Cartagena


Denuncian maltratos y abandono estatal en Olaya Herrera de Cartagena

Habitantes denuncian que su vida transcurre en medio de la miseria. Los sueños de los niños se construyen entre el barro y el verdín.

OMAR CARRASQUILLA LEÓN

27 de agosto de 2021 12:00 AM

El Universal recorrió el barrio para corroborar posibles afectaciones por las lluvias recientes. Alcantarillas rebosadas y trochas inundadas fue el panorama encontrado. Sin embargo, los habitantes denunciaron que es un problema de décadas, que no depende de condiciones climáticas, sino al abandono estatal.

(Lea aquí: La realidad de los barrios cuando llueve en Cartagena)

Los futbolistas del potrero

En las calles Colombia y Concepción nadie practica waterpolo ni mucho menos se baña en la piscina de aguas sucias en la que se ha convertido la única cancha de microfútbol. Las culebras y las babillas nadan en el caldo de cultivo de zancudos propagadores de enfermedades.

Ni la grave situación con el dengue ha preocupado al Dadis para que venga a hacer presencia”

Próspero Ávila, líder comunal.

Por la falta de un espacio recreativo y deportivo, a los niños, por lo tanto, les toca jugar en medio del fango de las calles inundadas. Así como se suspende el juego por una moto o un carro, así se interrumpe su talento deportivo, el cual no evoluciona ni se desarrolla.

“Sueño con ser futbolista, pero como están las cosas, no creo que llegue a cumplirlo”

Santiago José Jhonnys Herrera, delantero de 10 años

El abandono estatal no solo se percibe en los niños que corretean en el lodo con los mosquitos sobre sus barrigas, sino en la miseria con la que “se han acostumbrado a vivir por las promesas incumplidas de un Distrito que los olvidó”, expuso Rafael Enrique Llamas López, vecino de la calle Concepción.

“Parece que nos tocará tomar las vías de hecho: taponar vías, manifestarnos, bloquear y armar problema, pese a que no somos unas personas conflictivas ni peligrosas”, sentenció Alexander Moreno, gestor comunal.

La Venecia de Olaya

No se necesita de avión ni de Italia para conocer un escenario lleno de canales. Solo toca ir a la carrera 54 del sector Central de Olaya Herrera, la que parece una exhibición de peceras, pero de agua oscuras sin peces, llenas de basura, escombros, tablones, rocas y verdín.

“El ingeniero nos dijo que Olaya no merecía nada y que él no iba a regalar nada”, fue lo que según revelaron varios líderes vecinales les dijo un contratista de Cardique, como respuesta a sus quejas y reclamos a la intervención del proceso Cardique 20-21: obra demorada que afecta sus días hace más de cinco meses.

Acusaron que la entidad no atiende sus peticiones sobre la obra de 800 metros que busca limpiar y canalizar el caño la 54, una gran extensión entre la avenida Pedro Romero y la ciénaga de La Virgen que solo era atendido por dos obreros cuando El Universal llegó a la zona. Al ver al equipo hablando con los vecinos fue cuando el taladro y el cincel comenzaron a escucharse.

“No pedimos limosna. Es obligación estatal proporcionarnos dignidad como seres humanos”, dijo Arnobis Macías Berrío, quien explicó, en sus términos, que se han quejado por el uso de cinceles en una intervención que requiere de máquina pesada y cortadoras industriales. “Esto se convirtió en un laberinto usado por delincuentes motorizados para escapar de la persecución policial. Una patrulla cayó hace días en un hueco al no tener la pericia de serpentearlos”, denunció Tilson Guzmán, líder de la comunidad.

Los habitantes denuncian que en las aguas residuales se han caído niños y hasta una mujer embarazada. Los comerciantes de comidas rápidas tienen sus negocios cerrados, hace meses, porque a nadie le apetece sentarse con los malos olores que se desprenden en la zona.

‘No es responsabilidad de Cardique’

Es la respuesta recibida de la entidad por este medio. Adujeron que desde el inicio le han insistido a la comunidad que la limpieza de estos canales no es su responsabilidad, ya que en lo que compete a su jurisdicción solo se encuentra la limpieza con el fin de impedir que los sedimentos y residuos sólidos, que llegan a los canales por el arrastre de las aguas lluvias y los que son depositados directamente, no lleguen a la ciénaga de La Virgen, generando mayor contaminación a este cuerpo de agua que es responsabilidad directa de Cardique.

Expusieron que todo fue socializado con la comunidad para que entendieran que el mantenimiento de todos estos canales que componen la red de alcantarillado pluvial de la ciudad, es del Distrito de Cartagena, así como la reposición de las tapas para el paso peatonal o vehicular que recubren la calle. “Este no es un contrato de la reparación de la malla vial de la ciudad, el cual le compete al Distrito, pero muchas veces los vecinos han llegado a las vías de hecho, afectando el normal desarrollo del contrato, demorando la ejecución del contratista”, indicó Cardique.

“Es importante recalcar que las obras durante todo el tiempo de su ejecución han sido debidamente demarcadas y señaladas, sin embargo, en algunas ocasiones la señalización es retirada y las cintas rotas generando riesgo para la comunidad en general, es importante recalcar que a la fecha el consorcio no cuenta con ningún reporte de accidentes de personal propio o particular dentro del área de intervención”, comentaron en relación a las caídas denunciadas.

¿Cuándo mejorará la situación?

La construcción de tapas y losas aún se encuentra en ejecución. “Las tapas se construyen y se espera el proceso de fraguado del concreto para proceder a su instalación y las losas se van fundiendo, atendiendo los procesos constructivos para garantizar la estabilidad de las obras realizadas, los cortes se hacen en pulidora, el concreto cumple con la resistencia adecuada y se aplican los aditivos requeridos para garantizar la adherencia de los concretos viejos con los nuevos”, explicaron desde Cardique.

Claridad sobre
la carrera 54

El Consejo de Estado la define como una obra que debe hacerse por licitación pública. Según el artículo 32 de la Ley 80 de 1993 es aquella que celebran las Entidades Estatales para la construcción, mantenimiento, instalación sobre bienes inmuebles.

En el Secop no apareció que Cardique tenga una licitación de obra pública en una búsqueda realizada desde el 1 de enero del año pasado a la fecha. Además, no hay ningún contratista trabajador de Cardique con el nombre y el apellido del ingeniero que coordina el proceso. Ningún resultado en las 19 filas de sus 188 trabajadores inscritos en la plataforma Sigep.

Cardique expuso que la obra civil es del Distrito, y por temas de presupuesto y de funciones dadas por la Ley 99 de 1993, no es posible reparar todas las losas y las tapas del canal, y que lo que se encuentra presupuestado dentro del alcance de las obras es la reparación de lo que se haya afectado.

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