Cartagena


Mujer fallecida por coronavirus, ingresó a la clínica por una bacteria

Familiares de la última víctima mortal de coronavirus en la ciudad, Ilse Caraballo, hablaron con El Universal y contaron todo sobre su muerte.

WENDY CHIMÁ P.

03 de abril de 2020 12:00 AM

Mi esposa no llegó con ningún síntoma de coronavirus a la Clínica La Nuestra, ella ingresó a hospitalización por una bacteria que tiene, la cual se le desarrolló en este mismo lugar años atrás y con la que había estado conviviendo todo este tiempo. Estando ahí hospitalizada este año, se contagió de este nuevo virus”, son las primeras palabras que Leonardo Fabio Polo, esposo se Ilse Caraballo, la tercera víctima mortal de COVID-19 en Cartagena, dice en medio de la entrevista. (Lea aquí: Una mujer, nueva víctima mortal de coronavirus en Cartagena)

Polo insiste con indignación que desde el primer momento en la clínica actuaron con hermetismo y después de ponerla en una habitación con otra persona, decidieron cambiarla hasta aislarla y solo días después les comentaron lo que ocurría.

“Yo no pude ver a mi esposa en los últimos días de su hospitalización, la tenían en una habitación aislada y lo único que podíamos hacer era llamarla”, comento asegurando que “desde que ella falleció, incluso antes, cuando nos dijeron que ella posiblemente tenía coronavirus, le pedimos a la EPS Salud Total y al Dadis que nos hicieran también la prueba a nosotros, sus dos hijos, a su hermana y a mí para descartar, pero hasta ahora nadie ha venido”.

“Pasaba en casa”

En el 2016, a Ilse, de 44 años, le realizaron en esta misma clínica una histerectomía, donde a parte de extraerle todo el útero, según indicó su hermana, Cora Caraballo, le perforaron la vejiga, por lo que dos días después de haber sido dada de alta tuvo que regresar a urgencias porque la herida se había infectado.

“Al llevarla a la clínica la revisaron y de inmediato la subieron a UCI, donde al abrirle la herida, vieron que estaba infectada. Duró 1 mes con la herida abierta y 8 meses con incontinencia urinaria, por lo que teníamos que ponerle paño desechable”, aseguró la señora Cora.

Leonardo, con indignación, asegura que en una segunda operación que le hicieron en este mismo lugar, para reestructurar la vejiga, pensaban que todo había quedado bien, por lo que Ilse encontró trabajo en una empresa de telecomunicaciones, donde solo laboró un mes, debido a sus malestares.

“Después de la segunda operación a los 4 meses comenzó a sentir dolor al momento de orinar, por lo que fuimos nuevamente al médico y ahí le detectaron la bacteria, la cual estaba alojada entre su uretra y su vejiga, esto lo que hacia era que cuando ella orinaba le quedaban residuos”, explicó.

Al ser detectada esta bacteria a Ilse le cambió la vida totalmente, por lo que desde el 2017 pasaba tiempo entre la casa y la clínica por las constantes hospitalizaciones, por lo que pasó un año y medio incapacitada.

La tragedia

“A mi esposa los médicos venían a revisarla constantemente, pues la hospitalizaban aquí en casa para tratarla, la última hospitalización en casa fue hasta el 11 de marzo, cuando ya estaba estable, pero el 20 de marzo el dolor se activó nuevamente y la llevamos a la clínica, donde le realizaron una serie de exámenes y decidieron hospitalizarla”, indicó Leonardo.

Todo indica que la hospitalización iba a ser solo por 3 días, mientras llegaban los resultados de los exámenes para después enviarla a casa, donde le terminarían el tratamiento.

“Cuando la llevamos, en urgencia, habían varias personas tosiendo, no había ningún protocolo. La llevaron a la habitación 412, donde había otra paciente, ahí duró dos días y cuando llegaron los resultados del examen de plaqueta no nos dijeron nada y la trasladaron a la habitación 414, donde estuvo aislada 4 días”, aseguró el esposo de la víctima, mientras que la hermana señaló que “ellos no nos decían anda, pero cuando vieron que se estaba complicando nos dijeron que la iban a bajar a primer piso, donde le pusieron oxígeno”.

Los familiares de Ilse al ver que no era poca la información que recibían, decidieron exigirle a la clínica que le hiciera la prueba de COVID-19, pues sabían que algo más la estaba afectando.

“Ilse tenía las plaquetas bajas, una persona así se contagia fácilmente, por eso al ver que le tenían que poner oxígeno, comencé a recordar todo lo que había pasado desde que llegamos a la clínica, donde había mucha gente tosiendo y demás, decidí comenzar a exigir que le hicieran la prueba de COVID-19 y que a nosotros también, pero solo se la hicieron a ella y después nos dijeron que había salido positivo, cuando falleció. El virus lo cogió en la clínica, por que ella entró por una bacteria, pues Ilse no salía a la calle, se mantenía en casa o en la clínica”, finalizó su esposo.

La última persona que habló con Ilse fue su hermana Cora, quien contó que fue a través de una llamada donde la víctima le contó que la llevaría a UCI.

“El 29 de marzo decidieron llevarla a UCI porque se había complicado, pues el oxígeno no le estaba ayudando a respirar y falleció el 30 a las 4:30 de la madrugada”, finalizó la mujer exigiendo que “investiguen a la clínica, el virus está ahí. No sabemos si se le pegó por la primera paciente con la que la pusieron en la habitación o por alguna otra persona de ahí”.

“Estamos haciendo pruebas”
Desde el Dadis indicaron que las EPS son las encargadas de realizarle las pruebas a las personas que así lo soliciten, además señalaron que diariamente están visitando las casas de aquellas personas para hacer el seguimiento de los casos.