Cartagena


Cuatro claves para superar la pobreza en Cartagena

Son cuatro las aristas en las que trabajan sector público y privado de la ciudad, para disminuir la pobreza extrema.

JULIANA DE ÁVILA ROMERO

14 de octubre de 2021 09:45 AM

¿Podrías sobrevivir con 150 mil pesos al mes? Con esa pregunta arrancó el foro Prende el Foco por Cartagena, que en esta ocasión expuso las apuestas cartageneras para la superación de la pobreza.

El espacio, moderado por Álvaro González, director territorial Cartagena de la Fundación Santo Domingo (FSD), y en el que participaron Cielo Blanco, directora del Plan de Emergencia Social (PES); Juan Diego Céspedes, director de Desarrollo Urbano e Inmobiliario de la Fundación Santo Domingo; Juan Pablo Vélez, director de la Cámara de Comercio de Cartagena; y Nicolás Pareja, director de El Universal, dejó sobre la mesa un panorama claro sobre en qué se trabaja para que en La Heroica sean cada vez menos las personas con hambre, sin vivienda y sin empleo.

Uno a uno los panelistas expusieron las tres estrategias que están desarrollando desde sus dependencias y entidades, para que cientos de familias salgan de la pobreza extrema.

El rostro de la pobreza

La directora del PES, Cielo Blanco, aseguró que el Distrito trabaja incansablemente para darle prioridad a la seguridad alimentaria, apostarle a la generación de ingresos y actualizar la política pública. En sus palabras, “ponerle rostro a la pobreza”.

“En seguridad alimentaria, nuestra apuesta está centrada en los mercados campesinos móviles que estamos llevando a las comunidades para que las familias puedan tener la oportunidad de comprar productos frescos, de calidad y a buenos precios, y que los campesinos de los Montes de María tengan ingresos para sus hogares”, indicó Blanco.

A esto se suman los 27 comedores comunitarios que hay en la ciudad, donde se atienden menores de edad, aunque Blanco aclaró que no todos están habilitados por limitaciones de infraestructura. También están las ollas comunitarias, una estrategia donde es la comunidad la que identifica a las familias más necesitadas de su sector.

Para la creación de fuentes de ingresos, los esfuerzos han estado volcados hacia las unidades productivas y el capital semilla para fortalecer liderazgos femeninos y negocios. Esta tarea, resaltó Blanco, se hace de la mano de la Cámara de Comercio de Cartagena y algunas fundaciones y empresas privadas.

“Tomamos lo que aprendimos de Santa Marta y Barranquilla en cuanto a contratación en obras menores que permitan aprovechar el talento humano y el capital social, y crear empleos temporales”, explicó la directora del PES.

Otro gran reto, que se hizo más evidente durante el confinamiento del 2020 para enfrentar la etapa inicial de la pandemia por COVID-19, es ponerle rostro a la pobreza. Y es que Blanco narra que aunque el ejercicio de entrega de mercados fue exitoso, había características de los hogares que no siempre se exponían antes de las entregas. Por ejemplo, casas con más miembros del grupo familiar.

“No podemos seguir atendiendo la pobreza de forma homogénea cuando cada hogar tiene particularidades, hay que tener en cuenta el número de integrantes, cuántas madres cabeza de familia hay, si hay niños menores de cinco años o adultos mayores. De ahí la importancia de actualizar la política pública para que responda a las nuevas necesidades”, resaltó la funcionaria, quien además recordó que Cartagena tiene hoy 130 mil personas en pobreza extrema.

Emprendimiento y empleo

Apoyar la creación de fuentes de ingresos para la población vulnerable es la iniciativa a la que la Cámara de Comercio de Cartagena le ha puesto el foco.

“Fuimos los operadores del centro de emprendimiento durante cinco años y tuvimos aprendizajes que nos han servido para este propósito. Hemos impactado con nuestros programas de sensibilización a 27 mil personas, apoyado 10.200 emprendimientos y financiado 5.200 unidades de negocios a través de desembolsos de capital semilla por más de 5.500 millones de pesos. Además, se han invertido más de 2.300 millones en microcréditos”, explicó el director de la Cámara de Comercio, quien resaltó que además de apoyar el emprendimiento es importante hacer lo propio con la empleabilidad. “Es importante emprender, pero también apuntarle al empleo, porque el tejido empresarial de la ciudad necesita tener los mejores empleados”, dijo.

En los últimos años, indicó Vélez, la Cámara de Comercio ha logrado la vinculación laboral de 2.200 personas, de la mano de aliados nacionales e internacionales.

Pero a esta lucha se suma un componente de especial enfoque en las mujeres y en los jóvenes.

“Hemos logrado focos de emprendimiento de mujeres y jóvenes, se han intervenido 800 personas y se han invertido mil millones en capital semilla”, expuso Vélez.

Para el emprendimiento con enfoque de género, la Cámara de Comercio trabaja con la consejería para la mujer de la Presidencia de la República, en una ruta para el empoderamiento económico de la mujer cartagenera y bolivarense. La estrategia tiene una fase de identificación de oportunidades de negocio y una de mentoría. En esta participan 180 mujeres.

Y a través de “Se Emprende Junior” se ha impactado a 14 mil jóvenes en los últimos 10 años, para apoyarlos en emprendimientos, que participen en procesos y desde jóvenes tengan una mentalidad emprendedora. “Más de mil jóvenes han participado de la primera fase y esperamos que la segunda, que comienza en próximos meses, sea igual de exitosa”.

Experiencia Ciudad Bicentenario

Juan Diego Céspedes, director de Desarrollo Urbano y Mobiliario de la Fundación Santo Domingo, contó la experiencia de trabajar con las familias de Ciudad del Bicentenario y cómo buscan disminuir la pobreza desde su labor, teniendo claro que la vivienda no es la solución, es un paso.

“Primero está la construcción de ciudad. Si queremos que las familias puedan desarrollarse, las madres cabeza de hogar puedan trabajar, deben tener dónde dejar a sus hijos en un lugar seguro, colegios, que haya un centro médico que permita que las personas sean atendidas cerca de su hogar. Queremos construir una ciudad de 20 minutos, donde a 20 minutos las personas tienen lo que necesitan. Y eso se logra con subsidios de vivienda del Gobierno nacional, y en programas conjuntos con Corvivienda, para que las personas tengan acceso, y crear infraestructura social que resista todo este tejido comunitario”, explicó Juan Diego Céspedes.

Apuntó que la Fundación Santo Domingo tiene más de 100 alianzas que buscan crear fuentes de ingresos para la comunidad. “Con varias empresas buscamos oportunidades de empleo a la medida para las personas de Bicentenario, y fortalecimiento de emprendimientos, de microempresas y microcréditos para emprendimientos”, finalizó.

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