Esa vía, que es la que toma el turismo de crucero que se transporta en bus para el recorrido por el Centro Histórico, poco a poco comienza de deteriorarse. No solo los adoquines ya se han perdido en algunos tramos, sino que la calle es muestra del abuso que se comete contra el patrimonio. Por ejemplo, uno de los bolardos instalados para evitar el paso de carros, fue arrancado. Hoy día, los carros de suministros para eventos sociales que se realizan en el sector, entran hasta la misma plaza San Pedro. ¿Quién autoriza y quién controla?

