En una camilla del CAP de La Esperanza. Sin familiares ni amigos que lo reconozcan. Y al parecer con una patología psiquiátrica, permanece un hombre que fue encontrado deambulando por las calles el primero de enero.
El hombre no portaba documentos en el momento que fue hallado. Desde entonces tampoco responde a las preguntas que le hacen los médicos que lo atienden.
“No tenemos el nombre del paciente y ha sido imposible ubicar a la familia, y es necesario que ellos aparezcan para poder completar sus datos y establecer la evolución de la enfermedad que presenta”, declaró Francisco Barrios Ayola, médico psiquiatra de ese CAP.
El hombre hace sus necesidades fisiológicas en la camilla. No quiere comer ni tomar agua desde que fue encontrado, ni permite que lo limpien.
Los médicos del CAP descartan que se trate de un habitante de la calle, pues su vestimenta es presentable y no está desgastada ni deteriorada.
“Ahora mismo le estamos haciendo un traslado a otro nivel de atención. Necesitamos otro tipo de valoraciones para saber qué otras enfermedades podrían coexistir y por eso es trascendental que aparezcan sus familiares”, explicó el psiquiatra.
Barrios Ayola agregó que de no hallar a sus parientes “habría que hacer elementos de trabajo social con el Dadis para poder darle tratamiento a la enfermedad del sujeto”.

