Ellos no pueden trabajar en cuarentena, ¿quién los ayuda?

06 de abril de 2020 12:00 AM
Ellos no pueden trabajar en cuarentena, ¿quién los ayuda?
Muchos de los vendedores ambulantes no tienen otra forma de subsistir. // Foto: Archivo El Universal

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El aislamiento preventivo fue decretado en la ciudad con algunas excepciones. En principio se permitía que las personas pudieran laborar, pues el toque de queda se iniciaba a las 6 de la tarde y terminaba a las 4 de la madrugada, pero desde el 17 de marzo, cuando el presidente de la República, Iván Duque, aseguró que se debía cumplir todo el día en todo el país, William Dau, alcalde de Cartagena, lo acogió, dejando claro que solo algunas personas tenían permiso para laborar y transitar por las calles.

En su momento, nadie pensó en aquellos que viven del día a día, peluqueros, estilistas, taxistas, señoras que ayudan en la limpieza del hogar, vendedores y otro grupo de ciudadanos que ahora deben estar resguardados en sus casas, pero ¿quién los ayuda a conseguir los alimentos?

Esa es la pregunta que ellos se hacen y le hacen a la administración local, mientras aseguran que “no estamos adscritos a ninguno de los subsidios, por eso no hemos recibido ayuda y no sabemos qué más hacer”.

1. “Los ahorros se me están acabando”

Carmenza, quien trabaja en casas de familia desde hace 15 años, cuenta que en estos días, donde no ha podido salir a conseguir algo de dinero para comprar comida ni pagar el arriendo, le ha tocado sobrevivir con los pocos ahorros que tenía para el estudio de sus dos hijos, quienes este año terminan el bachillerato.

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Foto: Ilustración - Cortesía 123rf

“Yo trabajo en casas de familia por hora, lavo, cocino, hago aseo y plancho, pero desde que comenzó la cuarentena no he podido salir más, mis clientas me dicen que ahora que todo termine ellas me apoyarán y me seguirán dando empleo, pero ahora cómo hago, pues lo poquito que tenía ahorrado aquí en la casa ya se me está acabando”, dice esta mujer de 55 años.

Carmenza, quien vive en Henequén, desea que el virus se vaya para ella poder salir y seguir trabajando pues “por más que he intentado ahorrar en los alimentos para que no se acaben, va a llegar el momento en que eso pase y qué, quién me ayudará, porque hasta ahora no soy beneficiaria de los subsidios y los mercados que la Alcaldía está regalando no han llegado hasta acá”.

2. Sin peluquería y sin plata

Arnold Pérez y Pedro Herrera no se conocen, pero ambos trabajan con los mismos instrumentos. Arnold es peluquero y Pedro arregla las máquinas de peluquería, ninguno de los dos ha podido trabajar desde que inició la cuarentena, por eso lanzan un SOS a la Alcaldía o a algunas personas que quieran apoyarlos, pues aseguran no saber qué les depara el día de mañana.

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Foto: Julio Castaño - El Universal

“Los peluqueros como tenemos contacto directo con las personas para poder hacerle los cortes y demás, pero con esto no podemos trabajar ni siquiera por nuestras casas, por eso no sabemos qué pueda pasar”, explica Pedro, mientras que Arnold, quien tiene 25 años y es padre de un niño de 3 años, comenta que trabajaba en una peluquería, donde ganaba por comisión, pero desde que llegó el COVID-19 a la ciudad, todo cambió.

“A veces tenemos qué comer, otras veces nos apoyamos con vecinos o familiares, pues como yo ganaba un pequeño porcentaje por el trabajo que hacía, no tenía la oportunidad de ahorrar, pues pago arriendo, más todo lo que toca comprar cuando se tiene un bebé”, dice con tristeza, mientras señala que “de esto he estado aprendiendo que por más dura que sea la situación, siempre debemos tener dinero guardado. Yo no puedo salir a trabajar, pero cómo hago para conseguir los alimentos”.

3. Mujeres: del volante a la casa

Iluminada Sierra lidera el grupo de mujeres taxistas de la ciudad. Ellas también se han visto afectadas por esta medida nacional, ya que no han podido salir a recorrer las calles de Cartagena en los carros que manejan para ganarse el dinero de su sustento diario. La mayoría de estas señoras son madres cabeza de hogar, quienes hoy en día no saben cómo hacer para conseguir dinero.

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Foto: Archivo - El Universal

“Todas estamos pasando por la misma situación, nuestros hijos y papás dependen de nosotras y como no hemos podido salir a trabajar, hemos estado estirando los pocos ahorros que nos quedan hasta que acabe todo esto”, dice Iluminada, quien tiene 59 años y 29 de ellos los ha dedicado a trabajar como conductora de taxi.

Ella cuenta que trabajan como independientes, por lo que les toca pagar su salud, pensión y demás, pero en estos momentos no pueden hacer nada de eso, por eso quieren que la Alcaldía les ayude.

“Solo queremos que sepan que existimos y que necesitamos que nos ayuden, pues si no vamos a trabajar, no tenemos cómo hacer para conseguir el dinero del día”, finaliza Iluminada, quien habla en nombre de todas las mujeres del grupo, con quienes crearon a principio de año una fundación que ahora no saben qué pasará con ella.

4. Esquina solitaria

Son las 10 de la mañana y la famosa esquina de los mototaxistas está solitaria, aunque parezca extraño, ellos están cumpliendo con la medida, bueno, eso está haciendo Ramón, quien prefiere no dar su nombre completo.

Es de tez blanca, pero debido a su trabajo, ahora su piel parece morena. Ramón llegó a la ciudad hace 3 años de Santa Rosa, donde vive su familia, por cosas de la vida le ha tocado ser mototaxista y cuando comenzó la cuarentena él se negó a estar en casa.

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Foto: El Universal

“Yo decía que no podía quedarme en casa, pues debía salir a trabajar para conseguir comida para mí y mi esposa, pero a los tres días de haber empezado la medida, me di cuenta que unos policías estaban guardando las motos de unos conocidos por Olaya y eso me dio miedo, por eso me devolví a mi casa y he estado aquí tratando de sobrevivir sin los 120 mil que en días malos me hacía”, explica señalando en días buenos puede llegar hasta los 250 mil pesos o más. Ramón decidió acatar las órdenes de los decretos, pero ahora, tres semanas después y al ver que lo poco de comida que tenía ya se está acabando, no sabe qué debe hacer para conseguir más, pues plata ya tampoco tiene.

“He pensado en salir a trabajar en la moto por aquí cerca, bueno lo he hecho”, confiesa, pero “no me ha ido nada bien, la gente no está en la calle y los policías están en todos lados. Necesito que la Alcaldía vea para el gremio de mototaxistas, nosotros también necesitamos comer, si de pronto nos dejaran salir uno día o dos, eso nos ayudaría”.

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