Cartagena


Los efectos de la capa de polvo del desierto del Sahara en Cartagena

El CIOH advirtió que las partículas de polvo del desierto africano se mantendrán hasta septiembre. El fenómeno está generando cambios en el color del cielo y la calidad del aire.

JULIE GONZÁLEZ ORTEGA

24 de junio de 2020 11:17 PM

Hace poco más de un mes el la Dirección General Marítima (Dimar) a través del Centro de Investigaciones Oceanográficas e Hidrográficas del Caribe (CIOH) comunicó que las altas temperaturas que se estaban registrando en la ciudad – aún con el regreso de la temporada de lluvias – se debían a la llegada de partículas de polvo del desierto del Sahara que llegaban a la ciudad a través de los vientos alisios. (Lea: Partículas de polvo del Desierto del Sahara intensifican calor en Cartagena)

“Hemos experimentado un aumento significativo de las temperaturas, este fenómeno está asociado con el transporte de aire cálido, seco y con alta cantidad de polvo proveniente del Sahara que ha transitado a través del Atlántico”, dijo Tatiana Rodríguez meteoróloga del CIOH.

La experta explicó que el fenómeno se prolongaría e incluso se intensificaría hasta el mes de septiembre, y efectivamente, tal como pronosticó el CIOH, la capa de polvo del desierto del Sahara, ya extendida por gran parte de América Latina tras su viaje por el Atlántico, ha generado importantes cambios tanto en el aspecto del cielo en la ciudad como en la calidad del aire que se respira, más allá de las altas temperaturas que se mantienen en Cartagena y que oscilan entre los 30° y 33°C.

“Esta capa de aire seco que es fluctuante, afecta adicionalmente la visibilidad y el color del cielo. En el primer caso, se evidencia un oscurecimiento del aire y la atmósfera presenta una capa grisácea a ocre, conocida como bruma, lo que reduce la visibilidad”, informó el CIOH.

Calidad del aire

La alta concentración de partículas desérticas en el aire según advierte la Organización Panamericana de la Salud (OPS) radica en que el polvo proveniente de las zonas deforestadas del norte de África puede contener contaminantes como bacterias, virus, esporas, hierro, mercurio y pesticidas que pueden ser nocivos para la salud, en especial para aquellas personas con enfermedades respiratorias de base.

“Estas tormentas cuando logran concentrarse y alcanzar áreas pobladas de Europa y América, pueden provocar la aparición de alergias y crisis asmáticas en muchas personas, sobre todo aquellas que ya sufrían problemas respiratorios o de inmunodepresión. Muchas veces se refieren casos de ‘gripes’ persistentes o alergias sin causa aparente que pueden haber sido provocadas por el contacto con partículas de origen biológico presentes en estas brumas”, explica la OPS.

Por este motivo en varios países de Centroamérica y el Caribe donde también hace presencia la capa de polvo, se ha invitado a las personas a evitar las salidas al aire libre y a normalizar el uso de mascarillas faciales al salir a la calle teniendo en cuenta que la presencia de las partículas representa un doble riesgo para pacientes respiratorios tras la amenaza del COVID-19 aún vigente.

Cambios en el color del cielo

Según el CIOH la presencia de la capa de polvo provoca un fenómeno llamado bruma en el cielo de la ciudad, el cuál provoca una tonalidad ocre que resulta mayormente visible en los amaneceres y atardecer, que adoptarán colores naranjas a rojizos respondiendo a la dispersión de la radiación electromagnética por las partículas de polvo o Dispersión de Mie.

“Además de la bruma, durante el amanecer y el ocaso, es posible que el cielo presente tonalidades naranjas o rojas, producto de lo que se conoce en física como dispersión de Mie, fenómeno que consiste en el choque de la luz del sol con partículas de mayor tamaño al de dicho haz de luz (en este caso con el polvo Sahariano), lo que hace que se dispersen más fácil los colores anteriormente mencionados”, expresó el marinero Segundo Carlos Sarasty.

Un fenómeno común

La presencia de partículas del desierto del Sahara en Cartagena y en otros países de América Latina es un fenómeno que se presenta normalmente todos los años. La característica especial de la nube de polvo que se presenta ahora es que esta tendría mayores concentraciones que las que usualmente suelen evidenciarse.

Por ese motivo el llamado es acatar las medidas de autocuidado que la situación demanda, ya que se trata de un fenómeno natural que cumple una función biológica.

“El polvo puede afectar la calidad del aire, pero también juega un papel ecológico importante, como fertilizar los suelos en el Amazonas y construir playas en el Caribe”, escribió la NASA en su cuenta oficial de Twitter.

Precauciones

De acuerdo con la OPS las personas con enfermedades respiratorias crónicas como EPOC, asma, los adultos mayores, mujeres en estado de embarazo y niños deben usar protectores respiratorios como mascarillas que les cubran nariz y boca.

También, en caso de tener sensación de cuerpos extraños en los ojos al salir a la calle, es importante lavarse con abundante agua potable, hervida o clorada, previo a un correcto lavado de manos.

De igual forma se recomienda cubrir fuentes de agua como pozos, recipientes o estanques de almacenamiento de agua para evitar su contaminación.