Cartagena


Enero, cuarto mes con más muertes por COVID-19 en Cartagena

La ciudad arrancó el 2021 en medio de un segundo pico de coronavirus. Así va Cartagena en su lucha contra la pandemia.

JULIE GONZÁLEZ ORTEGA

28 de enero de 2021 12:00 AM

Tras varios meses de indicadores bajos en cuanto a casos confirmados y fallecimientos el año pasado, en diciembre, quizá por lo que dejaron las fiestas, las cifras de COVID-19 en Cartagena volvieron a dispararse y a consolidar lo que no solo en la ciudad sino en todo el país se ha llamado como “la segunda ola de coronavirus”, la cual tiene en alerta principalmente a las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) del país.

En el caso de Cartagena, Óscar Lindo Sierra, director operativo de salud pública del Departamento Administrativo Distrital de Salud (Dadis), explica que si bien la situación no ha sido sencilla en la ciudad, se ha logrado controlar gracias a las acciones oportunas para disminuir la contagiosidad. Cabe anotar que Cartagena tiene un porcentaje de ocupación en Unidades de Cuidados Intensivos del 61% y la tasa de letalidad, según reporta el Instituto Nacional de Salud (INS), está en 1.7.

La primera ola

Según el doctor Lindo Sierra las acciones tomadas en el primer pico de la pandemia tanto por el Gobierno nacional como por el distrital fueron suficientes para contener la enfermedad y frenar la velocidad del contagio. Además se hicieron gestiones de expansión hospitalaria y de reconversión de camas con el fin de evitar el colapso del sistema sanitario.

“Con un balance de 203 personas fallecidas en la cresta de la ola y un aproximado de 300 casos positivos promedio por día a finales de junio y principios de julio, comenzamos lentamente el descenso en la curva de contagios; acto seguido, durante agosto, septiembre y octubre se observó una curva con tendencia estacionaria que dibuja una línea horizontal con aspecto de serrucho o dentada por los ligeros incrementos y descensos de los casos diagnosticados diariamente, los cuales fluctuaban de 20 a 40 casos por día para ir de manera progresiva pero sostenida aumentado a 60 y 80 positivos por día, este incremento progresivo de casos identificó fácilmente un segundo rebrote de COVID-19”, dijo Lindo Sierra.

La segunda ola

Según el médico, la segunda ola de COVID-19 comenzó a visionarse desde la apertura de los diferentes sectores de la economía.

“Aún cuando se han mantenido las medidas de bioseguridad, la enfermedad siguió su curso y durante noviembre de 2020 se observó un incremento en los casos detectados diariamente, los que al compararlos con los notificados en la primera ola de contagios duplican en número las personas infectadas. En efecto, se presentó un promedio de 500 casos por día a finales de diciembre de 2020 y, manteniendo la misma dinámica de 300 casos promedio por día hasta la fecha, pero curiosamente sin que la mortalidad y la letalidad se hubiere incrementado de manera exagerada”, puntualizó.

Lindo acotó que la letalidad se ha mantenido en 1.7 y 1.9, de tal manera que si bien parece que el virus puede transmitirse con mayor facilidad, tiene una menor capacidad para desarrollar casos graves. Aún así, afirma que la meta es bajar esos indicadores.

“El virus sigue circulando libremente, lo cual permite una mejor adaptación en la transmisión interhumana, mutando y provocando cambios en su presentación clínica, que aparentemente y por fortuna no incrementan su capacidad para provocar enfermedad grave, pero sí su velocidad de transmisión. Vemos un mayor número de casos, pero una menor mortalidad comparativamente. Con la llegada de la vacuna la situación va a mejorar. La invitación es a seguir con las medidas de bioseguridad: lavado de manos, uso de tapabocas y distanciamiento social hasta inmunizar natural o artificialmente el 70% de la población. Recordemos que el COVID-19 afecta a un gran número de personas y el 85% son asintomáticos o presentan enfermedad leve”, concluyó.

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