Cartagena


El Edén del barrio Las Gaviotas se volvió un infierno

RUBÉN DARÍO ÁLVAREZ P.

21 de enero de 2012 12:01 AM

Los moradores del barrio Las Gaviotas se mostraron preocupados con el estado de postración que actualmente presenta el “Centro Recreacional El Edén”, que funcionaba en esa misma zona de Cartagena. Dijeron que de ser uno de los espacios de encuentro cívico-social más prestigiosos de la llamada Nueva Cartagena, pasó a convertirse paulatinamente en un escenario de ruinas, suciedad, desorden y mal uso del espacio público.
Y en efecto: en estos momentos el “Centro Recreacional El Edén” carece de piscinas, sus bohíos están destruidos, sus baños quedaron fuera de servicio, la maleza y las basuras lo cercaron; y lo que funcionaba como la piscina para adultos, se convirtió en una gran poza de aguas estancadas y llenas de desechos, que, según los moradores, ya ha producido tres casos de dengue en la zona.
De acuerdo con vecinos que han enviado quejas a los medios de comunicación, en las noches el centro viene siendo tomado por un grupo de jóvenes del mismo barrio, y de las comunidades aledañas, para consumir alucinógenos, como también para practicar patinaje, con lo cual han terminado de destruir lo poco que queda de ese espacio tradicional de la ciudad.
Algunas amas de casa anotaron que muchos de los elementos con que el centro prestaba servicios a la comunidad, fueron desapareciendo misteriosamente sin que las sucesivas administraciones dieran cuenta de esas pérdidas.
“Aquí celebrábamos nuestras fiestas, hacíamos conciertos, había reuniones de vecinos, pero ya nada de eso se puede, porque el centro está hecho un desastre”, dijo una habitante que pidió la reserva de su nombre.

Los elementos del desastre
En primera instancia, el actual presidente de la Junta de Acción Comunal de Las Gaviotas, Jorge Gómez Guerra, culpa a dos factores: la ola invernal y las administraciones pasadas.
El trabajador cívico dice que El Edén venía en franco deterioro, pues las personas que lo administraron en el pasado “sólo obtenían ganancias de su uso, pero nunca le invertían”.
De esa manera, asegura que cuando recibió la presidencia de la JAC encontró un centro recreacional en no muy buenas condiciones, “pero se podía trabajar con él para recuperarlo. Sin embargo, ni la Administración Distrital, ni los demás miembros de la JAC, ni los moradores del barrio se mostraron interesados en apoyar los proyectos que presentábamos en beneficio del mismo centro, además de que tenía una deuda de $60 millones, por concepto de servicios públicos”.
Agregó que el centro se encuentra en la actual postración, debido a la pasada ola invernal, cuyos aguaceros terminaron de destruir los bohíos pequeños, el bohío central e inundó la piscina de mayores, “que ahora es una gran problemática ambiental. Le hemos pedido ayuda al Cuerpo de Bomberos del Distrito para evacuar el agua, pero han hecho caso omiso”.
No obstante, Gómez Guerra afirma que el centro ha sobrevivido a los trabajos que ha adelantado la JAC con sus propios recursos, “porque cuando hemos pedido colaboración del Distrito, lo que nos dicen es que se puede invertir, pero tenemos que entregarles el centro para que lo administren en ellos”.
En cuanto a invitar a una caja de compensación o a una empresa privada para que lo recuperen, el líder comunal indicó que “eso sería quitarle la obligación al Estado y dejar que el sector privado se apropie de un espacio que nos pertenece a todos”.

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