Cartagena


Guías turísticos: “Estamos pasando física hambre”

Guías y vendedores de servicios turísticos, desesperados por la crisis, piden acelerar la reapertura de playas. ¿Cómo va ese proceso?

LAURA ANAYA GARRIDO

12 de septiembre de 2020 08:58 AM

Los últimos cinco meses han sido los peores en los 70 años que lleva Luis Guillermo Castellar Posso vivo.

Don Luis Guillermo es secretario de los guías y vendedores de servicios turísticos en Cartagena y asegura que él y el gremio al que pertenece no aguantan más: “Estamos pasando trabajo, pasando física hambre porque tenemos más de cinco meses sin trabajo”, sentencia y subraya que necesita una reunión urgente con el alcalde de Cartagena, William Dau Chamatt, para concretar soluciones inmediatas a esta crisis.

Hay varios temas que preocupan al gremio y el principal es la reapertura de las playas. Precisamente el viernes pasado, el Ministerio de Salud publicó la Resolución 1538 de 2020, a través de la cual ordena “adoptar el control de bioseguridad para el manejo y control del riesgo del coronavirus COVID-19 en las actividades de playas, incluido el alquiler de casetas, taquillas, hamacas, entre otros”. Minsalud también establece que “la playa que no cuente con la infraestructura necesaria para cumplir con el protocolo no podrá habilitar el servicio público”. (Lea aquí: Ministerio de Salud da luz verde para reapertura de playas)

“Nosotros creemos que en el momento en que el ministro de Salud sacó la resolución, era para que tuvieran ya listas las playas, organizadas. Tuvieran todo listo, no nos estén perjudicando, por favor, que nos ayuden, porque es que nosotros somos padres de familia y no hemos tenido una ayuda; los comercializadores de servicios turísticos no hemos tenido ayudas de la Alcaldía (...) y de la Corporación de Turismo tampoco. Somos más de 300 comercializadores de servicios turísticos y 80 guías y apenas el 17% de los guías recibieron ayudas y los vendedores por ahí, en promedio del 10%. En una oportunidad, nos dieron un bono de $85.000, ¿cómo creen que vamos a vivir cinco meses con 85.000 pesos?, ¡es que ni un mes, eso no alcanza para un mercado de un mes!”, agregó Luis Castelar. (Le puede interesar: Las Islas del Rosario lanzan SOS al Distrito para reactivarse)

El mismo alcalde Dau anunció hace algunos días que las playas se abrirán el 1 de octubre y que las primeras en reactivarse serán las de Bocagrande y La Boquilla. “Ya está listo el piloto”, le dijo Dau a El Universal. Y agregó que: “Estamos trabajando a toda máquina, ya definimos los puntos de entrada, demarcación, entre otros. Se ha avanzado muchísimo, esperamos poder reactivar a más tardar el primero de octubre”.

“Nos han abandonado y, fuera de eso, no abren las playas de Cartagena, de la zona insular de Playa Blanca y las Islas del Rosario. Ya salió una resolución. (...) Sí, efectivamente ya muchos compañeros han hecho el curso de bioseguridad y el resto lo está terminando a través del SENA”, afirmó Luis.

Imagen playas cartagena

Playas de La Boquilla.//Foto: Aroldo Mestre - El Universal.

¿En qué va el proceso para reabrir las playas?

Guillermo Ávila, secretario de Planeación, le explicó a El Universal que el proceso para reabrir las playas está en marcha y que los pilotos en Bocagrande y La Boquilla estarían abriendo a finales de septiembre y comienzos de octubre. (Le puede interesar: Playas de Bocagrande y La Boquilla serán las primeras en abrir)

El funcionario indicó: “Lo primero que hay que precisar es que el protocolo de bioseguridad para las playas fue adoptado por el Gobierno nacional el pasado viernes, o sea, no han pasado ocho días. A partir de ese protocolo, se determina una serie de etapas para realizar el proceso de reapertura”.

Según Ávila, una de las primeras etapas consiste en determinar cuáles son los segmentos de playas que vamos a viabilizar para reabrirlas. “Nos encontramos en esa primera etapa, trabajando articuladamente con la Dirección General Marítima (DIMAR)”, dice.

Explica que desde la Administración están liderando el proceso la Secretaría de Planeación y el gerente de Playas, así como también Distriseguridad y la Secretaría del Interior.

A “organizar la casa”

El secretario agrega que las prácticas de Cartagena para usar y explotar sus playas “no era lo más adecuado y sostenible y con la pandemia tenemos la necesidad de organizar la casa”. Inicialmente, se trabajarán dos playas y dentro de ellas varios sectores: Bocagrande (tres sectores de playa con alrededor de 750 m, es decir, el 30% del total de playas de Bocagrande) y La Boquilla (alrededor de 500 m, también el 30% del total de playas de La Boquilla).

“Esos sectores se determinan de acuerdo con el Decreto 1811 de 2015, que ya tiene Cartagena y no se había venido aplicando y este es el momento para comenzar a hacerlo. En ese modelo se determinan unas áreas que tienen que ver con: una de transición, una de servicios (donde estarían los vendedores), un área de seguridad, una de reposo, una de bañistas y otra, ya en agua, de deportes náuticos. Esas áreas tienen unos porcentajes”.

Cuando usted quiera ir a la playa...

“Para ir a la playa, las personas tendrán que reservar. Habrá dos horarios: uno de 8 a. m. a 12 m., luego una hora para desinfección y de 1 p. m. a 5 p. m. Las playas se cierran a las 5 p. m. (Lea aquí: Mediante reserva se permitirá el ingreso a la playa en octubre)

“Las reservas se harán mediante la página web de a Alcaldía y ahí escoge el sector y el cubículo, según las posibilidades. Cuando la persona tenga esa reserva, llegará, habrá un control de acceso: una especie de acomodador. Tendrá derecho a estar hasta 4 horas y debe cumplir con los protocolos de bioseguridad, se le tomará la temperatura, se le hará la desinfección de manos. Mientras esté en la playa debe tener el tapaboca y solo se lo debe retirar cuando vaya a entrar al agua. No habrá interacción entre los cubículos. Más o menos, cada cubículo tendrá un área de 16 metros cuadrados, habrá entre una y 6 personas, va a ser una especie de burbuja familiar y los vendedores no van a estar móviles interactuando con las personas, sino estacionarios en la zona de servicios”.

Finalmente, Guillermo Ávila apuntó que están “ultimando” detalles sobre los aforos con la DIMAR y adelantando los diseños. “También estamos trabajando en los costos y cantidades, en cómo vamos a delimitar y qué personal se va a contratar para poder operar”, concluyó.