Cartagena


La solidaridad que le llegó a un habitante de calle

LIBIA PAOLA DOMÍNGUEZ GÓMEZ

26 de septiembre de 2018 12:00 AM

En la avenida Crisanto Luque, en medio de la basura, fue hallado un hombre que despertó la solidaridad de Natalia Hijuelos, ella estaba repartiendo sandwiches con su novio para habitantes de calle y dice que se topó con una escena que le partió el corazón.

Él señor estaba acostado sobre un colchón sucio y deteriorado, con la mirada perdida y la piel forrando sus huesos pues era evidente la falta de alimentación en su cuerpo.

“Al llegar había una señora diciendo que él estaba muy mal, nos bajamos del carro a ver qué podíamos hacer, le pregunté cómo se llamaba y muy debilitado me dijo que Hector López Iguita, fue muy complicado conseguir una ambulancia porque la policía nos dijo que al ser un habitante de calle las ambulancias no lo cogían y era difícil que un hospital lo recibiera”, relata Natalia.

Pero ella dice que era incapaz de dejarlo en esas condiciones, “vi que venía una ambulancia, saqué la mano y paró, le dije que el señor estaba muy mal pero el de la ambulancia me dijo que iban para otro caso, que llamara al 125. Llamé y reporté el caso, llegó una ambulancia para recogerlo, intentó canalizarlo pero no se encontraba la vena. Nos dijeron que lo iban a llevar al CAP de La Esperanza”.

Natalia se desplazó hasta el sitio para verificar que sí fuera recibido y no lo dejaran abandonado en la calle. “Al llegar al CAP hablé con el señor de la ambulancia y me dijo que lo estabilizarían e informarían al Dadis para que ellos lo remitieran a algún hospital, a el Universitario que presta ese tipo de servicios. Hablé con el médico de turno y me explicó que le harían exámenes para ver a dónde lo iban a remitir porque ahí no lo podían dejar”, sostiene Natalia.

Darle de alta

Al día siguiente esta ciudadana llamó al CAP para saber de Hector y le informaron que tenía un cuadro de desnutrición y deshidratación severa pero que sería dado de alta porque ahí solo prestaban primeros auxilios y no hospitalización.

“El médico de turno fue muy agresivo, colgó y llamé nuevamente, pensé que por el roce la iban a coger con el señor, el celular ya estaba apagado y me puse muy nerviosa porque me dijeron que lo iban a sacar. Por Twitter empecé a pedir ayuda porque no sé qué hacer en estos casos, recibí mensajes con contactos para ayudarle con comida, e incluso un sacerdote también colaboraría, pero no hemos encontrado un sitio que lo reciba”, dice Natalia.

Ella recibió una llamada del CAP para decirle que definitivamente tenían que darle de alta al señor Hector porque necesitaban la camilla y que si se preocupaba tanto por él por qué no lo recogía.

Pero no todo es oscuro, gracias a cómo se ha movido Natalia en redes sociales, al parecer una fundación que trabaja con indigentes quiere colaborar, al igual que el sacerdote John Mahony y las hermanitas Madre Teresa de Calcuta podrían tenerlo mientras se recupera de la desnutrición.

Pero el tema es qué sucede con los habitantes de calle cuando necesitan atención médica, son abandonados a su suerte o existe algún programa del Distrito que vele por ellos.

¿Y el Distrito?

En Participación Ciudadana hay una ruta de intervención para ampliar y mejorar la atención en habitantes de calle, tienen un censo de más de 700 indigentes, esta oficina sostiene que de ellos, varios son venezolanos y que los enfermos se llevan a los CAP y que en mayor complejidad los llevan al Hospital Universitario.

Una de las enfermedades más comunes en esta población es la tuberculosis por estar a la intemperie, también son llevados por golpes o heridas por arma blanca, por VIH.

Se les hace seguimiento semanal y los casos son reportados por la comunidad, por medios de comunicación pero esta dependencia del Distrito aclara que los habitantes deciden si sí quieren la atención médica o no.