Cartagena


El dramático deterioro de los cementerios distritales de Cartagena

HYLENNE GUZMÁN ANAYA

04 de mayo de 2018 10:02 AM

La única bombilla que alumbra la parte de atrás del cementerio de Olaya Herrera está energizada por varios cables de telefonía que los vigilantes unieron para tener luz. Al notar la falta de gestión, adecuaron dos lámparas en la entrada y una en la parte de atrás para preservar la seguridad.

En el de Manga, por su parte, las lámparas se dañaron poco a poco hasta que hace un mes los 22 postes de luz dejaron de funcionar. A oscuras, los celadores deben supervisar todo el sitio.

“Entre los compañeros compramos unos cables de telefonía y los amarramos hasta un árbol, donde pusimos un bombillo”, indicó Jorge Luis, celador del cementerio de Olaya.

El inconveniente de energía no es el único por el que sufren los trabajadores, otros más perjudican a los visitantes del sitio y a los mismos habitantes de los barrios.

En Olaya, por ejemplo, el aseo es permanente pero hace tres años no hacen reparaciones. En una cancha que colinda con el sector Porvenir, diariamente juegan fútbol y cuando el balón cae en el cementerio, jóvenes saltan la pared para recogerlo. Práctica que, supuestamente, ha sido replicada por ladrones, que ingresan a hurtar las pertenencias de los familiares que visitan el lugar.

“Hace como tres años la pared ha presentado grietas, los alambres que estaban arriba para protección los han quitado y por ahí se vuelan para robar y para recoger los balones que caen. Muchas veces los familiares están de visita y el balón les cae en la cabeza”, explicó Emerson Julio, integrante de la Junta de Acción Comunal del sector La Magdalena.

En Manga, la última vez que quitaron la maleza, limpiaron el sitio y pintaron el cementerio fue en el 2015. Desde entonces no se limpia y los malos olores han aumentado, así como los roedores, a tal punto que las casas vecinas están afectadas.

“A ese cementerio nadie le presta atención. Hicimos bullicio la última vez cuando salía de la administración Dionisio Vélez y fue cuando hicieron limpieza de maleza, pintaron y arreglaron un poco. Siempre es la misma lucha. No deberían hacer más sepelios y los hacen”, destacó Julio Romero, de la Junta de Acción Comunal de Manga.

Hay un plan de acción
Según Judith Pérez, directora de Apoyo Logístico, encargada de la administración de los cementerios, realizaron un plan de acción que incluye intervención en: legalización de títulos de propiedad, mejoramiento de infraestructura, actualización del proceso para asignación del auxilio que se entrega y modernización de los mecanismos en su administración.

“Estamos articulando para mejorar la iluminación en todos los cementerios. En cuanto a la pared con grietas del cementerio de Olaya se dejó un presupuesto para las obras de mantenimiento”, puntualizó la funcionaria.