades que dificultan el tránsito de personas.
“En el caso de los colchones no hay mayores daños a las losetas del espacio público pero, por ejemplo, cuando estas tienen que soportar el peso de vehículos parqueados y además el reguero de aceite, ahí sí hay problemas”, comenta Chartuni.
SANCIONES
Adelfo Doria Franco, gerente de Espacio Público de Cartagena, aclara que “estos espacios han sido ocupados indebidamente por establecimientos de comercio, por lo que en este caso la responsabilidad de sancionarlos y recuperar estas zonas peatonales es de la Alcaldía de la Localidad de la Virgen y Turística (2)”.
El funcionario asevera que existe el Decreto Distrital 1151 de septiembre de 2004, el cual faculta a las autoridades para decomisar las mercancías que estén en áreas comunes, e imponer sanciones de entre 10 y 20 salarios mínimos mensuales legales vigentes ($5’667.000 y $11’334.000) a quienes incurran en estas prácticas indebidas.
Agrega que la Policía también puede hace controles para evitar la reinvasión de andenes que han sido recuperados por el Distrito.
“En los casos en que comerciantes hayan construido rampas no autorizadas o violado otras normas urbanísticas, se puede aplicar la Ley 810 de 2003, la cual contempla multas de hasta 100 salarios mínimos mensuales legales vigentes, es decir, $56’670.000.







