Cartagena


Calle San Fernando lleva 30 años pidiendo pavimentación

Esta es una de las pocas calles que faltan por pavimentar en el barrio Lo Amador, pero es considerada de suma importancia.

RUBÉN DARÍO ÁLVAREZ P.

16 de enero de 2020 12:00 AM

Treinta años llevan los habitantes del barrio Lo Amador haciendo gestiones para que la calle San Fernando sea pavimentada.

Se trata de una de las pocas calles que faltan por pavimentar en ese barrio tradicional de Cartagena, pero la consideran de suma importancia, ya que podría ser una arteria de descongestión vial, debido a que comunica con la subida del vecino barrio Nariño, que, a su vez, tiene rápida conexión con la carrera 17, cerca del sector Paseo Bolívar, en el barrio Torices.

La calle en cuestión finaliza en un ascenso hacia el cerro La Popa, donde crece una vegetación que, por la época veraniega, se muestra reseca en algunos fragmentos.

Milton Herrera, un activista cívico de Lo Amador, contó que hace muchos años los taxistas dejaron de ingresar a esa vía, tocándoles a los pasajeros bajarse al inicio y caminar hasta sus residencias.

“Por eso tememos que un día de estos se produzca un incendio forestal en el monte de La Popa, y las máquinas de los bomberos se vean en dificultades para entrar por aquí”, comentó el trabajador comunal, quien agregó que la misma situación se presenta con las ambulancias, cuando tienen que rescatar a un enfermo.

En los archivos de las sucesivas juntas comunales de Lo Amador reposan las documentaciones que certifican que, en efecto, los líderes cívicos llevan tres décadas tratando de pavimentar la vía, “pero siempre nos dicen que debemos tener paciencia, porque hay otros barrios por delante solicitando pavimentaciones y otras obras. Pero lo que uno no se explica es que a veces emprenden adecuaciones en barrios más nuevos que Lo Amador”.

Para este año dicen estar planeando conseguir una cita con el alcalde de Cartagena, William Dau Chamatt, con el fin de exponerle la importancia de esa pavimentación, tomando en cuenta que Lo Amador es ya un barrio central y con perspectivas de convertirse en un corredor comercial, dada la expansión urbanística que está experimentando la ciudad. “Esperamos que ahora sí nos escuchen”, dijeron.