Cartagena


En cuarentena: 70% han bajado los ingresos de buses y busetas

Los propietarios y conductores de este servicio aseguran que las ganancias se han ido a pique debido al poco flujo de personas durante el aislamiento por el coronavirus.

SOFÍA FLÓREZ

27 de abril de 2020 12:00 AM

“Nos está yendo pésimo, no hay usuarios, la producción ha bajado más del 50%, ahora uno le entrega si acaso en un día bueno 90 mil pesos al propietario, pero antes eran 300 libres. Esto nos ha golpeado muy fuerte y no recibimos ayuda de nadie”, dice Adolfo Reyes, conductor de una buseta de la ruta Ternera.

Son las 10 de la mañana de un día de cuarentena en Cartagena. En condiciones normales a esta hora Adolfo ya podría tener más de 50 mil pesos del producido del día y podría hasta triplicarlo en las horas siguientes, sin embargo, desde la declaratoria del aislamiento obligatorio por el coronavirus sus ingresos se han venido a pique.

Y es que con la cuarentena las cosas sí que se han puesto graves para el gremio de transportadores de servicio público de buses y busetas. Entre los propietarios y conductores de los cerca de 600 buses de servicio público que tiene Cartagena, hay preocupación por las millonarias pérdidas que registra el sector, en medio de la cuarentena, la cual completa más de un mes y se extenderá hasta el 11 de mayo.

De acuerdo con Cesareo Buj, gerente de ETRANS Ltda., empresa que despacha la mayoría de rutas del transporte de la ciudad, desde que comenzó la cuarentena se han reducido en un 70% los ingresos, pues pasaron de hacer ganancias diarias de entre 300 a 320 mil pesos, a 40 mil pesos.

Ahora los buses y busetas movilizan solo el 10% de los pasajeros que reportaban antes de la cuarentena, lo cual los ha dejado en un desequilibrio grande, pues aunque hay disminución de los ingresos, los egresos por los costos operacionales de los vehículos siguen siendo los mismos.

“Las empresas no están llegando ni a un 20% de los ingresos, ahora mismo estamos trabajando aproximadamente con 90 vehículos, hay unos que como no alcanzan a recobrar la inversión, prefieren no sacarlo, y es que desde que comenzó todo un vehículo está trabajando por una tarifa de 40 mil pesos, cuando antes eran hasta 320 mil pesos diarios; los pequeños empresarios no estaban preparados para esto, sobre todo porque el costo operacional sigue siendo el mismo. Es más, cuando los vehículos se varan, lo recaudado no alcanza para repararlo. Estamos asumiendo esto con mucha preocupación, sobre todo porque no encontramos respaldo de las autoridades”, dice Buj.

Marcos Payares, conductor, asegura que, debido a que les redujeron el horario de circulación, solo alcanzan a dar cuatro vueltas en el día. Sin embargo, prácticamente solo recaudan en la mañana, ya que en la tarde básicamente no hay gente movilizándose. Además, asegura que debido al pico y género, el día que le toca a los hombres es cuando peor les va.

“La vaina está grave, los días de los hombres nos vamos limpios, llevamos solo para pagar el cupo al dueño del bus. Con esta cuarentena estamos movilizando como entre 15 y 25 pasajeros por vuelta como mucho, porque a veces ni eso. Los carros solo están dando para lo básico”.

Piden colaboración de las autoridades

Pero además de los pocos usuarios, Buj asegura que también los han perjudicado los operativos de las autoridades, ya que, a su parecer, algunos oficiales desconocen los alcances del decreto e incluso les han bajado pasajeros o no dejan movilizar al conductor porque ese día no le toca al número de su cédula, pero dice Buj que el decreto del pico y cédula no aplica para los conductores.

“El servicio se ha visto afectado porque no hay pasajeros en las vías, pero también por los operativos que viene haciendo la Policía, ya que muchos desconocen el decreto del alcalde y del presidente en donde dice que el servicio de transporte está exento y puede circular en el horario establecido, pero aquí vemos que a los conductores les hacen comparendos porque supuestamente están violando el decreto de pico y género, porque ellos dicen que hasta los conductores tienen que cumplir y eso no es así, entonces ese desconocimiento nos está trayendo una cantidad de inconvenientes”, asegura Buj.

Adicional a esto, asegura que los controles en algunos puntos, como María Auxiliadora, hacen que los vehículos se retrasen hasta 30 minutos en un solo punto.

“Lo que queremos es que se cumpla el decreto y que nos dejen trabajar, han estado haciendo operativos en donde un bus dura casi media hora en un trancón, se dedican a revisar pico y cédula persona por persona, lo cual nos perjudica, no solo a nosotros sino también al pasajero y a todos en general, porque cuando los bajan los están exponiendo”.

Desde el gremio esperan que haya más colaboración de parte de las autoridades y que con la reactivación de los sectores de la construcción y la manufactura a partir de hoy, la demanda crezca y con ella las ganancias.

Limpieza

Después de cada jornada, las empresas de buses desinfectan los puntos de contacto de los pasajeros como tubos y sillas.

Los conductores usan gel antibacterial y tapabocas, el cual también es obligatorio para los usuarios y las personas deberán mantener una distancia mínima de un metro.