Los fuertes vientos que azotaron a la ciudad el pasado 26 de agosto no solo hicieron estragos llevándose techos de casas y derrumbando árboles. Algunas de las vallas que advierten el peligro de algunas playas ubicadas en lo corrido de la avenida Santander también sufrieron con la fuerza del “culo de pollo” de ese sábado. (Lea aquí: Fuertes vientos sobre Cartagena y Turbaco)
Las vallas perdieron su estabilidad desde la base y dos de ellas, las que más sufrieron con los vientos, se vinieron al suelo. Desde entonces los bañistas que llegan a estas playas no encuentran restricción alguna que les denote del peligro que conlleva el bañarse en estos lugares, famosos por sus fuertes corrientes marinas y peligrosos acantilados, que han cobrado vidas durante muchos años. (Lea aquí: El inexplicable placer de las playas prohibidas)
Las vallas que fueron afectadas fueron las de las playas La Tenaza, Costa Bella, Club de Suboficiales y las de La Bocana.
Serán reparadas
Jhon Jairo Guzmán, presidente de Corpresermar, la corporación que ajunta a los 44 salvavidas de la ciudad, ha dicho que ya se trabaja en la reparación de dichas vallas. Actualmente se ha hecho el retiro de las más averiadas.
Una de esas es la ubicada en las playas de la Tenaza, la cual fue llevada a una de las estaciones del Cuerpo de Bomberos, después de percatarse que personas inescrupulosas intentaban cortarla por partes para venderla, ya que es acero inoxidable.
Para reparar estas vallas se debe cambiar los ángulos, según explico Guzmán. Pero sobre todo deben ser reforzadas con otro material que sea más resistentes a este tipo de fenómenos naturales. El trabajo se prevé estará terminado en el transcurso de la semana entrante. Luego serán reinstaladas.
Por lo pronto, para este fin de semana, en estas playas será ubicado personal del Cuerpo de Salvavidas para impedir que bañistas puedan ingresar.




