Cartagena


En La Boquilla esperan inversión para colegio

La comunidad educativa ha interpuesto tutelas para que el Distrito disponga recursos para adecuar la

DEIMER PRIMO FERREIRA

04 de agosto de 2019 06:42 PM

La Institución Educativa de La Boquilla está sumida en el olvido. Eso aseguran los estudiantes, padres de familia y docentes de la institución. Según contaron, la infraestructura del plantel educativo se deteriora cada día más.

Techos en mal estado, paredes que ponen la vida de los estudiantes en riesgo, baterías sanitarias en pésimo estado, ventiladores dañados y una puerta de salida insuficiente para la cantidad de personas que frecuentan el colegio, son algunos de los problemas que se han reportado desde el lugar.

Uno de las situaciones que más afecta a la institución radica en los techos, compuestos por láminas de zinc, las cuales por el tiempo y las condiciones climáticas se han ido deteriorando. Están llenas de huecos, ocasionando que siempre que llueve el agua se filtre, causando daños también en el cielo raso, que es de machimbre.

“Los salones se convirtieron en hornos, porque al no tener el cielo raso como se debe, el calor aumentó y eso afecta el desarrollo de las actividades académicas”, expresó José Pinto Arenilla, padre de familia.

Las barandas de los pasillos internos, que son de madera, están podridas, representando un peligro para los estudiantes, debido a que al acercarse, estas podrían desprenderse y ocasionar situaciones lamentables.

En la institución cuentan con un informe técnico de un ingeniero civil, que señala la existencia de un deterioro generalizado de la red hidráulica y no existen baterías sanitarias, generando contaminación ambiental. La red eléctrica está en pésimo estado. Toma corrientes e interruptores no tienen protección; los pisos están desgastados y la mampostería es inexistente, lo que permite la filtración de agua. El concreto ha cedido por la alta salinidad.

Un desacato

Debido a la situación en la que se encuentra la institución, José Pinto Arenilla, padre de dos niñas que estudian en el centro educativo, interpuso varias tutelas el año pasado, las cuales fallaron a su favor. Sin embargo, aún no hay solución.

“Nuestros hijos están en riesgo por esta situación, por eso me motivé a exigir que se respeten sus derechos. A pesar de los fallos emitidos por el juzgado, nadie vino a solucionar”, expresó Pinto.

Al ver que no recibían respuestas por parte del Distrito, Pinto presentó en junio un incidente de desacato, para evitar que los derechos de los menores se sigan vulnerando.

“Esperamos que ahora sí hagan la inversión en la institución. No se trata de un capricho de la comunidad, es una necesidad que se tiene, hace falta inversión”, aseguró el padre de familia.

Según informaron desde la institución, en varias oportunidades se ha notificado de la situación a la Secretaría de Educación, ya que el rector ha enviado varias cartas desde el 2018, solicitando visitas e inversión.

Según conoció este medio, el 17 y 20 de septiembre de 2018 la Secretaría de Educación hizo una visita técnica al colegio, recomendando lo siguiente: revisar y reparar ventiladores que están desajustados y con inadecuados soportes e instalaciones eléctricas; reparar los elementos estructurales, vigas y placas de concreto. También recomendó un estudio patológico a mediano plazo, reparación de grietas y daños en los pisos, además de la reparación de barandas de madera del segundo piso por representar un riesgo para los niños; reemplazar el cielo raso y cambiar baterías sanitarias.

Lo que dice la Alcaldía

Este medio se comunicó con el alcalde Pedrito Pereira, quien manifestó que “ya la Secretaría de Educación realizó una visita y se estableció el presupuesto, el cual está en un valor aproximando de $130 millones. Este semestre se hará la intervención”.

La Institución Educativa de La Boquilla está sumida en el olvido. Eso aseguran los estudiantes, padres de familia y docentes de la institución. Según contaron, la infraestructura del plantel educativo se deteriora cada día más.

(Lea aquí: Asegurada alimentación para estudiantes de colegios oficiales)

Techos en mal estado, paredes que ponen la vida de los estudiantes en riesgo, baterías sanitarias en pésimo estado, ventiladores dañados y una puerta de salida insuficiente para la cantidad de personas que frecuentan el colegio, son algunos de los problemas que se han reportado desde el lugar.

Uno de las situaciones que más afecta a la institución radica en los techos, compuestos por láminas de zinc, las cuales por el tiempo y las condiciones climáticas se han ido deteriorando. Están llenas de huecos, ocasionando que siempre que llueve el agua se filtre, causando daños también en el cielo raso, que es de machimbre.

“Los salones se convirtieron en hornos, porque al no tener el cielo raso como se debe, el calor aumentó y eso afecta el desarrollo de las actividades académicas”, expresó José Pinto Arenilla, padre de familia.

Las barandas de los pasillos internos, que son de madera, están podridas, representando un peligro para los estudiantes, debido a que al acercarse, estas podrían desprenderse y ocasionar situaciones lamentables.

En la institución cuentan con un informe técnico de un ingeniero civil, que señala la existencia de un deterioro generalizado de la red hidráulica y no existen baterías sanitarias, generando contaminación ambiental. La red eléctrica está en pésimo estado. Toma corrientes e interruptores no tienen protección; los pisos están desgastados y la mampostería es inexistente, lo que permite la filtración de agua. El concreto ha cedido por la alta salinidad.

Un desacato

Debido a la situación en la que se encuentra la institución, José Pinto Arenilla, padre de dos niñas que estudian en el centro educativo, interpuso varias tutelas el año pasado, las cuales fallaron a su favor. Sin embargo, aún no hay solución.

(También le puede interesar: Barrio El Rodeo: 16 años a la espera de un fallo judicial)

“Nuestros hijos están en riesgo por esta situación, por eso me motivé a exigir que se respeten sus derechos. A pesar de los fallos emitidos por el juzgado, nadie vino a solucionar”, expresó Pinto.

Al ver que no recibían respuestas por parte del Distrito, Pinto presentó en junio un incidente de desacato, para evitar que los derechos de los menores se sigan vulnerando.

“Esperamos que ahora sí hagan la inversión en la institución. No se trata de un capricho de la comunidad, es una necesidad que se tiene, hace falta inversión”, aseguró el padre de familia.

Según informaron desde la institución, en varias oportunidades se ha notificado de la situación a la Secretaría de Educación, ya que el rector ha enviado varias cartas desde el 2018, solicitando visitas e inversión.

Según conoció este medio, el 17 y 20 de septiembre de 2018 la Secretaría de Educación hizo una visita técnica al colegio, recomendando lo siguiente: revisar y reparar ventiladores que están desajustados y con inadecuados soportes e instalaciones eléctricas; reparar los elementos estructurales, vigas y placas de concreto. También recomendó un estudio patológico a mediano plazo, reparación de grietas y daños en los pisos, además de la reparación de barandas de madera del segundo piso por representar un riesgo para los niños; reemplazar el cielo raso y cambiar baterías sanitarias.

(También puede leer: 300 separadores dañados tiene la Pedro de Heredia)

Lo que dice la Alcaldía

Este medio se comunicó con el alcalde Pedrito Pereira, quien manifestó que “ya la Secretaría de Educación realizó una visita y se estableció el presupuesto, el cual está en un valor aproximando de $130 millones. Este semestre se hará la intervención”.

  NOTICIAS RECOMENDADAS