Hermanos sí murieron por leptospirosis

03 de febrero de 2018 12:00 AM

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Las sospechas de que la leptospirosis fue la causa de la muerte de Romario Guerrero Sandoval, el 17 de noviembre de 2017, y de su hermana María Camila, el pasado 28 de enero; fueron confirmadas ayer por el Instituto Nacional de Salud (INS).

Adriana Meza Yepes, directora del Departamento Administrativo Distrital de Salud (Dadis), precisó que María Camila, de 17 años, dio “positivo para leptospirosis” y “por nexo epidemiológico se confirma la causa del deceso del hermano”, de 22 años. (Lea aquí: Hermanos fallecen por leptopirosis)

Debido a que ambos residían en una casa de madera en el sector El Pesebre, del barrio La Paz, en las faldas del cerro de La Popa; la funcionaria anunció que hoy “se va a intervenir la comunidad para hacerle la profilaxis con antibiótico al grupo familiar cercano. Vamos a volver a aplicar rodenticida y a capacitar a la comunidad”.

Indicó que “el lunes tomaremos muestras de la comunidad para enviarlas al Instituto Nacional de Salud. Esto se hace en dos fases: una muestra esta semana y la otra en 10 días, para que si es necesario se haga una profilaxis extendida”.

“El martes -añadió Meza Yepes- se tiene coordinada una jornada con la empresa de aseo Pacaribe, para entrenarlos en la disposición adecuada de residuos sólidos y para concientizarlos de que tienen que tapar las basuras y hacer buen manejo de los desechos. Pacaribe también va a analizar las vías de recolección de las basuras para evitar que se acumulen y haya ratas”.

Recalcó que “en la comunidad donde viven los jóvenes fallecidos, cuya muerte lamentamos, hay basureros satélites. Allí las ratas tienen las tres condiciones para estar: comida, agua y un espacio. Se hizo todo el bloqueo con el rodenticida y hemos capacitado a vecinos y familiares sobre cómo evitar las ratas, recordándoles que la leptospirosis es una enfermedad que se transmite por vía cutánea y digestiva, por contacto con agua, suelo o alimentos contaminados con la orina de ratas”.

“Mi miedo es que haya otro afectado”
Josefa Morelo Díaz, abuela de los jóvenes fallecidos, advirtió que el Dadis no respondió de manera oportuna a la alerta.

“Mi hija avisó que tenía a un muchacho en condiciones críticas y que le estaban haciendo el paseo de la muerte. La denuncia no hizo eco en el Dadis pese a que debía hacerlo automáticamente, porque por los síntomas se presumía que podía ser leptospirosis. Cuando se puso mal, en los centros de salud solo le calmaban el dolor e insistíamos en que debían hacerle unos exámenes para saber qué tenía. Decían que solo era una virosis. Nuestro clamor, dolorosamente, no se escuchó. ¿Qué pasa con las secretarías de salud que no están escuchando?”, cuestionó Josefa.

“Mi miedo -resaltó- es que haya otro infectado en la familia o en la comunidad. Queremos que haya eco, que se escuche el clamor de una familia que ha perdido dos miembros y a un tercero lo ha tenido hospitalizado y lo tenemos que llevar todas las mañanas a observación a la Casa del Niño. Es Juan Camilo Guerrero Sandoval, de 14 años, tercer hijo de mi hijo, tercer hermano de los muertos”.

La mujer, paradójicamente, participó en el concurso “Mi barrio contra el dengue”, a través del cual el Dadis insta a las comunidades a participar en la erradicación de criaderos de mosquitos y roedores. Incluso perdió la oportunidad de ver por última vez con vida a su nieto por estar pintando el mural, requisito del concurso.

El pesebre
Diez casas de tabla alineadas conforman el sector El Pesebre. Su frente luce limpio -o al menos así lucía ayer durante una visita de El Universal-. No obstante, en los alrededores el aspecto es otro.

La escalera que conduce a ese sector está rodeada por dos lotes enmontados, con evidencias de ser usados como tiradero de basuras. Palos, bolsas plásticas, madera, tablas, restos de mesas de madera y de televisores, entre otros residuos, integran el panorama.

“Somos conscientes que vivimos en una parte alta, donde hay bastante monte. La gente de abajo corta árboles y echa ramas y mugre ahí. A nosotros nos toca enfrentarlos porque pasamos cortando y barriendo el monte. Tenemos nuestro pedazo limpio”, afirmó Katherine Díaz Cuadro.

Anotó que el pasado 21 de enero, personal del Dadis “nos dijo del peligro de la leptospirosis, cómo daba, y que venía a traer un container para que botáramos las cosas que no sirven en la casa, y a fumigar. No han venido a fumigar, ni a traer el container, y es mentira que limpiaron ocho casas”.

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