Discotecas ruidosas, el dolor de cabeza de los residentes del Centro

05 de abril de 2018 12:01 AM

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(Vea aquí nuestro especial completo sobre el Centro Histórico)

“¿Qué quieren los cartageneros de la ciudad? ¿Quieren que esta sea bares, prostíbulos y discotecas o vivienda, hoteles y cultura?”. Esto se pregunta una de las residentes del Centro Histórico, quien prefiere guardar su nombre bajo reserva, y que asegura que cada fin de semana vive el “calvario” de no poder dormir por culpa del ruido que produce un establecimiento nocturno ubicado en la calle Playa de la Artillería. (Entre el caos y la rumba: Distrito Vs discotecas)

Ese establecimiento nocturno que, según una residente, le ha perturbado su descanso por más de 5 años, es el conocido como Fragma Club.

“Llevo 10 años con este problema. Los decibeles que usan son muy altos, por lo que toca llamar a la Policía para que les pida que bajen el volumen. Sin embargo, me desvelo porque las vibraciones se sienten toda la noche. Pienso que ese tipo de sitios no deberían estar en zona residencial, pues afectan nuestra salud”, dice esta afectada, que vive al lado del establecimiento.

Agregó que sabe “que la discoteca ha hecho trabajos de insonorización, pero que no incluyeron el techo por lo que el ruido todavía se siente. Además los tipos de bajos que usan son casi imposibles de insonorizar”.

¿Negligencia? Es lo que murmuran algunos residentes del sector histórico. Aunque los operativos realizados por los entes reguladores como el Establecimiento Público Ambiental (EPA) y la Secretaría del Interior son constantes, las perturbaciones y situaciones que alteran la convivencia y la tranquilidad en la zona persisten, por lo que muchos coinciden en que “por alguna razón este tipo de lugares siempre se salen con la suya”.

"Se tomaron las medidas, pero ahora las vibraciones sonoras entran por inmisión"

Pero, ¿qué ha pasado?, ¿Falta de mano dura? ElUniversal.com.co habló con todas las entidades involucradas en el tema y con el señalado establecimiento nocturno.

La Secretaría del Interior afirmó que en su momento se atendieron las quejas de los afectados por el ruido de Fragma y se tomaron las medidas pertinentes en compañía del EPA, por lo que el establecimiento insonorizó, pero ahora el ruido que invade las casas de los vecinos no se da por emisión sino por inmisión, es decir que las “tortuosas vibraciones” entran por las edificaciones, algo que no puede ser controlado por la autoridad ambiental, ya que este solo tiene la facultad de controlar el ruido por emisión. En ese caso el Dadis sería el encargado de controlar este tipo de problemas.

“Luego de la insonorización que realizó Fragma en su momento, nosotros fuimos a medir el nivel de decibeles, pero no hubo violación de la norma. El ruido por el que actualmente se queja una de las vecinas de ese sector entra por inmisión, es decir, un ruido que no trasciende hacia el ambiente sino que se queda en un espacio cerrado, en este caso la habitación de la residente afectada, por lo tanto la entidad encargada de tomar las medidas del caso es el Dadis”, dijo Leonel Guardo, subdirector de técnica y desarrollo sostenible del EPA.

Cabe señalar que el EPA es quien aplica las sanciones pertinentes por el ruido ambiental y por sobrepasar los decibeles permitidos, 55 en horario nocturno y 60 en diurno. Dichas sanciones pueden ser multas diarias hasta por cinco mil salarios mínimos mensuales legales vigentes, cierre temporal o definitivo del establecimiento o trabajo comunitario.

Este medio se comunicó con el Departamento Administrativo Distrital de Salud (Dadis), quien manifestó que este “es una tema de emisiones acústicas que se ha venido monitoreando y revisando en varias ocasiones y siempre se ha encontrado que no se sobrepasan los decibeles permitidos. Sin embargo, hay un problema de vibraciones que está afectando a los vecinos, por lo que es necesario tomar medidas”.

“Teniendo en cuenta estos últimos reportes de vecinos, el Dadis realizará en los próximos días operativos rutinarios a Fragma para poder medir las emisiones acústicas y determinar si los niveles son los permitidos o no, esto con el fin de darle un parte de tranquilidad a la comunidad”, comentó Adriana Meza, directora de la entidad de salud.

Pero, ¿qué dice Fragma?

El establecimiento nocturno también se pronunció afirmando que el proceso de insonorización se realizó con el fin de dejar de perturbar la tranquilidad de los vecinos. Sin embargo, hay otros temas que se suman al problema de las vibraciones acústicas.

“Hemos tomado las medidas del caso con la insonorización del establecimiento y los certificados del EPA lo confirman. Nosotros hicimos una insonorización grande y cada 3 años la reforzamos. La última vez fue en 2017 y la entidad realizó un monitoreo donde tanto en el club como en la casa de la residente se verificó que estamos dentro de la norma permitida”, explicó José Fadul, vocero del club nocturno.

"Resulta casi imposible insonorizar totalmente"

Finalmente consultamos a Germán Bustamante, ingeniero restaurador y residente del Centro Histórico, quien nos dijo que “debido a que las casas son muy antiguas resulta casi imposible que las vibraciones acústicas no se transmitan, y más cuando están dos edificaciones tan unidas”.

“Esos sitios de diversión con sistemas tecnológicos tan avanzados no deberían estar en zonas residenciales ya que producen contaminación de todo tipo. Lo correcto es que la administración distrital controle más los establecimientos y recupere la calidad de vida del Corralito de Piedra”, puntualizó el ingeniero.

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