División de Patrimonio encontró 125 inmuebles deteriorados en 2018

20 de enero de 2019 12:00 AM

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Por exceder los pisos establecidos en la licencia, por hacer mal una restauración o hasta por pintar en la paleta de colores distinta a la de la norma, los profesionales de la división de Patrimonio del Instituto de Patrimonio y Cultura (IPCC) le pueden notificar o hacer una advertencia a un propietario de un inmueble en el Centro Histórico.

Estos realizan un barrido permanente a las cerca de 100 hectáreas que comprenden el sector amurallado, su área de influencia y la periferia histórica en parejas de profesionales y técnicos especialistas en patrimonio.

“Nadie tiene autonomía para realizar lo que quiere, ni hacer lo contrario a la norma. Las inspecciones que hace el grupo de profesionales y técnicos que tiene la división, tienen asignados unas áreas específicas del Centro con distintas categorías”, explicó Alfonso Cabrera, director de Patrimonio del IPCC.

En 2018, según la entidad, se realizaron 76 jornadas o campañas de barrido en todo el Centro de avisos y fachadas, revisando 312 inmuebles. De estos se abrieron 120 notificaciones con méritos para iniciar procesos administrativos y 29 procesos con resolución de sanción.

En cuanto a deterioros, 125 inmuebles fueron detectados y notificados, cifra que disminuyó respecto al año anterior (150). Además, hicieron 500 informes por seguimientos a todo tipo de obras, incluyendo las que están en peligro inminente de desplome, con riesgo para la vida.

Asimismo comenzaron 100 procesos administrativos y 45 obras se ajustaron a los requerimientos.

“Nuestro marco de referencia es el Plan de Ordenamiento Territorial (POT). Le tenemos que hacer seguimiento a todas las obras públicas y privadas, con el mismo rigor para cada una”, manifestó Cabrera.

Pese a que en años anteriores se vigilaban las obras, la entrada en vigencia del nuevo Código de Policía y Convivencia Ciudadana ha permitido ser más eficientes y ágiles en los procesos.

Las visitas de obra

Los recorridos son continuos y diarios, por lo que mientras los especialistas caminan por el Centro Histórico detectando una obra, de inmediato ingresan para verificar si cuentan con toda la documentación necesaria para considerarla legal.

En caso de que el propietario, arquitecto o personas no tenga el concepto previo del comité técnico, licencia de construcción o concepto del Ministerio de Cultura, hay un inconveniente y se sella.

“Todas las obras no necesitan lo mismo, hay unas menores. Por ejemplo, un mantenimiento es una obra que haces en tu casa para limpiar o pintar, para esto no se necesita un permiso, sino una notificación. Si va un inspector a verificar las competencias, pero se da cuenta que en vez de hacer un mantenimiento se está cambiando un elemento estructural, se cierra la obra sin previa consulta”, resaltó el jefe de la división.

Este cierre preventivo se hace para que el propietario, en su debido proceso, subsane la documentación ante el IPCC y recolecte la información para que la obra siga legalmente.

Entonces, la pregunta que surge es qué tanto puede tardar un permiso o notificación para una determinada obra en un inmueble del Centro Histórico. Van desde los tres días hábiles hasta un mes.

En caso de ser un mantenimiento, explicó Escobar, de tres a cuatro días se hace el proceso. Si, por su parte, se trata de una obra de adecuación, puede tardar un poco más de acuerdo a las características, ya que se le debe anexar información de cuáles son las intervenciones, qué se hará y planos, entre otros.

Para estas últimas el permiso sí depende de las reuniones del Comité Técnico de Patrimonio, las cuales se realizan cada dos veces al mes en promedio. Pero en sesiones extraordinarias alcanzan hasta las cuatro reuniones.

“Se hacen las reuniones que hagan falta para poner al día las obras. No podemos parar el Centro Histórico, ni parar las obras. Si se presenta un proyecto que no cumple con las características técnicas que exige el comité, se le devolverá una y otra vez”, resaltó Escobar.

En caso de cumplir con todos los requisitos legales y si presenta a cabalidad la documentación, en 15 días estaría expidiéndose el permiso. Lo máximo es un mes.

Es de anotar que el comité técnico está presidido por el alcalde de Cartagena o su representante, que en esta oportunidad es el secretario de Planeación; también de un representante de la academia de historia, un arquitecto, un representante de los museos y uno de la Sociedad Colombiana de Arquitectos. Añadiendo a un integrante del Ministerio de Cultura.

Sin embargo, en los último cinco años este ministerio no asiste a las reuniones porque declinó, lo que ha retrasado ciertos procesos en obras.

Ahora bien, en lo que respecta a construcciones de gran envergadura, es decir, de más de $200 millones y con una extensión hasta de 15 mil metros cuadrados, los seguimientos de control se ejecutan cada 15 días con informes.

“Hay un ingeniero para los temas de patología, es decir, los problemas con balcones, cornisas, lo cual tiene un seguimiento aparte. Cuando se verifican obras y cumplen con todo, se les hace visitas periódicas, incluso se cierran por inconsistencias”, continuó el director.

Entonces, si en medio de las obras se dañan las casas vecinas o hacen cosas que no están aprobadas, como un piso de más, se interviene de inmediato porque es en “flagrancia”.

La iniciación de un proceso administrativo incluye muchas posibilidades, por ejemplo, si la obra está en proceso puede subsanar y reparar los daños, pero si ya se terminó es más grave. Las consecuencias pueden ser desde cerrar la obra, demoler o sanciones con multas.

En ocasiones, se les notifica a los colegios profesionales de ingenieros y arquitectos para verificación de actuaciones éticas que pueden llevar hasta la suspensión de su licencia profesional.

Avisos y fachadas

En cuanto a esta categoría se realizan de 600 a 700 visitas anuales, contando con una de las normas más estrictas del país.

En el 2018 el IPCC cerró con 29 procesos con resolución de sanción, 100 con resolución de apertura a pruebas; 25 más con resolución de exoneración de sanción y 10 con resolución de terminación por pago de sanción.

Asimismo visitaron 200 locales en jornadas de barrido y 96 visitas e informes de exoneraciones.

“El Centro se ha llenado de pintura mural, pero se debe tener en cuenta que todo lo que se haga aquí debe pasar por el comité técnico. Cartagena es una obra de arte, pero sí se deben preparar áreas en el Centro donde las nuevas expresiones culturales tengan sus sitios específicos. En un principio y para casos específicos se aprobó pinturas murales en sitios abandonados con permisos de los propietarios”, puntualizó el director de la división de Patrimonio.

Las obras selladas por el IPCC

Esta semana el IPCC selló temporalmente seis obras por incumplimiento de las normas, entre ellas, una en la calle del Arzobispado y otra en la calle de la Magdalena. Las obras, al parecer, exceden lo autorizado en los permisos urbanísticos. Los cerramientos preventivos se realizan con el objetivo de que las compañías constructoras, arquitectos y demás encargados realicen sus obras cumpliendo con cada uno de los requisitos.

“Los ejecutores de las obras cerradas preventivamente tienen que subsanar a la mayor brevedad esos requisitos, so pena de quedar cerrados indefinidamente previo proceso administrativo sancionatorio. Continuaremos con los cerramientos en cada una de las obras en donde no encontremos el lleno de requisitos exigidos”, indicó el director de IPCC, Iván Sanes.

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