Luchando, lograron inhumar en Cartagena el cuerpo del guardián del Inpec

03 de junio de 2020 12:00 AM
Luchando, lograron inhumar en Cartagena el cuerpo del guardián del Inpec
Los familiares contaron que hace varios años Eduardo Millán sufrió una neumonía que justamente le repitió ahora, y que probablemente fue la causa de su muerte. //Aroldo Mestre - El Universal.

ENVIAR PÁGINA POR CORREO

Una muerte repentina y un inmenso dolor inesperado es lo que se vive en la familia Millán, tras la muerte de uno de sus integrantes de apenas 44 años. Se trata de Eduardo Millán Amador, guardián del Inpec y quien prestaba sus servicios en la Cárcel de Ternera.

(Lea: Suben a 241 los casos de coronavirus en la cárcel de Ternera).

Según su familia, él era un hombre saludable y sin enfermedades previas, pero la semana anterior empezó a sentir malestares en el pecho, fiebre y dolor de cabeza, por lo que fue llevado a una clínica para que lo valoraran, con el temor de que fuera COVID-19, teniendo en cuenta la cantidad de contagios confirmados que se han revelado en el penal.

Sin embargo, según su padre Eduardo Millán Castillo, al guardián le realizaron las pruebas y salieron negativas.

“A mi hijo le practicaron pruebas en la cárcel que se las hizo el Dadis, después le hicieron otra en la Clínica La Nuestra y ambas salieron negativas”, dijo el progenitor.

Sus últimos días

La querella de los Millán es porque a Eduardo supuestamente lo tuvieron sentado en una silla plástica durante casi 38 horas sin brindarle una atención adecuada. Incluso, por falta de camas fue trasladado posteriormente a la clínica Cartagena del Mar, donde finalmente murió el pasado sábado 30 de mayo en la tarde.

“En la primera clínica lo tuvieron esperando casi dos días sentado en una silla blanca, después le dio una crisis de asfixia y fue ahí que lo subieron a una camilla y le pusieron suero y oxígeno. Pero como no había camas lo mandaron el jueves 28 de mayo para la Cartagena del Mar. Allá le hicieron una tercera prueba y también salió negativa. Pero a él en todo momento lo atendieron como paciente COVID, lo tenían junto con los demás que sí estaban infectados. La primera plaqueta que le hicieron decía que tenía un pulmón con infección, y la segunda plaqueta salió con los dos pulmones afectados. Todo fue muy raro y muy rápido. Mi hijo era un hombre saludable, el internista que lo vio nos dijo que él iba a salir rápido de ahí porque no fumaba, no sufría de la presión, no tenía diabetes ni nada. Pero se equivocó, porque a él le dio una crisis de asfixia y lo pasaron para cuidados intensivos. Allí le dio un paro cardiorrespiratorio y murió”, argumentó el papá, explicando que en la epicrisis y el acta de defunción que les entregaron dice que la muerte fue por causas naturales.

(Lea: Denuncian exceso de fuerza en el barrio Los Calamares).

Lucha para sepultarlo

Los seres querido de Eduardo, en medio de su dolor, estaban preparados para darle cristiana sepultura, pero cuando les entregaron el cuerpo la funeraria al parecer pretendía cremarlo. Ahí empezó otro drama para ellos. “Los Olivos decía que debían cremarlo porque era coronavirus, pero nosotros le insistimos en que no, que él murió por causas naturales y les mostramos los soportes. Aún así seguían oponiéndose pero al final accedieron.

Nosotros pedimos que nos dejaran verlo para confirmar que era él, porque habíamos escuchado de casos de cambiazos de cuerpos, pero sí era él, así que lo enterramos como debe ser y lo despedimos”, finalizó el padre del guardián de la cárcel.

Eduardo Millán residía en el barrio El Pozón. Deja tres hijos.

Ahora te puedes comunicar con El Universal a través de Whatsapp

  • Videos
  • Mensajes
  • Fotos
  • Notas de voz

cuando seas testigo de algún hecho noticioso, envíalo al: 321 - 5255724. No recibimos llamadas.

LEA MÁS SOBRE Cartagena

DE INTERÉS