Cartagena


Joven denuncia nueva modalidad de estafa en Cartagena

Un hombre en moto pretendía que le dieran dinero por un supuesto choque y persiguió al vehículo para intimidar al conductor y decirle: ¿cómo vamos a arreglar?

REDACCIÓN CARTAGENA

21 de marzo de 2021 12:00 AM

Como un intento de estafa de los tantos que suelen ocurrir en Cartagena, califica un joven el engorroso episodio que sufrió hace un par de tardes entre el Centro Histórico y Bocagrande, cuando iba a bordo de su vehículo particular.

Según su relato, un motorizado se le acercó de manera sorpresiva y le golpeó el carro con el puño un par de veces al tiempo que le gritaba y le lanzaba improperios.

Todo se inició en el Parque de la Marina y se extendió durante varios minutos hasta la avenida San Martín, donde el joven en su intento por escapar del agresor se quedó sin salida y no tuvo más opción que afrontar la situación.

“Primero le pegó a la ventana del carro y luego me persiguió hasta Bocagrande, me cerró dos veces la vía, yo lo único que hacía era evadirlo y acelerar porque pensé que me quería robar. Me gritaba y me decía que me iba a matar a trompadas porque le había golpeado la moto y lastimado la pierna. Sin embargo, en ningún momento hubo tal choque, jamás lo golpeé, no tuve ningún incidente, todo era un engaño de ese señor. Yo le pedía que se calmara y que en caso tal lo hubiese golpeado que me disculpara, pero estaba iracundo y no entraba en razón. Después empezó a decirme que sacara la pistola y le disparara, yo le respondí que no tenía ningún arma. Entonces siguió diciéndome que me iba a matar a golpes”, recuerda el angustiado hombre, quien en ese momento se dirigía a jugar un partido de tenis.

Ataque al carro

El denunciante agrega que no se bajó de su carro a dar pelea ni respondió con violencia, y por eso el sujeto se fue del otro lado y con tres golpes le rompió el vidrio de la ventana del copiloto. Cuenta que la fuerza del ataque le causó heridas en la mano al motorizado.

“Fue ahí cuando me bajé de mi vehículo a preguntarle por qué había hecho eso. Entonces me preguntó cuál era la solución que le iba a dar, que cómo íbamos a arreglar, obviamente quería plata. Yo le dije para ir a un hospital a que lo valoraran porque él estaba caminando normal, no se le vía ninguna pierna lastimada. Cuando le dije así se alegró, se sonrió y me dijo: ‘listo, vamos’. En ese momento una señora en un restaurante me gritó que no lo llevara al hospital porque me iban a sacar mucho dinero, que mejor lo llevara al CAI de la Policía. Y eso fue lo que hice, terminamos en el CAI y allá se resolvió la situación. El oficial al mando lo interrogó y él se quedó sin argumentos, al final solo quería que yo me disculpara. Me pareció increíble su cinismo, él nunca le dijo al oficial que me partió el vidrió del carro y que me amenazó de muerte. Afortunadamente todo quedó allí. Yo opté por irme y no alargar el asunto. Esta es claramente una agresión intencionada para intentar sacarle dinero a la gente y doy este testimonio para que otras personas sepan qué hacer si les ocurre algo similar”, relató el afectado.

En esta ocasión la situación no trascendió, ni hubo una denuncia entre las partes. Ambos se marcharon del CAI y siguieron sus caminos. Eso sí, para el joven quedó la satisfacción de no haber caído en la supuesta trampa. Cree que si hubiese llevado al motorizado al hospital o le hubiese dado dinero en ese momento, hoy estuviese muy arrepentido.

Finalmente, de su bolsillo salió el valor de la reparación del daño en la ventana, el cual estuvo en casi 400 mil pesos.

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