Cartagena


“El código se está pasando”: vendedora

La señora Angelina Cassiani Cañate lleva más de 20 años codeándose con reinas de belleza, presidentes y demás personalidades.

EL UNIVERSAL

23 de marzo de 2019 12:00 AM

REDACCIÓN CARTAGENA

23 de marzo de 2019 12:00 AM

La señora Angelina Cassiani Cañate lleva más de 20 años codeándose con reinas de belleza, presidentes y demás personalidades. Eso lo ha logrado gracias a su trayectoria como vendedora de frutas en el parque de Bolívar, donde es la palenquera más querida y conocida por propios y visitantes. Sin embargo, ese reconocimiento no sirvió de nada ayer en la mañana, cuando un grupo de policías y operarios de Espacio Público le tumbó el puesto y se llevaron su mercancía. El suceso quedó registrado en un video grabado por un ciudadano indignado que lo compartió y lo hizo viral.

Para Angelina, fue la primera y la peor experiencia que ha tenido en su oficio. “Llevo 20 años en este lugar, aquí me he hecho famosa, me tomo fotos con personajes importantes del país y del mundo. Pero ayer apenas eran las 6:30 de la mañana, tenía poco de haber llegado y enseguida los policías cogieron todo y lo embarcaron en un camión diciendo que yo estaba en el espacio público. Incluso cogieron el desperdicio que tenía en un recipiente en la mesa y lo tiraron al suelo para decir que yo era la que lo tenía sucio, fue un total atropello”, aseguró la palenquera de 54 años.

Se las devolvieron

“Yo les rogué, les supliqué que no se me llevaran las cosas, que yo no estaba haciendo nada malo, que ese era mi sustento, pero eso no les importó. Al contrario, un jefe de ellos estaba desafiante y me dijo que si me ponía aquí mañana, pasado o cualquier otro día, venía otra vez y me quitaba”, siguió diciendo Angelina.

Después de un rato, una sobrina suya buscó a los uniformados y logró convencerlos de que al menos le devolvieran las frutas, pero la mesa, la porcelana y demás implementos sí se quedaron en el camión.

“Ese Código de Policía se está pasando, ya le han puesto comparendos a varios vendedores, al de fritos, al de los bolis, al de jugos, eso no debe ser así. Yo por ejemplo no puedo dejar mi fuente de trabajo”, finalizó la afectada, quien espera no volver a pasar otro trago amargo como el que vivió ayer.

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