La historia de una joven embarazada

29 de septiembre de 2014 12:02 AM

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Aunque su corpulencia, maquillaje y seriedad la hacen ver mayor, Esperanza* acaba de cumplir 17 años.

A simple vista es una mujer con seis meses de embarazo, pero en sus ojos se esconde la niña que ríe a carcajadas cuando alguien habla causando hilaridad. Su juventud se evidencia cuando mueve su cuerpo al escuchar “Estás Cantúa”, la champeta de moda, pero su mirada se pierde cuando se queda absorta mirando a un grupo de colegialas de su edad que con orgullo lucen una camiseta que lleva impreso el número 11º.

Rememora su pasado y advierte sin ambages: “Este año estaría a punto de graduarme, pero ajá, salí embarazada y todo se truncó”. Varias lágrimas bajan por sus mejillas, no obstante se repone cuando la enfermera jefe del Centro de Salud Con Camas de Canapote repite su nombre. Una señora de sonrisa eterna, que no pasa de los 40 años, se levanta y la toma del brazo. Ambas entran al consultorio donde le hacen seguimiento a su embarazo y le dan consejos sobre cómo manejar esta etapa de su vida.

Esperanza salió del consultorio y varios funcionarios de la ESE la invitaron a participar en un evento para adolescentes embarazadas, que hizo parte de la Semana de la Prevención al Embarazo en Adolescentes, donde pudo ver su angustia reflejada en los rostros de otras niñas y jóvenes que cargan bebés en sus vientres. Lea aquí (Se inició la Semana de Prevención de Embarazos en Adolescentes)

Le enseñaron cómo amamantar a su hijo, asearlo, colocarle un pañal, entre otros secretos para que crezca sano.

Esperanza reconoce que quedó embarazada en su primera relación sexual y que poca atención le prestó a las clases de educación sexual que enseñaban en la institución educativa donde estudió hasta noveno. Dijo abiertamente que muchas de sus amigas comenzaron a tener relaciones sexuales como por deporte con sus novios y amigos desde los 13 años. “Algunas quedaron embarazadas, otras no”.

Esta joven señaló que su futuro no está claro porque sus estudios los interrumpió André, el niño que lleva en su vientre, y la mala situación. “Dejé el colegio por la pobreza, y sé que ahora será más difícil estudiar porque, ajá, me toca criar a mi hijo con la ayuda de mi marido, quien tiene 19 años y trabaja como vendedor ambulante. Tengo fe en Dios y sé que lograré salir adelante”, dice la pequeña Esperanza con los ojos llenos de lágrimas.

A pesar de aceptar su gran responsabilidad, Esperanza cuenta que se ha convertido en consejera de sus amigas. “A ellas les digo que pueden tener sexo seguro, que hay muchos métodos que pueden evitar un embarazo, pero yo no me arrepiento de estar embarazada, pues sé que con la ayuda de Dios podré criar a mi hijo con bases sólidas”.

Al salir del evento la joven contó: “Mi mamá me tuvo a los 14 y aunque está feliz de ser abuela, dice que me ayudará para que sus nietos no tengan que afrontar la responsabilidad de ser padres a temprana edad, es muy duro”. La joven parte acompañada de su nuera, pasando sus manos sobre su barriga, donde guarda a André, su más preciado tesoro.

INAUGURAN DOS UNIDADES DE SERVICIOS AMIGABLES
En presencia de niños y jóvenes estudiantes, Verena Bernarda Polo Gómez, gerente de la ESE (HLCI), inauguró en la mañana del viernes la primera Unidad de Servicios Amigables para Adolescentes y Jóvenes en el Centro de Salud sin Camas El Líbano, donde esta población tendrá la oportunidad de disponer de una oferta de servicios exclusiva y diferencial.

La funcionaria precisó que es muy grato entregar esta Unidad de Servicios Amigables para Adolescentes y Jóvenes, donde se les brinda totalmente gratis: Consulta de medicina general, odontología, psicología, consejería sobre alimentación saludable y nutrición, VIH, planificación familiar y otros servicios.

Recalcó que con estas actividades se busca lograr contribuir a disminuir el embarazo en adolescentes, mediante el fortalecimiento institucional de los servicios de salud, educación y protección social, en un marco de coordinación interinstitucional e intersectorial con activa participación de la sociedad civil.

Tania Beltrán, coordinadora de Promoción y Prevención de la ESE, afirmó que hasta el momento se han vinculado 331 jóvenes a los diferentes programas, entre los cuales hay 83 adolescentes embarazadas.

Así mismo, Bertha Samudio Maestre, presidenta de la Asociación de Usuarios del Centro de Salud de El Líbano, dijo que “por aquí uno ve a niñas desde los 13 años embarazadas, lo que indica que inician una vida sexual a edad muy temprana, por lo que sabemos, por lo menos atenderán a la población más pobre y orientarán para evitar más embarazos no deseados”.

Hoy se culmina la Semana de la Prevención al Embarazo en Adolescentes, con la inauguración de la otra Unidad de Servicios Amigables para Adolescentes y Jóvenes en el Centro de Salud con Camas de El Pozón.

EN CIFRAS
Verena Bernarda Polo Gómez, gerente de la ESE (HLCI), dijo que a junio de 2014 han atendido 5034 embarazos de adolescentes y jóvenes entre los 11 y 29 años.

“Adolescentes y jóvenes en estado de embarazo encontramos 2128 distribuidos en las siguientes edades. Entre los 10 a 14 años: 83; de 15 a 19 años: 766; de 20 a 24 años; 808 y de 25 a 29 años: 471. En la ESE se desarrolla un trabajo donde se le brinda orientación a las adolescentes y mujeres embarazadas”, dijo Polo. 

*Nombre cambiado para proteger la identidad de la menor de edad.

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