Cartagena


La calle también puede volverse un vicio

MARY ATENCIA ALVEAR

22 de octubre de 2014 10:16 AM

Al salir de nuestras casas para el trabajo, la universidad o el colegio vemos a los habitantes de la calle. Estas personas forman parte de nuestro entorno, para muchos es muy común verlos pidiendo limosna, lavando carros o simplemente descansando a la sombra de algún árbol. Convivimos con ellos directa o indirectamente,  ¿nos volvimos insensibles a su situación? (Lea denuncia en Ciudadano Reportero: ¿Qué pasará con ellos cuando lleguen los príncipes?)

Melquiades Osorio, funcionario de la Secretaría de Participación y Desarrollo Social, explica que “ser habitante de calle es una decisión personal, el Estado tiene que velar por los derechos de estas personas, principalmente por la salud. En colaboración con el Dadis y los hogares de acogida, se afilian al sistema gratuito de salud”.

En Cartagena existen tres hogares de acogida, ubicados en los barrios  María Auxiliadora, El prado y el más nuevo en Ceballos, en donde se les ofrece alimentos, descanso, elementos de aseo y un cambio de ropa.

“Se les ofrecen dos comidas, el desayuno y la cena, lo que no se les da es el almuerzo, porque como es un hogar de paso, ellos salen, pero a la persona que decide no salir y quedarse en el hogar, se le brindan las tres comidas. Es más fácil cuando no salen, porque  el proceso de intervención psicosocial se hace más rápido”, dijo Melquiades Osorio.

De acuerdo con el último censo realizado en el año 2012, en Cartagena viven 520 personas en condición de habitante de la calle.

“Estas personas no asisten a los hogares en 'manada', la calle es un vicio al igual que las drogas, para ellos es más fácil vivir en la calle, donde no pagan servicios, ni tienen preocupaciones de ningún tipo. Muchos dicen:  “yo no voy a un hogar”. Esto se convierte en un estilo de vida, algunos llevan 40 años viviendo en esta condición”, agregó Melquiades. 

De toda la población de habitantes de la calle que es intervenida, anualmente se recuperan y regresan para su hogares entre 20 y 25 personas. “Son como los alcohólicos anónimos, la persona tiene que cuidarse permanentemente de no recaer, porque una vez recaen ya no hay vuelta atrás”, puntualizó el funcionario.

Habitantes de la calle cuentan con un hogar de acogida en Ceballos:

El hogar con una capacidad para 60 personas, cuenta con un equipo de psicólogos, médicos, enfermeros y trabajadores sociales. Los habitantes de la calle que acuden al hogar, reciben alimentación, suministro de ropa y elementos de aseo las 24 horas del día.

“Para mí, se acabó la vida a la intemperie, aguantando frío y hambre y en las garras de la droga; hoy aquí  tengo otra oportunidad para recuperar mi familia y  especialmente a mi  hija, con quien sueño compartir una casa, que aspiro a conseguir con un trabajo digno”, dijo Jesús Espinosa, habitante de la calle, quien actualmente asiste al hogar de acogida. 
 

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