Cartagena


Consejo comunitario de La Boquilla busca recuperar el título colectivo

La anulación del título colectivo de La Boquilla deja a más de 2 mil familias sin propiedad y con temor a ser desplazadas.

SOFÍA FLÓREZ

21 de agosto de 2020 12:00 AM

Benjamín Luna vive sus días convencido de que de La Boquilla, corregimiento donde nació y se crió al igual que sus padres, solo lo sacarán el día que se muera, y bajo esa premisa en 2011 comenzó la gestión para que la Nación le otorgara a este pueblo afrodescendiente una titulación colectiva que protegiera su permanencia en el lugar.

El 16 de abril de 2012, luego de varios trámites, finalmente Luna, en nombre del Consejo Comunitario de la comunidad negra del corregimiento de La Boquilla, recibió de manos del entonces presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, la resolución 0467, mediante la cual el extinto Instituto Colombiano de Desarrollo Rural (Incoder) reglamentó la titulación colectiva de una parte de este corregimiento.

Gracias a esta, 39 hectáreas, más 7.028 metros cuadrados de terrenos baldíos del Estado fueron adjudicados a cerca de 10 mil familias, quedando blindados de la injerencia de terceros, pues el título colectivo las hizo no enajenables, es decir, prohibía su venta a personas que no hicieran parte del título.

Además, les brindaba protección especial a la comunidad para los usos de la ciénaga, la playa, el mangle y el desplazamiento.

Sin embargo, ayer se conoció el fallo de una sentencia de primera instancia donde el Tribunal Administrativo de Bolívar ordena la nulidad del Título Colectivo del corregimiento de La Boquilla. Lo cual indica que las comunidades negras que están asentadas allí, ya no son propietarias de estos terrenos. (Lea aquí: En primera instancia anulan el título colectivo de La Boquilla)

“Aquí hay intereses”

La decisión no cayó bien entre los miembros del Consejo Comunitario de La Boquilla, quienes aseguran que se trata de un revés jurídico orquestado por intereses económicos, pues son varios los inversionistas que buscan provecho de estas tierras, que no pueden ser adquiridas por el amparo del titulo colectivo.

Benjamín Luna, miembro del Consejo Comunitario y el promotor de la titulación colectiva, dice que “La Boquilla es una población ancestral que tiene más de 350 años de estar aquí. Este título fue demandado casi al tiempo que fue entregado por los altos intereses que tiene la zona para los inversionistas, porque este titulo nos asegura a las comunidades afro nuestra permanencia en el territorio, lo dos abogados que hicieron la demanda son inversionistas”.

“Con la titulación colectiva la venta de predios por parte de los nativos de La Boquilla no es fácil porque para poder vender el terreno se tiene que hacer el negocio con un familiar para seguir en la tradición de la posesión del territorio, o de acuerdo con la situación, la venta se le hace a otro nativo del corregimiento y eso es lo que los inversionistas no quieren, ellos quieren apropiarse de todo y desplazarnos”.

Por su parte, John Jairo Ortega, miembro del Consejo Comunitario, explica que tienen miedo de que con esta decisión se avecine una escalada de proyectos turísticos y urbanísticos en la zona, que terminen por desplazar la ancestralidad.

“Hasta ayer la titulación colectiva nos protegía del desplazamiento poblacional con los privados, planes de desarrollo de hotelería y turismo, pero ahora estamos con miedo y no es que no estemos de acuerdo con el desarrollo, pero no queremos ser desplazados de nuestra ancestralidad”.

¿Qué dice el fallo?

El fallo es producto de una demanda de nulidad promovida por el ciudadano Juan Carlos Camacho y Hugo de Jesús Garrido, quienes indicaron entre otras cosas que el Consejo Comunitario de La Boquilla, que hizo la solicitud de titulación colectiva, “es un consejo ilegal e irregular, ya que para la fecha de su constitución (2006), La Boquilla formaba parte integral del Distrito de Cartagena” y que además, “no se tuvieron en cuenta a las más de 1.200 firmas en contra de la titulación”.

Sin embargo, lo que llevó al Tribunal a tomar la decisión fue que el Incoder otorgó las tierras en calidad de suelo rural, aun cuando “tenía el conocimiento desde antes de dar inicio al trámite de titulación colectiva, que La Boquilla no era área rural (...) se concedió la adjudicación del territorio del Consejo Comunitario de La Boquilla, sin tener en cuenta que hace parte de una zona que no tiene la característica de suelo rural exigida por las normas y contra expresa prohibición impuesta por ellas, pues se trataba de zona incorporada en el componente urbano del Distrito de Cartagena, según su Plan de Ordenamiento Territorial”.

Sobre esto, Luna manifestó que “La Boquilla aparece en la Secretaría de Planeación como un corregimiento de Cartagena, es tan corregimiento que no tenemos inspectora sino una corregidora, es tan corregimiento que las empresas de servicios no cobran como en otro lugares y todo corregimiento es considerado terreno rural”, sentenció.

Aunque este medio intentó conocer declaraciones de parte de la Agencia Nacional de Tierra (ANT), figura que reemplaza al antiguo Incoder, sobre lo que prosigue en el pleito, sin embargo manifestaron que no han sido notificados. De parte del Consejo Comunitario se iniciarán acciones para que la ANT defienda sus intereses como comunidad afro.

“No estamos perdidos, no nos vamos tirar a llorar, tenemos que seguir acciones jurídicas y lo vamos a hacer, ese fallo es de primera instancia, lo vamos a reponer para que vaya a segunda instancia y vamos a luchar para que la ANT nos defienda”, puntualizó Luna.