Cartagena


El viacrucis de los usuarios de Transcaribe para usar el SITM

La falta del recaudo en el SITM, el horario de contingencia y los toques de queda implementados por el Distrito, aumentan el intervalo entre los buses y la congestión de usuarios en estaciones.

RICARDO GÓMEZ STAND

03 de mayo de 2021 10:00 AM

Cientos de personas que diariamente desean salir de sus trabajos en Bocagrande, y que cuentan con Transcaribe como única opción de transporte, deben caminar entre 5 y 15 cuadras para llegar a la estación de La Bodeguita en el Centro Histórico, acreditar que son usuarios del sistema mostrando su tarjeta, y subir en uno de los busetones que los lleve de regreso a sus hogares.

Esta situación se presenta porque desde el 19 de abril el Sistema Integrado de Transporte Masivo (SITM) no cuenta con recarga de tarjetas en sus estaciones, ni en los puntos externos. Desde entonces, solo pueden acceder a las rutas alimentadoras y pretroncales (en los barrios) aquellos usuarios que tengan saldo en sus tarjetas.

Debido a esto las estaciones se encuentran completamente saturadas, con aglomeraciones de personas que entorpecen el acceso a los buses, haciendo riesgoso el ingreso al SITM justo en el tercer pico de contagio de la pandemia de COVID-19.

Dificultades para el personal de la salud

Raquel Gamarra, auxiliar de enfermería y residente del corregimiento de Santa Rosa de Lima, a unos 20 kilómetros al suroriente de Cartagena, debe realizar una travesía diaria para llegar a su trabajo desde que se suspendió el sistema de recaudo de Transcaribe, ya que al no contar con puntos de recarga para tener saldo en su tarjeta, no logra abordar los alimentadores o buses del SITM, y debe caminar largos trayectos y encontrar otro medio de transporte que la acerque al patio portal, para luego tomar la ruta A103 que la lleva directamente a Bocagrande.

Sostuvo que ante la implementación de las nuevas medidas para hacer frente al nuevo pico de COVID-19, el panorama es mucho más complejo.

“No es justo que el cuerpo médico de la ciudad, luego de hacer todo el esfuerzo que se ha hecho durante más de un año de pandemia, deba padecer las afectaciones de movilidad que vive Cartagena (...) Los ingresos o salarios se han visto afectados para mí y mis compañeros porque nos toca gastar más pasajes diarios en colectivos, motos o cualquier medio alternativo de transporte, lo que encarece el costo de vida”.

El sentir de Gamarra lo comparten muchos profesionales de la salud, que durante estos 13 meses de pandemia han asumido la mayor carga de responsabilidad con los pacientes y la ciudadanía en general. Si bien el Gobierno nacional y los entes territoriales han querido implementar algunas políticas a su favor, lo cierto es que el gremio no se ha sentido respaldado.

Para Xuley Jinete quien también trabaja en Bocagrande, en el área de la salud, la actual situación de movilidad perjudica de manera directa a las personas más pobres, quienes deben pagar más por el transporte.

Afirmó que desde que se suspendió el recaudo en el SITM, debe gastar entre $8 mil y $10 mil por trayecto, es decir, de ida hacia el trabajo y del trabajo hacia su casa. Jinete además explicó que son $5 mil por un colectivo desde la bomba El Amparo al Centro y $3 mil por uno desde el Centro a Bocagrande, recalcando que lo mismo sucede de regreso a su hogar, debilitando de manera significativa sus ingresos.

Lo mismo le sucede a Yulissa Acevedo, residente del barrio Fredonia, quien además de pagar más por el transporte diario, debe esperar más de una hora dentro de las estaciones del sistema, que colapsan con la alta demanda que imposibilita el acceso a los buses.

Estos casos no son más que una evidencia de cómo el cuerpo médico de la ciudad, y los cartageneros en general, se ven obligados a realizar maniobras y tomar medios alternativos de transporte, que encarecen el costo de vida y generan una serie de dificultades o riesgos para los ciudadanos afectados con la crisis del SITM y las decisiones tomadas por el Distrito.

Por su parte Juan Pablo Arenilla, servidor turístico, aseguró que Transcaribe es un medio de transporte seguro y eficiente, pero que “ver ese montón de personas de todas las edades caminando hasta La Bodeguita, es vergonzoso. Los cartageneros necesitamos la total operación de Transcaribe”.

Peticiones

Entendiendo lo compleja que es la actualidad del SITM y el manejo de pandemia, los profesionales de la salud solicitan a Transcaribe, la Alcaldía, al Departamento Administrativo Distrital de Salud (Dadis) y a las directivas de los centros médicos, lograr acuerdos o presentar alternativas para tener acceso de calidad al SITM.

Aseguraron que no existe ningún tipo de apoyo o claridad por parte de las autoridades competentes y las directivas de los centros de salud, lo que genera incertidumbre y aumenta la precariedad del transporte público para estas personas.

Además recordaron que el año pasado, con el propósito de garantizar un transporte seguro al personal médico de la ciudad, en el primer trimestre de la pandemia la Gobernación de Bolívar puso a disposición dos buses para que fueran transportados desde sus viviendas al trabajo y viceversa.

¿Y las soluciones?

Los operadores de Transcaribe siguen cumpliendo lo dispuesto por la gerencia del SITM, permitiendo únicamente el ingreso de personas con saldo a los buses en los barrios de la ciudad, mientras que en las estaciones las personas pueden entrar y usar este transporte únicamente portando su tarjeta vigente.

“Insistimos en la importancia de que Transcaribe defina un plan de contingencia, pues desde hace semanas no se recibe recaudo, lo cual es la única fuente de ingresos”, argumentó Mauricio Sandoval, gerente de Transambiental.

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