Cartagena


De la rumba a la venta de abarrotes: las discotecas que se reinventaron

Con el fin de no desaparecer, varias discotecas en Cartagena han incursionado en otros negocios para así afrontar la crisis económica ocasionada por la llegada del coronavirus.

JULIE GONZÁLEZ ORTEGA

16 de agosto de 2020 12:00 AM

‘Cartagenita’ era una discoteca ubicada en el barrio Tacarigua, que al igual que muchos negocios nocturnos en Cartagena se vio obligada a cerrar sus puertas a mediados de marzo, ante las medidas restrictivas por la pandemia.

Pero hace un mes, luego de estar pagando cinco meses de arriendo sin recibir ni un solo ingreso, su dueño decidió reinventarse y convertir el negocio en un mini abasto para satisfacer las necesidades alimentarias que la gente tiene por estas épocas.

Fue así que la terraza llena de mesas donde antes se servía licor se convirtió en el lugar donde hoy reposan canastas de ñame, plátano, yuca, frutas y verduras donde los habitantes del sector van a comprar. La zona VIP ahora es el sitio donde se encuentra la caja, y también, donde con un pequeño bafle y un animador, buscan que la gente conozca del nuevo sitio, sus ofertas y se acerque a comprar.

“Estaba pagando arriendo con esto cerrado, así que por eso me inventé este negocio de verduras hasta que las cosas se compongan. Estamos trabajando seis personas, los mismos que estábamos para la discoteca”, dice Israel Rodelo, dueño del sitio, quien afirma estar agradecido con la acogida que ha tenido su nuevo negocio en estos tiempos tan complejos. “Nos está yendo bien porque estamos vendiendo económico, la gente ahora no tiene para estar comprando caro. Aquí viene gente de todo el sector: Tacarigua, Buenos Aires, Country... No sabría decir si ‘Cartagenita’ volverá a ser una discoteca otra vez, pero por el momento voy a seguir dándole”, dijo Rodelo, quien también adaptó su negocio a las medidas de bioseguridad sugeridas por el Ministerio de Salud.

De esta manera dentro del local, es obligatorio el uso de tapabocas, hay un punto de desinfección de zapatos a la entrada y también se cuenta con suministro de gel antibacterial para garantizar la higiene dentro del sitio.

Y es que ‘Cartagenita’ no es la única discoteca que ha hecho esto. En el barrio La Troncal, también hay otro local que le apostó a la venta de abarrotes para sobrevivir a la pandemia.

“Esta discoteca tenía como siete años funcionando y por esto del coronavirus tuvimos que cerrar. Entonces no hubo otra opción porque de cualquier forma tenemos que buscar el dinero para llevar a la casa”, indicó una trabajadora del lugar.

La mujer asegura que para este sector la situación ha sido especialmente compleja teniendo en cuenta que estaban acostumbrados a tener su negocio lleno los fines de semana y a ganar bien. Ahora con toda la competencia suscitada por el gran número de carretilleros que se movilizan por las calles, es más difícil vender este tipo de productos.

“No es que ganemos mucho, pero ahí uno se ayuda. Nosotros no hemos dejado de pagar arriendo, y siempre hemos vivido de lo que hacíamos diariamente”, dice, por lo que no descarta que ante el alargamiento de la situación eventualmente toque cerrar el negocio por poca rentabilidad.

El sector más afectado

Las estadísticas del comercio en esta pandemia, coinciden en que el sector más afectado es el del entretenimiento, que ha visto una disminución del 96% en sus ventas desde el mes de marzo que comenzó la cuarentena nacional, seguido por el sector hotelero con un 91%.

De acuerdo a Asobares Cartagena, son alrededor de 1.700 establecimientos de este tipo que se encuentran en crisis y que principalmente por cuenta del arriendo, se han visto obligados ya sea a abandonar sus negocios o a ‘reinventarse’ de otras maneras.

“Todo este tiempo lo hemos venido denunciando y poniendo de manifiesto a los gobiernos nacional y local, y es que los arrendadores no han sido muy dados a conciliar en lo que tiene que ver con los cánones de arrendamiento”, explicó María Teresa Vergara, presidenta de Asobares Cartagena.