Cinco meses después de haber comenzado las obras de interconexión eléctrica, las comunidades aledañas a La Perimetral siguen recelosas de las posibles consecuencias negativas que los cables de alta tensión y las torres puedan causar a la salud.
Estos temores movieron este fin de semana a los moradores de la carrera 38 del barrio La Candelaria, sector Puente María Auxiliadora, a realizar un plantón frente al área intervenida por ISA, lo que obligó a parar las obras.
La comunidad, además de reiterar su temor por las ondas electromagnéticas que generarán las torres, se queja de las incomodidades que les ha traído la construcción del proyecto.
“Es un ruido permanente de 5 de la mañana a 6 de la tarde, ya hay varias personas con dolor de oído y con principios de sordera. El polvorín que se levanta es agobiante, los niños se han enfermado de tos; y lo peor es cuando prenden el taladro para cavar el túnel por donde va a pasar la tubería que lleva los cables; en esos momentos la tierra tiembla; las láminas de zinc y de eternit que tienen algunas casas se han rodado y algunas viviendas de material se han rajado”, afirma Kelly Johana Fuentes, residente del sector.
Por su parte, Flor María Turizo, también moradora de la zona precisa: “Nosotros queremos que se nos tenga más en cuenta porque todas las reuniones las han hecho con los habitantes que están cerca más cerca de la avenida Pedro de Heredia que con nosotros y somos nosotros los que estamoos viviendo el mayor impacto de estos trabajos. Otra situación que nos aqueja es que esas torres están muy cerquita de las casas y nos da miedo que cuando llueva vaya a pasar algo, ya que todos los años nosotros nos inundamos”.
Francisco Arias explicó, además, que la comunidad tiene mucho temor de los cables de alto voltaje ya que algunos médicos que han ido por la zona les han manifestado que esto puede traerles enfermedades delicadas en la piel y hasta mortales, como el cáncer. “Eso nos tiene alterados y quisiéramos sentirnos más acompañados por las autoridades de salud del Distrito. Además de que por aquí los niños no tienen un parque donde jugar y encima les van a prohibir elevar cometas, que es una actividad que ellos disfrutan mucho”
Explicaciones de Isa
Gabriel Gallón, vocero de Interconexión Eléctrica S.A. afirmó que la voluntad de la compañía ha sido siempre la de dialogar con la comunidad, pero que las diferencias más acentuadas con la comunidad se dan alrededor del programa de reasentamiento o reubicación de casas y frente a lo que él llama “el mito de las ondas electromagnéticas”.
“En el tema de la reubicación de viviendas se nos ha presentado una situación con una familia que desea entrar al programa, pero no cumplen con las especificaciones técnicas dadas por la Ley para ser incluidas en él. La norma define que se deben guardar 9 metros de distancia de lado y lado cuando se trata de postes; y 15 metros cuando son torres y esta familia que reclama estar en el programa está por fuera de estas medidas”, dice Gallón.
Del tema de las ondas electromagnéticas, Gallón precisó que Isa tiene 40 mil kilómetros de líneas eléctricas en Latinoamérica y ni una sola denuncia que alerte sobre un efecto negativo de las ondas electromagnéticas sobre una persona.
“La Organización Mundial de la Salud ha dicho que estas ondas no tienen ningún efecto negativo sobre la gente, pero esta creencia es un mito bastante fuerte. Cuando nosotros le decimos a las personas que no pueden sembrar árboles altos, ni construir casas debajo de los postes, no lo hacemos porque las ondas les vayan a causar algún efecto sobre su salud; es por seguridad”, explica Gallón.
El proyecto de interconexión eléctrica tiene tres fases, una subterránea que llega, precisamente al final de la carrera 38, donde se originó la protesta. Hay quedará una zona de transición, que ya está bastante adelantada, con un conjunto de torres que recibirán los cables y los conectarán a los postes que se han instalado a lo largo de la Vía Perimetral, este constituiría la etapa de cableado aéreo; y una tercera etapa planificada para la zona rural, en la que la conexión se dará a través de torres, hasta llegar al municipio de Santa Rosa.
“Esa etapa de cableado aéreo desaparecerá en el 2018, porque el compromiso que tenemos es que en ese año las líneas todas deben ser subterráneas. Eso no lo pudimos hacer inmediatamente porque los requerimientos técnicos para ello son exigentes, necesitan tiempo y la capacidad eléctrica de la ciudad está a punto de colapsar. Para instalar todo el cableado de manera subterránea hay que hacer unos estudios de alta ingeniería ya que en esa parte el terreno es muy húmedo y eso lo hace inestable, además hay que mandar a hacer unos cables a Europa”, dice Gallón.
Por último, Gallón manifiesta: “Isa no desconoce que una obra como esta genera un impacto, pero la terminación de estos trabajos están previsto para marzo de 2013, lo que quiere decir que todas las incomodidades que la comunidad está viviendo ahora son temporales”.














